Un gobierno más solo
El oficialismo trató el proyecto de Ley de Inviolabilidad de la Propiedad Privada y le dio media sanción en el Senado. Pero la iniciativa original se fue desgranando.
Primero, en comisión se eliminaron los cambios que modificaban el Registro Nacional de Barrios Populares y trasladaban su funcionamiento a las provincias; segundo, el gobierno también retiró del tratamiento parlamentario el corazón de su iniciativa, el capítulo 3, por el que se flexibilizaba la venta de tierras rurales a extranjeros; finalmente, resignó el capítulo 4 sobre modificación del Manejo del Fuego y dejó vigente que si un bosque nativo, área protegida o humedal sufre un incendio se prohíbe por 60 años cambiar el uso de esas superficies, fraccionarlas, lotearlas o venderlas para emprendimientos inmobiliarios, entre otras restricciones. El plazo es de 30 años para zonas agrícolas, praderas, pastizales y áreas periurbanas. Estas regulaciones apuntan a limitar o eliminar los incendios intencionales.
El oficialismo se encontró ante una disyuntiva: o perdía la votación de la totalidad de la iniciativa o reducía ésta a su mínima expresión para “ganar la votación”. De este modo, con 37 votos positivos y 33 en contra, logró darle media sanción al proyecto de Ley de Inviolabilidad de la Propiedad Privada pero luego de vaciar la mayor parte de la iniciativa. Paradójicamente, le dio media sanción a un proyecto que, en su proceso de aprobación, perdió la mayoría de sus contenidos. El “triunfo” fue una gran derrota. Sólo quedaron aprobados el capítulo que acelera los procesos de desalojo y el que aumenta las exigencias para producir expropiaciones, entre otras cuestiones.
Por supuesto: la aceleración de los desalojos pone en riesgo a miles de inquilinos con dificultades para pagar sus alquileres en un escenario de ajuste creciente. No menos importante es la modificación de la Ley nacional de Expropiaciones que apunta a disminuir la capacidad del Estado para avanzar en proyectos de interés general. No son temas menores y habrá que ver qué tratamiento tendrá esta iniciativa en la Cámara de Diputados.
El proyecto original, modificado varias veces para intentar ampliar su apoyo parlamentario, no logró generar la alianza transversal con gobernadores y otros sectores políticos para asegurar su votación favorable. La fuerte movilización social, cultural y política en contra de la iniciativa en todo el país fue un factor fundamental para que el oficialismo no lograra conseguir los votos para su proyecto original.
No es extraño lo que ocurrió. En varias oportunidades lo afirmamos: en la medida que se acercan los tiempos electorales, la capacidad del gobierno para lograr apoyatura a sus proyectos se va debilitando, sobre todo para el caso de iniciativas con fuerte resistencia en la sociedad. Varios gobernadores, que habitualmente acuerdan con el gobierno, tomaron distancia: instruir a sus senadores para que brindaran su apoyo significaba exponerse a una fuerte crítica de parte de una mayoría de la ciudadanía en sus respectivas provincias.
Da la impresión de que esta tendencia al distanciamiento se va a ir agudizando en los próximos meses en la medida que se acercan las instancias electorales. Dar marcha atrás fue la única salida que encontró la actual administración para no exponerse a una dura derrota parlamentaria.
El gobierno también tuvo que retroceder con el Decreto 690/2026 que desregulaba la actividad de los prácticos navales y que condujo a éstos a una medida de fuerza que trajo como consecuencia más de un centenar de buques varados sin poder realizar sus operaciones de carga y descarga.
La votación en el Senado se produjo en un contexto de creciente insatisfacción en la sociedad. Así lo demuestran las fuertes movilizaciones en todo el país a las que el gobierno respondió, como último recurso, con una intensa represión.
La profundización del ajuste lleva implícita una profundización de la represión. En algo más de un mes se comenzará a discutir el proyecto de Presupuesto 2027 que, según lo que ha trascendido, viene con un ajuste enorme del gasto porque de lo contrario los números no cierran. Ese recorte significará seguramente menos obra pública, menos salud, menos educación, entre otras áreas de interés.
El gobierno está cada vez más solo. Los tiempos de la oposición para confluir y proponer un programa alternativo se acortan.
* Presidente del Partido Solidario.
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