VIVIR EN GAZA

La fotógrafa argentina que fue soldado israelí, vivió la guerra y hoy elige retratar la vida

Tiene 24 años y ama ser judía. Se mudó a Israel y participó de conflictos bélicos que le cambiaron la mirada del mundo. Habla de la falta de ayuda psicológica para combatientes, el silencio y la resiliencia.

La fotógrafa argentina que fue soldado israelí, vivió la guerra y hoy elige retratar la vida Foto: Instagram @alexiaaresnik

Alexia Resnik es una fotoperiodista que vive a dos kilómetros de la Franja de Gaza. Aunque nació y vivió gran parte de su vida en Argentina, desde niña su padre, fiel creyente del judaísmo, le transmitió el sentido de la religión como una especie de mandato: “Ser judio esta en la sangre y no se puede cambiar”. 

A los 19 años, y durante la pandemia de Covid-19, “Loli”, como la apodan, se mudó a Israel con la seguridad y confianza de que allí tendría una mejor vida como judía. 

Formó parte del ejército como soldado en la línea terrestre y allí documentó entrenamientos del 2022 al 2024. Fue un soldado solitario que perdió amigos en medio del ataque terrorista del Festival Nova, en octubre de 2023. 
 

La salud mental tras la guerra

 

En un contexto de fuerte tensión por la escalada de violencia, no existe el rendirse, los soldados deben acatar y finalizar sus tareas como en cualquier trabajo. A pesar de hacer equipo con otros soldados, la guerra se transita en vasta soledad. "Nadie me va a escuchar a mí o lo que yo pase es menos terrible que los demás. Es muy difícil hablarlo, es muy difícil salir y contar", confesó Loli durante una entrevista a Perfil.com.

La resiliencia de los judíos es una actitud de la que muchos hablan pero pocos profundizan, reconoce la fotógrafa. La mayoría queda afectada por un estrés postraumático que no puede ser tratada a tiempo por una falta de recursos y personal médico.

"Lo que queda despúes de un conflicto así es la sensación de un vacío impronunciable, un nudo en la garganta que recuerda que nada volverá a ser como antes, aunque uno lo intente: La vida sigue totalmente, sigue así como si nada, pero adentro sentís el agujerito que te queda en el corazón", concluye.