LA PELEA POR LAS CAUSAS DEL RETROCESO

PISA 2025: Trotta cuestionó al Gobierno por responsabilizar al kirchnerismo y aseguró que “es una simplificación política”

La Argentina volvió a caer en Matemática, Lectura y Ciencias y quedó octava entre los 13 países de América Latina que participaron. Desde Capital Humano habían apuntado contra las gestiones kirchneristas y tomaron 2013 como punto de partida.

Nicolas Trotta Foto: argentina.gob.ar

Los malos resultados de la Argentina en las tres áreas evaluadas en las pruebas PISA 2025, como era de esperarse, ya tienen una primera lectura política. A un lado, el Ministerio de Capital Humano, liderado por Sandra Pettovello, salió con los tapones de punta contra “los gobiernos kirchneristas” y tomó 2013 como punto de partida. Por el otro lado, Nicolás Trotta, exministro de Educación de Alberto Fernández, rechazó esa mirada y aseguró a PERFIL que “es una simplificación política de un problema mucho más complejo”.

A grandes rasgos, la evaluación de la OCDE se toma cada tres años a chicos de 15 años en 91 países (13 de ellos latinoamericanos) para medir cómo se las ingenian para aplicar lo aprendido en Matemática, Lectura y Ciencias a situaciones de la vida real. En esta edición, el país movilizó a 11.093 estudiantes de 412 escuelas, quedando en el puesto octavo a nivel regional.

Detrás de esos números aparece la discusión de quién es responsable del deterioro de los aprendizajes.

La lectura de Capital Humano fue que los resultados son consecuencia de una “cultura educativa” instalada durante años, por lo que responsabilizó a las gestiones anteriores por el deterioro del sistema. Al mismo tiempo, destacó como respuesta de la actual administración el Plan Nacional de Alfabetización y el Plan Nacional de Matemática.

Pettovello culpó a "los gobiernos kirchneristas" por el mal resultado en las pruebas PISA

Aún así, para Nicolás Trotta, exministro de Educación, esa explicación es demasiado lineal. Desde 2013 hasta hoy, un adolescente de 15 años atravesó su escolaridad durante las presidencias de Fernández de Kirchner, Macri, Fernández y Milei, además de distintas gestiones provinciales, en un contexto marcado por brechas sociales abismales y, por supuesto, la pandemia.

“PISA evalúa aprendizajes acumulados durante toda la trayectoria escolar”, remarca en diálogo con PERFIL y señaló que la generación evaluada sufrió un hecho excepcional que jaqueó su paso por las aulas.

“Hay responsabilidades acumuladas y estructurales y pretender adjudicárselas a una sola gestión sirve para la disputa política, pero no para entender ni resolver el problema educativo”, advierte.

Qué pasó entre 2022 y 2025

El retroceso respecto a la medición anterior es, quizás, el síntoma más preocupante.

Si en 2022 la Argentina había logrado mantenerse e igualar los resultados de 2018, a pesar de los efectos de la pandemia, en 2025 los números volvieron a caer en las tres áreas. Para Trotta, la etapa posterior a la pandemia dejó en evidencia que el esfuerzo de recuperación no fue suficiente.

A los problemas globales de siempre (la dispersión por pantallas, la ansiedad y la falta de concentración), sumó otros males autóctonos, como la pérdida de días efectivos de clase, baches en los programas de nivelación, ausentismo crónico, asimetrías feroces entre provincias y escuelas, y un cuadro salarial y presupuestario apretado.

Por eso, para Trotta, "la conclusión debería ser más política educativa y mayor continuidad, no menos”, sostuvo.

Uruguay y Chile, los países que miró Trotta

Los países volvieron a ubicarse en la cima de los resultados latinoamericanos, y para Trotta la clave de ese éxito relativo es la continuidad de las políticas educativas. “No existe una única receta”, aclaró a PERFIL.

Aunque sí destacó que los países que logran despegar o mantenerse son aquellos que vienen blindando ciertas prioridades a lo largo de los años: aprendizajes fundamentales, presupuesto sostenido, sistemas de evaluación, capacitación docente real y una red de contención para los pibes que se quedan atrás.

Gabriel Boric, presidente de Chile entre 2022 y 2026​

“En educación, empezar de cero sale carísimo”, resume, poniendo de ejemplo a vecinos como Uruguay o Chile, donde las prioridades básicas (inversión, evaluación y respaldo docente) sobrevivieron a los cambios de color político.

Yamandú Orsi, presidente de Uruguay desde 2025

Matemática, el mayor problema

Lo cierto es que si hay un número que duele especialmente en este informe, ese es el de matemática, porque el 76% de los pibes no alcanza el nivel básico y el país firmó su peor marca histórica en el área.

A juicio de Trotta, el error común es pensar que el problema nace en la secundaria, cuando en realidad la grieta viene de mucho antes. “Matemática viene mostrando un deterioro más prolongado y profundo que las otras áreas”, explicó y apuntó a que las trabas se plantan en los primeros años de la primaria y después se vuelven casi imposibles de remontar.

También cuestionó que durante años la discusión sobre alfabetización haya estado concentrada principalmente en la lectura y la escritura, sin una política con la misma intensidad para Matemática y Ciencias.

La respuesta, planteó, debería empezar desde la primaria, con mayor trabajo sobre comprensión, razonamiento y resolución de problemas, además de acompañamiento a los docentes y detección temprana de los alumnos que empiezan a quedar atrás.

MV/fl