LOS MERCADOS EMERGENTES

“Con el barril de petróleo arriba de 100 USD habrá fila de países que irán a pedirle al FMI”, según Arturo Porzecanski

El economista advirtió que el complejo panorama global y el aumento en los precios del petróleo podrían obligar a múltiples naciones a buscar asistencia financiera internacional.

Energía. Las mayores transacciones estuvieron en un rubro. Foto: cedoc

En el marco de la reciente aprobación técnica del programa argentino con el Fondo Monetario Internacional (FMI), el economista Arturo Porzecanski advirtió que el desembolso de fondos quedó supeditado a nuevas medidas de austeridad fiscal para evitar un bucle de caída en la recaudación y ajustes recurrentes. A partir de esta línea de análisis macroeconómico, en Modo Fontevecchia, por Net TV, Radio Perfil (AM 1190), vinculó la rigidez de las metas locales con un complejo escenario internacional, sintetizado en su proyección de que “con el barril de petróleo arriba de 100 USD, habrá fila de países que irán a pedirle al FMI” ante la presión sobre las balanzas comerciales globales.

El destacado economista y académico, Arturo Porzecanski, se graduó con una maestría y un doctorado en Economía por la Universidad de Pittsburgh, convirtiéndose en el primer uruguayo en obtener dicho título de doctorado. Su trayectoria profesional incluye una carrera de tres décadas en Wall Street, donde se desempeñó como economista jefe y asesor para importantes bancos de inversión globales como JP Morgan, Kidder Peabody, ING Barings y ABN Amro, destacándose por su rol en la reestructuración de deudas soberanas durante la década de 1980. Acerca del ámbito académico, fue profesor de economía internacional en la American University hasta 2021, institución en la que actualmente continúa colaborando como investigador en el Centro de Estudios Latinoamericanos y Latinos.

Uno de los temas de la semana es que el Fondo Monetario Internacional (FMI) confirmó ayer que aprobará la segunda revisión del programa y además habilitará el desembolso de 1.000 millones de dólares. La vocera, Julie Kozack, evitó responder sobre la caída de la recaudación y el caso Adorni, pero manifestó el apoyo a la segunda revisión del programa. ¿Cómo interpreta usted estos hechos?

Este momento tendría que haber tenido lugar en enero, pero todo se retrasó por lo que pasó en los últimos meses del año pasado, cuando el programa económico casi se descarrila y tuvo que ser salvado por el Tesoro de Estados Unidos.

Entonces, se acordó postergar este momento hasta mediados de mayo y aquí estamos. Y no es coincidencia que se haya anunciado que el programa irá para su aprobación al Comité Ejecutivo, al directorio del Fondo Monetario, un par de días después de que se anunciara un programa de austeridad fiscal, porque eso claramente formaba parte del paquete de medidas que había que tomar antes de que el staff le diera luz verde a este próximo desembolso.

¿Lo que usted dice es que era condicionante que el Gobierno produjera un nuevo ajuste fiscal para que llegara esta aprobación del Fondo?

Cuando hubo un acuerdo entre el equipo técnico de ambas partes el mes pasado, se anunció en el último párrafo de la declaración que todavía tenían que tomarse ciertas medidas previas al próximo desembolso por parte de las autoridades argentinas. No se especificó cuáles, pero es demasiada coincidencia que la aprobación surgiera un par de días después de los anuncios de principios de esta semana.

¿Le preocupará al Fondo Monetario el hecho de que un ajuste requiera otro ajuste posterior porque cae la recaudación? ¿O estará percibiendo que hay algún problema genético en la estructura del plan económico, que finalmente es una espiral hacia abajo que se retroalimenta cada vez con más ajuste y menos recaudación?

Puede ser. Pero definitivamente, ya que el equilibrio fiscal es la piedra angular del programa económico del gobierno de Javier Milei, con nueve meses de baja en la recaudación en términos reales, ni el Fondo Monetario ni el equipo económico podían cerrar los ojos y esperar que hubiera un rebote en la recaudación por su cuenta.

Así que alguna decisión tenía que tomarse, ya sea por el lado de la recaudación o por el lado del gasto. Y los ajustes seguirán porque, como usted sabrá, en general los programas económicos con el Fondo Monetario no se han cumplido. Han tenido que obtenerse perdones a lo largo del transcurso de esos programas para mantenerlos encarrilados. Así que, en una de esas, habrá que hacer otros ajustes sobre la marcha en los meses que vienen.

El Fondo Monetario advirtió que hay 15 países que van a necesitar líneas de crédito de entre 20.000 y 50.000 millones de dólares. O sea, una situación similar a la de la Argentina. Si la demanda global de financiamiento del Fondo Monetario escala a ese nivel, sería por el impacto de la guerra entre Irán y Estados Unidos y los problemas de abastecimiento a través del estrecho de Ormuz. ¿Cuál es su visión respecto de esta expectativa de que, si esto continúa, el Fondo va a terminar teniendo que atender a 15 países con necesidades de entre 20.000 y 50.000 millones de dólares, cuando hoy no contaría con los recursos?

Mire, el Fondo Monetario es como un cuerpo de bomberos. Si no hubiera incendios, tendrían que cerrarlo o disminuirlo, porque no se justificaría.

FMI votará la próxima semana revisión del programa de Argentina para desbloquear US$1.000M

Así que el Fondo Monetario siempre dice que está listo para apoyar a aquellos países que toman en serio los problemas que enfrentan. Y claramente, si el precio del petróleo se mantiene por encima de los 100 dólares por barril durante muchos meses más, va a haber una cola frente al Fondo, porque no todos los países tienen la suerte que tienen Argentina o Brasil de ser exportadores netos de hidrocarburos.

Y efectivamente están teniendo que endeudarse o tomar otras medidas para paliar el costo de los combustibles importados.

MV