La causa Cuadernos tiene a decenas de empresarios acusados, pero Techint logró quedar fuera del juicio oral pese a que sus principales directivos aparecían mencionados en las anotaciones de Oscar Centeno. “Hay 75 empresarios en el banquillo de los acusados, la mayoría de todos estos aparecen nombrados en los cuadernos de Oscar Centeno”, explicó Antonio Riccobene en diálogo con +Perfil, el nuevo canal de Editorial Perfil.
El periodista detalló el recorrido judicial de los directivos de Techint y explicó por qué la empresa tuvo un tratamiento diferente al de otros empresarios involucrados en la investigación. “La persona que aparece en los cuadernos de Centeno es Luis Bendaza y Héctor Zabaleta, que son el CEO, el director, perdón, de Techint y la mano derecha, secretario histórico de Paolo Rocca”, señaló.
El camino judicial que terminó en el sobreseimiento
Según la acusación original, ambos habrían realizado pagos durante los gobiernos de Néstor y Cristina Kirchner. “Ambos hicieron 8 pagos a los gobiernos de Néstor y Cristina Kirchner, la mayoría de ellos fue en 2008 y lo hacían a través de Daniel Muñoz”, sostuvo Riccobene.
Riccobene explicó que los cuadernos de Centeno constituyeron la principal prueba de la investigación. “Todo esto está registrado en los cuadernos de Centeno, que es la principal prueba que tiene esta causa”, afirmó.
Sin embargo, el proceso judicial tomó otro rumbo para los directivos de Techint. “En 2019 la Cámara Federal le da la falta de mérito a Paolo Rocca”, relató. Luego, según reconstruyó, “en 2020 el juez federal, Marcelo Martínez de Giorgi, revoca esos procesamientos a Benazza y Zabaleta, también por falta de mérito”.
El proceso culminó en agosto de 2021: “En agosto de 2021 el juez Julián Ercolini lo sobresee de manera definitiva”.
La explicación de los pagos y el caso Sidor
La clave de la estrategia defensiva estuvo vinculada con Venezuela y Sidor, la compañía metalúrgica del grupo Techint. “La defensa de Techint construyó una historia distinta a lo que todos los empresarios decían”, explicó Riccobene.
Según su reconstrucción, el argumento fue que los pagos no estaban destinados a la obra pública argentina. “Lo que buscó fue decir que esos pagos no iban para la obra pública en la Argentina, sino que iban para una de las empresas que tiene Techint, que es Sidor, que es la principal metalúrgica de Venezuela”.
El periodista también puso el foco en una de las particularidades del caso: “Lo que nunca se aclaró es en qué momento era Centeno el encargado de juntar ese dinero para hacer esos salvatajes, esa especie de rescates”.
Finalmente, Riccobene resumió la estrategia que permitió diferenciar el caso Techint del resto de los empresarios investigados: “No eligieron el camino de reconocer que eran coimas, tampoco reconocieron que eran aportes a la política, sino que era un pago de rescate a los empresarios de la empresa Sidor”.