¿Adhesión o atención?

Por qué Milei dejó de tener tanta tracción en las redes sociales

Lucas Malaspina analizó el desgaste de la atención sobre Milei, la diferencia entre captar atención y generar adhesión y el peso que tendrá la economía en el escenario electoral de 2027.

Lucas Malaspina Foto: Imagen Web

En un escenario de desgaste de la atención pública hacia las cadenas nacionales, el desafío para Javier Milei ya no parece ser solamente conseguir que la sociedad lo escuche, sino transformar esa atención en adhesión. Los datos sobre audiencia y conversación digital muestran una caída respecto del inicio de su gestión, mientras que la economía continúa concentrando buena parte de las menciones negativas sobre el presidente.

En Modo Fontevecchia, por +Perfil, Radio Perfil (AM 1190), el consultor especializado en comunicación política y análisis digital Lucas Malaspina analizó la evolución de la conversación pública en torno a Milei, la diferencia entre atención y adhesión y el impacto que pueden tener hechos disruptivos, como el reciente episodio vinculado a las Malvinas. Para el especialista, la campaña hacia 2027 ya comenzó y la gran pregunta será qué encuadre logrará imponerse, aunque todo indica que la economía será determinante.

Lucas Malaspina es un consultor especializado en comunicación política, análisis digital, opinión pública y asuntos públicos, formado en la Facultad Latinoamericana de Ciencias Sociales. Su experiencia abarca el marketing digital, la escucha de redes sociales y las estrategias de posicionamiento institucional. 

Lucas, muy buenos días, gracias por estar acá. Los últimos informes sobre audiencia en televisión abierta, cable, plataformas, streaming, reflejan una caída pronunciada del interés de las emisiones de la cadena nacional del presidente. Me gustaría que compartieras con nuestra audiencia primero los datos y luego tu análisis de qué significan esos datos. 

Mi idea no es algo tan extraño si vemos estos datos, porque en definitiva, últimamente todos los gobiernos tienen a cada momento de inicio una brecha de aproximadamente 90 días donde tienen la atención, y luego ya podemos empezar a ver cómo, salvo eventos específicos, en general, esta tensión baja. El momento más alto en la cadena nacional más impactante no fue la de que, por su tema, era tan relevante para los argentinos. O sea, tuvimos el megadecreto, la desregulación, que fue la de diciembre, 20 de diciembre de 2023, y esa fue la que más atención concitó, por lo menos en las redes sociales. Ahora veremos lo que serán los datos de audiencia de televisión y radio, pero en lo que fueron las redes sociales, eso fue así. El momento del inicio, el más alto, y luego una caída constante que va variando en su ritmo, pero que es constante en cuanto a los involucrados, a las menciones que se producen en las redes sociales. Y eso no tiene que ver pura y exclusivamente...

Con el tema, sino con el paso del tiempo.

Con el paso del tiempo, con el hecho de que el momento en el cual también más gente se suele interesar en la política es en el momento en que se produce la gran definición de quién va a estar al mando, y después hay otros momentos que a veces concitan esa tensión, pero son los menos.

¿Esto vos decís es inevitable y le pasa a todos los presidentes? Pero bueno, algunos son reelectos. Si por alguna razón algunos logran revertir esa curva del paso del tiempo y volver a interesar. Porque, si así fuera, todos tendrían cada año menos aceptación hasta llegar a su no reelección. ¿Qué es lo que hace que en determinado momento algunos puedan volver a encender esa llama?

Bueno, ahí está el punto entre la diferencia entre lo que es captar la atención. De hecho, en la última cadena nacional del presidente, Milei, podemos decir que logró captar la atención. Ahora el tema es luego sostener el tema en la agenda y luego es, a partir de que su encuadre persista, que eso se transforme en adhesión. Es decir, hay un montón de cosas que...

Atención y adhesión no es lo mismo, claro.

Exacto. Entonces, por supuesto que hay presidentes que, bueno, puede ser que sus cadenas nacionales o sus intentos de conversación y centrar la atención no tengan de manera constante un ascenso, sino incluso un descenso, pero que al momento de las elecciones puedan ratificarse. ¿Por qué? Porque lograron desarrollar una cierta hegemonía o un encuadre que sea aceptado por la mayoría de la sociedad a la hora de tomar la pregunta final. O sea, las elecciones se definen por cuál es la pregunta final. Esto vos lo sabés muy bien, pero la audiencia... La audiencia lo tiene que conocer que, en definitiva, lo que determina quién gana es si el encuadre de la elección, por ejemplo, si queremos un cambio, si queremos una continuidad, si queremos un cambio para este lado o un cambio para tal otro. Ese tipo de preguntas, el que plantea la pregunta es el que domina y permite si va a la reelección o si no, no en el caso de Milei, si no hay reelección. Entonces, ahí es donde... Deberíamos apuntar para saber y lo que sí es claro es que estamos en la alargada de esa campaña para la reelección de Milei y esto fue un intento para volver a captar la atención. No está claro todavía, yo tengo mis serias dudas, de que esto pueda llegar a servir para generar adhesión.

