Miguel Steuermann: “Las autoridades de la ORT y la DAIA no ven los problemas que genera la identificación que Milei tiene con el judaísmo”
Una mirada desde dentro de la colectividad judía sobre la controversia generada por las declaraciones del presidente a jóvenes de cuarto y quinto año. El análisis sobre la prudencia dirigencial, el desgaste político y los límites del discurso oficial en el ámbito educativo.
La visita de Javier Milei a la escuela ORT y el discurso que brindó frente a alumnos de cuarto y quinto año generaron distintas reacciones dentro de la comunidad judía argentina. Para Miguel Steuerman, periodista y director de Radio Jai, el vínculo particularmente estrecho del Presidente con el judaísmo y con Israel exige un nivel de prudencia que, según sostuvo, hoy no observa en las principales instituciones de la colectividad.
En diálogo con Jorge Fontevecchia en Modo Fontevecchia, por +Perfil, Radio Perfil (AM 1190), Steuerman advirtió sobre el riesgo de que el desgaste de la figura presidencial termine afectando la imagen de la comunidad judía por su identificación con Milei. Además, cuestionó que la dirigencia de la ORT y la DAIA no haya dimensionado las consecuencias de recibir al mandatario en un ámbito educativo y sostuvo que “la comunidad no necesita levantar el perfil en este momento tan sensible de la Argentina”.
Miguel Steuerman es un periodista que se desempeña como director de Radio Jai, la emisora judía hispanoparlante más importante en América Latina. A lo largo de su carrera se ha consolidado como un referente de la comunicación dentro de la colectividad judía, distinguiéndose además como embajador de paz del Consejo Universal de Paz.
Miguel, ¿cómo le va? Jorge Fontevecchia lo saluda. Le agradezco su predisposición para aportarnos una visión desde dentro de la colectividad judía. ¿Cómo impactó lo que sucedió ayer en el colegio con el discurso del Presidente en los alumnos de cuarto y quinto año? Usted, con su ponderación de siempre, va a poder ponernos en claro y oscuro los acuerdos y los desacuerdos sobre lo que pasó ayer.
Bueno, Jorge, primero saludarlo y agradecerle, como siempre, su gentileza. La verdad es que primero debo decirle que me ha sorprendido. No sabía, como creo la gran mayoría, de esta visita que estaba programada, obviamente, del Presidente a la escuela ORT. Esto es lo primero a decir. Creo que la gran mayoría dentro de la comunidad no estaba al tanto. Y estoy, le cuento, en este momento, en un lugar que usted conoce muy bien acá en Brasil, cerca de San Pablo, con lo cual me sorprendió doblemente. Ahora, seguí todas las polémicas suscitadas y yo diría primero, Jorge, que en realidad este momento donde tenemos un Presidente de la Argentina tan identificado con los judíos y con Israel, requiere un nivel de prudencia que desgraciadamente no veo dentro de la comunidad y su dirigencia. Puesto que, en realidad, tal vez lo prudente, y no sé cómo se gestionó esto, me imagino que fue una invitación de la escuela, no es necesario y no era necesario que la escuela ORT, con la identidad que tiene, trajera al Presidente. Especialmente por eso te digo, porque este es un Presidente que no requiere para el exterior y para la sociedad argentina que aparezca dentro de los marcos comunitarios para saber de su absoluto compromiso con los valores judíos y con el Estado de Israel. Entonces, entiendo las reacciones diversas que fueron suscitándose, la polémica que ya he visto y he seguido, y lo que diría es que Milei desafía a la comunidad a saber dónde posicionarse, porque aquellos que son adeptos al Presidente, obviamente, están todos muy contentos de esa identificación que yo puedo compartir con los valores judíos, que son los que, de alguna manera, me conforman como ser y que me enorgullecen, y que entiendo desde qué lugar el Presidente puede encontrar en los textos bíblicos y en tantos otros aspectos elementos que son referencia universal y judía. Pero, por otro lado, no puedo dejar de saber que esto tiene, como todos los amores, reacciones, y directamente proporcional a ese amor tan explícito del Presidente por los judíos y por Israel, incluso por las políticas de Israel, que en Israel mismo a veces son cuestionadas. Esto hace que sea un momento sumamente delicado para los judíos de Argentina, pensando en términos del futuro y de lo que pueda acontecer y del desgaste que tienen todos los gobiernos. Y no veo que tengamos una dirigencia, en el caso de la ORT en este momento o de la DAIA, que tenga la sofisticación que necesita algo como esto.
Ahí hay dos dimensiones. Por un lado, Miguel, está la dimensión en general de la identificación que puede existir del Presidente con la colectividad judía y que el desgaste del Presidente y los efectos negativos que tiene todo Presidente, que, como usted decía, el amor popular es siempre finito. Luego, cuando venga el momento de crítica, haya una especie de metonimia entre el Presidente y los judíos por el acercamiento extremo. Ese es del orden, podríamos decir, geopolítico máximo. Ahora, después se escucharon una serie de críticas y eso obviamente incluye, como usted mencionaba, también a la DAIA. Pero luego se escucharon una serie de críticas respecto del tipo de discurso ideológico del Presidente, criticando al periodismo, criticando a los opositores, calificando de diabólico a Marx. Digamos, más allá del tema del judaísmo, era frente a alumnos que hubieran podido ser del ORT o del Nacional Buenos Aires. Un Presidente, podríamos decir, haciendo abuso doctrinario en un contexto educativo donde debería ser plural.
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A ver, el Presidente es quien es. Es el Presidente que hemos sabido conseguir. Nadie le puede dictar qué decir o no decir en este ámbito o en otros. Nadie puede haberse visto sorprendido por lo que el Presidente dijo, que es lo que reitera en tantos lugares. Creo que es preocupante, como lo hemos compartido, Jorge, en los agravios sobre el periodismo y sobre todos aquellos que, de alguna manera, el Presidente permanentemente fustiga. Esto, como usted muy bien dice, en la ORT, en el Nacional de Buenos Aires, son simplemente una entrevista periodística, cosa que hace habitualmente. Entonces, nadie puede haberse visto sorprendido por lo que el Presidente dijo. Que obviamente habla mucho del momento que vivimos y los jóvenes, que son muy permeables. De hecho, el presidente, como sabemos, tiene, de acuerdo a lo que dicen los que saben, una gran adhesión por parte de los jóvenes, que buscan generalmente estos discursos tan radicalizados, con lo cual lo dijo en este ámbito a mí... Digo, a lo que usted decía, no me hubiese preocupado tanto, Jorge, si esto lo hubiera dicho en el Nacional Buenos Aires, por esto que decía usted de la identificación que el Presidente tiene con los judíos y del costo que esto trae para la comunidad. La comunidad no necesita levantar el perfil en este momento tan sensible de la Argentina y yo estoy, de alguna manera, muy preocupado de lo que puede ser el futuro y las reacciones que esto traiga. Ahora, que esto se haya dado dentro de un ámbito comunitario, me parece preocupante. Dentro de una escuela. Nadie puede haberse visto sorprendido de que el Presidente dijera este tipo de cosas porque son las que dice habitualmente: ahí, en una universidad, en una entrevista, en cualquier lado.
Está claro, Miguel. Como siempre, muy agradecido, muy agudo. Le deseamos buen viaje allí por el hermoso país vecino y nos mantendremos en contacto a su regreso.
Muchas gracias.
No, gracias a usted. Muy buen fin de semana y, como siempre, a su disposición.
Muchísimas gracias.