MEMORIA INSTITUCIONAL

Declaración del Club Político Argentino: “A cincuenta años del último golpe de Estado”

En un documento difundido en el marco de una fecha clave para la vida pública argentina, la entidad reafirmó la vigencia del sistema republicano, destacó el rol de la Justicia en la transición democrática y subrayó la necesidad de sostener políticas de memoria, verdad y derechos fundamentales.

El Club Político Argentino reafirmó su compromiso con la democracia, los derechos humanos y las instituciones republicanas Foto: Imagen Generada con IA

A cincuenta años del golpe de Estado del 24 de marzo de 1976, inicio de una de las etapas más trágicas y oscuras de la historia de nuestro país, el Club Político Argentino ratifica su compromiso con la defensa de las instituciones republicanas, el respeto a la soberanía popular y a la plena vigencia de los derechos humanos consagrados en la Constitución Nacional y en los pactos internacionales.

El camino recorrido durante estas cinco décadas no ha sido sencillo ni ha estado exento de fuertes embates. Sin embargo, la consolidación de la democracia, con sus deficiencias, limitaciones y los desafíos en cuanto a su mejora continua, sigue siendo la opción escogida por el pueblo argentino.

Desaparecido, la palabra que la dictadura argentina cambió para siempre

La prepotencia, el crimen, la ocultación de la verdad no se han naturalizado. Y la Justicia -que logró, durante la compleja transición democrática, abrirse paso con el histórico juicio de 1985 a las juntas militares, responsables principales de la violación sistemática de derechos y garantías de la población- continúa siendo un ejemplo valorado por los ciudadanos del país y materia de estudio en el mundo entero.

Las heridas infligidas durante aquellos violentos años serán por siempre irreparables. Pero, la persistencia en la aplicación de la ley, el compromiso con la verdad, la búsqueda de un diálogo constructivo y el respeto irrestricto a las instituciones son la única garantía de que nunca más nuestro país tenga que padecer horrores semejantes.

 

NG/ff