LO DENUNCIARON

Joaquín Benegas Lynch y la venta de tierras a extranjeros: los negocios privados de un senador cercano a Milei

Junto a su esposa, el senador libertario es socio gerente de una firma que ofrece servicios de búsqueda, tasación y administración de campos para inversores extranjeros. En plena discusión por la Ley de Inviolabilidad de la Propiedad Privada, Juliana Di Tullio pidió que no intervenga en el debate.

Joaquín Benegas Lynch Foto: Prensa

El senador libertario Joaquín Benegas Lynch, hermano de Bertie y guitarrista de la banda de Javier Milei, es fundador y director de una empresa que se dedica a la tasación, administración y comercialización de campos y que ofrece asesoramiento a inversores extranjeros interesados en adquirir tierras rurales en la Argentina y otros países de América Latina. En medio del debate en el Senado por la Ley de Inviolabilidad de la Propiedad Privada, su vínculo con Glocal Terra SRL abrió un nuevo frente de conflicto y motivó un pedido para que el legislador se abstenga de participar de la discusión y la votación del proyecto.

La denuncia fue presentada por la senadora de Unión por la Patria Juliana Di Tullio ante la Presidencia del Senado. La legisladora sostuvo que existe un “severo conflicto de intereses” y pidió que Benegas Lynch no intervenga en el debate parlamentario, no firme dictámenes ni emita su voto sobre la iniciativa

Benegas Lynch fundó Glocal Terra en 2020 junto a su esposa, Eloisa Perea Muñoz y tiene domicilio en la avenida Santa Fe al 700, en la Ciudad de Buenos Aires. La firma se presenta como especializada en el asesoramiento de inversores y en la administración de campos, con servicios que incluyen la búsqueda, tasación y gestión de propiedades rurales. 

La CC denunció a Milei por usar su investidura para promocionar la universidad privada de Benegas Lynch

Según la información publicada por la propia empresa, Glocal Terra cuenta con experiencia en transacciones sobre más de 3 millones de hectáreas en América Latina. "Nuestra cartera y servicios de búsqueda incluyen terrenos agrícolas exclusivos y fuera del mercado, tierras forestales, grandes extensiones de terrenos protegidos y fincas de lujo", detallan.

La empresa de Benegas Lynch también detalla que brinda servicios vinculados con propiedades cuyos dueños residen en el extranjero. De hecho, la web está en inglés. En su presentación, explica que actúa “en nombre y bajo la dirección de los propietarios de las tierras” y que supervisa explotaciones agrícolas arrendadas y gestionadas, además de elaborar informes y propuestas sobre esas propiedades.

En la sección dedicada a la "valoración de terrenos", Glocal Terra afirma que su equipo "tasó más de 400.000 hectáreas en América Latina, incluyendo tierras de cultivo, ranchos, explotaciones forestales, fincas de conservación y propiedades rurales". 

La propia empresa sostiene además que el sector privado genera beneficios a largo plazo para las comunidades. En ese sentido, cuestiona las políticas e intervenciones de los gobiernos locales sobre la actividad privada y las vincula con efectos negativos sobre la economía. "Las políticas, regulaciones e intervenciones de los gobiernos locales en el sector privado tienen un impacto negativo en la economía, lo que se traduce en un aumento de la pobreza y, como consecuencia directa, en problemas de nutrición infantil. Esto es lo que dificulta el éxito de las futuras generaciones", asegura en su web la empresa del funcionario libertario. 

Di Tullio impugnó a Joaquín Benegas Lynch por un presunto conflicto de intereses en el debate de la Ley de Tierras

En esa misma línea, Glocal Terra destaca en su presentación su compromiso con programas vinculados a la nutrición y la educación infantil. “Dado que las buenas ideas requieren un cerebro sano, la nutrición infantil es fundamental”, sostiene la compañía, que luego destaca la labor de distintas organizaciones no gubernamentales y asegura que “nadie lo hace mejor en Latinoamérica que CONIN”.

Y agrega: “Si una parte de nuestras ganancias puede apoyar programas educativos que nos beneficien a todos para vivir en un mundo mejor y más libre, contribuyendo al mismo tiempo a nutrir a las futuras generaciones como fuerza impulsora para ello, entonces nuestras ganancias nos ayudarán a ir más allá”, sostiene Glocal Terra.

Di Tullio sostuvo que la situación configura una “directa y manifiesta colisión” entre el interés público que debe resguardar el legislador y su interés económico privado. Según planteó en su presentación, cualquier modificación o flexibilización de la normativa sobre tierras podría tener un impacto sobre el negocio de la empresa con la que está vinculado el senador.

La legisladora fundamentó su pedido en los principios establecidos por la Constitución Nacional y en las disposiciones de la Ley 25.188 de Ética en la Función Pública. También señaló que, de acuerdo con el acta constitutiva citada en su escrito, Benegas Lynch figura como socio gerente de Glocal Terra SRL.

“Cualquier modificación, flexibilización o regulación de la normativa vigente impacta directamente en el volumen de negocios, la facturación y los beneficios de la empresa a la que se encuentra vinculado, viciando de parcialidad cualquier posición o voto que emita sobre la materia”, sostuvo Di Tullio.

El antecedente con Pampa Partners

La relación de Benegas Lynch con el negocio de las tierras no comenzó con Glocal Terra. Antes de crear su propia empresa, el senador estuvo al frente de Pampa Partners, una firma vinculada al fallecido empresario estadounidense Douglas Tompkins que participó de operaciones de compraventa de tierras.

Tompkins, empresario y conservacionista estadounidense, adquirió junto con su fundación grandes extensiones de territorio en distintos puntos de la Argentina y Chile con el objetivo declarado de destinarlas a la conservación ambiental. Ahora, el vínculo de Benegas Lynch con una empresa que asesora y gestiona operaciones vinculadas a tierras rurales quedó bajo la lupa de la oposición y de algunos sectores aliados al oficialismo, precisamente cuando el Senado discute un proyecto que vuelve a poner en el centro del debate los límites y las condiciones para la propiedad privada y la participación de extranjeros en el mercado de tierras.

RM/fl