LEY DE TIERRAS

Peronistas y ‘dialoguistas’ rescatan al Gobierno

Los arreglos del peronismo y LLA sustrajeron cualquier escenario de confrontación.

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La jornada de este jueves 6 en el Congreso tuvo dos escenarios antagónicos. Por un lado, la Plaza Congreso fue poblada por una multitud,  en oposición a una iniciativa que habilita a desalojos sumarísimos y convierte a las expropiaciones en verdaderos negocios inmobiliarios. Después del retiro del capítulo referido a la venta de tierras,  los que se movilizaron entendían que estaba planteada la lucha por la derrota completa de esta ley reaccionaria - ese era el espíritu de la plaza de ayer.

En oposición a  lo que se vivía en la Plaza,  en el recinto del Senado tenía lugar  una componenda política en toda la línea, entre  la oposición y los libertarios. Significativamente, el debut de este clima de arreglos estuvo a cargo del pejotakirchnerismo. Fue lo que ocurrió cuando libertarios y peronistas votaron juntos  que la cuestión de la senadora kirchnerista Sagasti –impedida de asistir presencialmente por su embarazo– pasara “a comisión”. Después de varios días de peleas mediáticas en relación a este punto, los K  metieron violín en bolsa, evitando un choque político con el gobierno al inicio de la sesión. De ese modo, dejaron pasar la oportunidad de asociar la exclusión de Sagasti a los propósitos reaccionarios de la ley de Sturzenegger. La componenda fue justificada  con el argumento de que la moción a favor de Sagasti “iba a perder”. Pero no les importó perder cuando José Mayans, el jefe del bloque pejotakirchnerista, mocionó que toda la ley de “inviolabiidad” pasara “a comisión”. El mensaje político de Mayans era revelador: no estaríamos ante una ley visceralmente reaccionaria, y que debía ser rechazada integralmente, sino ante una norma “a discutir”. ¿Qué pretendía Mayans “en comisión”? ¿Qué los desalojos sumarios contra familias que se atrasan en el alquiler pasaran de diez a quince días de plazo?

Los arreglos del peronismo y la LLA sustrajeron a la sesión de cualquier escenario de confrontación politica con el Gobierno. 

Mientras el pueblo se debatía en las calles contra la represión salvaje, peronistas y dialoguistas se empeñaban en que la sesión  progresara en forma indolora para Milei y Bullrich. . Al cabo de la jornada, el gobierno consiguió mantener a flote al corazón de su ley reaccionaria. Los partidos del régimen le permitieron a los libertarios  zafar de una derrota política, que es lo que hubiera ocurrido si la ley naufragaba en el Senado. Para los MIlei, es una  punta de ovillo de cara a toda la agenda parlamentaria que viene, y para buscar reflotar otro punto estratégico: adjudicarle al fascismo digital (Palantir) el suelo y los recursos necesarios para avanzar en sus iniciativas de IA dirigidas al control de la vida social y política del conjunto del continente.

En efecto: la reforma de la ley de tierras era un traje a medida de las pretensiones de Peter Thiel y Palantir. 

El peronismo alardea contra los liberticidas. Pero, por sobre todas las cosas, es visceralmente hostil a que Milei sea derrotado por la iniciativa independiente de las masas. El peronismo fue este jueves al Senado a desmoralizar a los miles de manifestantes que se movilizaron, en gran medida, por fuera de los aparatos burocráticos..

La lucha contra el gobierno de los agentes inmobiliarios, el capital financiero,   la represión feroz y la subordinación a la OTAN  exige organizarnos autónomamente  de quienes pactan cotidianamente con los Milei, Bullrich y Sturzenegger,  aunque se envuelvan en la fraseología “nacional y popular”. 

*Economista, dirigente de Politica Obrera.