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Bueno, de hecho, creo que en las redes sociales continúa 70% de emisiones negativas. No sé si lo estoy diciendo correctamente. Exactamente, cuando hace unos años era exactamente a la inversa.

Bueno, hay distintas mediciones. Las redes son más complejas en cuanto a las mediciones. ¿Por qué? Porque producen mediciones muy rápido. O sea, yo tengo una consultora que se llama Sustantiva, nosotros también hacemos mediciones, pero las mediciones que se puedan hacer, obviamente que cada uno tiene una metodología más específica de su propia consultora. Con esto no digo ni que la mía sea mejor ni que las otras sean peores, sino que son distintas. Hay diferentes enfoques y estos diferentes enfoques todavía no están tan homogeneizados como si, por ejemplo, en una encuesta cualitativa o cuantitativa. Es decir, por más que se critica mucho a las encuestas, bueno, hoy por hoy siguen teniendo la importancia para ver tendencias dentro de la población. Tomando en cuenta igualmente los datos, por ejemplo, de una consultora que viene produciendo datos hace mucho tiempo, que es la de ADOC, que son colegas, que son colegas muy respetados por mí, ellos ven durante todo el año 2026 una manteniéndose alrededor del 55% de negatividad de lo que tiene que ver con el sentimiento hacia el presidente Milei. Lo cual es interesante porque, bueno, sí, porque habla de un clima, pero más allá de eso, también hay que recordar que él sigue siendo el que concentra el debate político. O sea, que salvo específicos momentos donde otros temas entran en la agenda, en general todo suele girar en torno a Milei. Y el caso en el que esto no ocurrió, bueno, fue por supuesto el más reciente y más recordado, cuando los jugadores sacaron adelante la bandera de Malvinas. Y, por supuesto, el que se ha convertido en el que se ha convertido, y en esto, obviamente, yo tengo una posición, en general, como consultor, casi ninguna, pero las Malvinas, por ser argentino, la tengo que tener. Y es que, bueno, fue el acto diplomático más grande de la historia argentina ejercido por ningún diplomático, sino por gente que agarró un trapo y lo llevó a un estadio. Esto fue muy disruptivo. Se dispararon las menciones sobre las Malvinas, las búsquedas sobre las Malvinas a un 5.000% a nivel mundial. 4 a 1, en todos los idiomas, se produjeron menciones más hacia las Malvinas que hacia Falklands. Es decir, que la gente de diferentes países...

Asumía la denominación argentina.

Claro, asumía la denominación argentina e iban a buscar. Este hubiera sido el momento ideal para que el presidente tomara, se colgara o se agenciara sobre este tipo de conversación. Lo que ocurrió no está mal, o sea, si busca retomar la iniciativa es una buena idea, pero hay que ver si tiene con qué sostenerlo esto. Y al mismo tiempo tenemos que saber que en realidad el principal problema del presidente en la opinión pública viene por el lado de la economía. Es decir que, bueno, sí, puede haber mucha gente que incluso diga: “Bueno, el presidente, me parece bien lo que hizo con Malvinas”, incluso si sepan o no sepan que el presidente tenía otra posición. Pueden apoyar esto, pero eso no necesariamente se va a transformar en una adhesión al presidente.

Es decir, que la pregunta, el encuadre en 2027 va a ser la economía.

Exactamente.

¿Y ahí las menciones en términos económicos son más negativas?

Sí, sin lugar a dudas. Justamente ahora estamos preparando un trabajo sobre eso que no está terminado. Cuando esté terminado te lo voy a contar. Te lo voy a compartir. Pero sí, son mayoritariamente negativas. Y entonces ahí es donde, bueno, las líneas que se abren al interior del Gobierno pueden llegar a tener la respuesta sobre cómo se resuelva. Por ahora todos dicen que el presidente es el más ortodoxo en cuanto a su visión.

La discusión entre Caputo y Sturzenegger, te referís.

Exactamente.

Lucas, muchas gracias y felicitaciones.

Bueno, gracias a vos y espero que nos volvamos a encontrar.

Esperemos entonces cuando tengas el nuevo informe.

LMM/MSS