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Aulas bajo amenaza: La radiografía de una violencia escolar que ya no se puede ocultar

Con más de 140 mil casos graves de acoso en un año, la violencia escolar en Argentina deja de ser marginal y se convierte en fenómeno estructural.

Amenazas de tiroteos en escuelas. Foto: Captura de pantalla

El mensaje apareció en más de 10 escuelas en Argentina en distintas provincias, lejanas unas de otras por cientos o miles de kilómetros. Antes había ocurrido ya un tiroteo en Canadá y luego en Turquía. Allí un estudiante de 14 años atacó a sus compañeros por el bullying que sufría; y le costó la vida a un profesor y ocho estudiantes; transformó el fenómeno de una serie de amenazas en un caso confirmado de violencia masiva. Incluso México y Chile vieron morir a profesores a manos de alumnos con temibles cuchillos y hachas

Días atrapas la ciudad de San Cristóbal, provincia de Santa Fe, un tiroteo le costó la vida a un joven de 15 años Ian Cabrera. En todos los casos, las redes sociales hicieron su trabajo previo.

La multiplicación de amenazas de tiroteos y el aumento exponencial de casos de bullying sitúan a la Argentina entre los países con mayor conflictividad educativa del mundo. Un estudio de Argentinos por la educación revela que, aunque los jóvenes valoran la escuela, el silencio y la exclusión ganan terreno en los pasillos y las redes.

La escuela secundaria, históricamente pensada como un refugio de aprendizaje y socialización, atraviesa hoy una tormenta perfecta. La reciente aparición de amenazas de tiroteos en instituciones de educación media no es un hecho aislado, sino la punta de un iceberg que combina violencia física, acoso digital y un profundo sentimiento de desprotección.

Representantes de 18 provincias rechazaron la reforma de salud mental que impulsa Nación

También el Ministerio Público Tutelar (MPT) de la Ciudad de Buenos Aires, realizó un relevamiento donde consultó a 1.380 jóvenes de entre 12 y 18 años, el escenario es alarmante. El estudio, enmarcado en el Programa Convivencia Respetuosa entre Pares, determinó que el  77,2% de las situaciones de violencia ocurren dentro del ámbito escolar. El 37,8% se traslada o se potencia en las redes sociales (ciberbullying). 6 de cada 10 alumnos de primaria ya sufren agresiones físicas o verbales de forma recurrente.

Las cifras de la ONG internacional Bullying Sin Fronteras refuerzan esta tendencia: entre mayo de 2024 y mayo de 2025 se registraron al menos 140.000 casos graves de acoso en el país. Esta estadística ubica a la Argentina de forma persistente dentro del "Top 10" mundial de naciones con mayor incidencia de esta problemática.

Uno de los datos más reveladores y preocupantes del informe del MPT es la desconexión entre la percepción de la escuela y la capacidad de pedir ayuda. Si bien el 90% de los chicos percibe a la institución educativa como un espacio positivo, más de la mitad admitió haberse sentido excluido en alguna oportunidad.

Ola de amenazas de tiroteos en escuelas de todo el país

A la hora de buscar ayuda, el silencio es el gran ganador 59,4% habla con su familia y el 48,9% acude a sus amigos. Mientras que 24,4% confiesa que no habla con nadie. Solo el 22,6% recurre a las autoridades o docentes de la escuela.

Desde el Ministerio Público Tutelar advierten que ese casi 25% de jóvenes que transitan la violencia en absoluta soledad representa el mayor riesgo sistémico, ya que son casos que suelen derivar en conductas extremas o crisis de salud mental.

La violencia escolar no es un fenómeno puramente local, pero Argentina muestra una de las tasas de experiencia de violencia más persistentes en el tiempo.

El marco legal: Herramientas ante la emergencia

Frente a este escenario de "desregulación de controles" y desvalorización de la institución escolar que denuncian organismos como UNICEF, Argentina cuenta con dos herramientas legales clave que, según los expertos, no se están aplicando en toda su capacidad:

La ley 26.892 de Convivencia Escolar fue aprobada en el año 2013 y obliga a las instituciones a revisar sus normas de convivencia, y establece criterios de intervención ante conflictos para evitar el maltrato físico y psicológico. También en ese mismo año el Congreso había aprobado la ley 26.877 de Centros de Estudiantes en busca de promuever la participación política de los jóvenes como un canal de contención y representación democrática dentro de las aulas.

El próximo 2 de mayo, en el marco del Día Internacional de Lucha contra el Bullying, las comunidades educativas se verán obligadas a interpelar estos números. No se trata solo de casos aislados de mala conducta; se trata de una problemática estructural que requiere, de forma urgente, el paso de la "motosierra" de la indiferencia a la construcción de políticas públicas de prevención que garanticen que la escuela vuelva a ser, de verdad, un entorno seguro.