Las políticas de ajuste aplicadas por Javier Milei aceleraron el deterioro que la educación pública argentina ya arrastraba desde años anteriores. Los resultados de PISA 2025 muestran que el desempeño de los estudiantes de 15 años cayó en lectura, ciencias, y drásticamente en matemáticas, tanto en comparación con 2022 como con 2018.
Los resultados fueron difundidos por la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE), a partir de la evaluación realizada en 2025 en 91 sistemas educativos de todo el mundo. Argentina quedó en el puesto 75 en Matemática, 62 en Lectura y 71 en Ciencias.
En 2025, Argentina obtuvo 367 puntos en Matemática, 389 en Lectura y 393 en Ciencias, todos por debajo de los resultados alcanzados en 2022. El desempeño en Matemática fue el peor de toda la serie histórica nacional: la caída fue de 11 puntos (Argentina había obtenido 378 en 2022); de 12 puntos en Lectura, desde los 401 puntos de la edición anterior; y de 13 puntos en Ciencias, donde había alcanzado 406.
Las pruebas PISA evalúan a jovenes de 15 años. En esta edición participaron más de 760.000 alumnos de 91 países y economías, que representan unos 33 millones de adolescentes. En Argentina realizaron la prueba a 11.093 estudiantes de 412 escuelas, una muestra representativa de unos 609.100 jóvenes de 15 años. Fue en formato digital, mediante computadoras, igual que en 2022.
PISA sólo mide la capacidad de los estudiantes para utilizar conocimientos y habilidades para resolver problemas cotidianos; se implementa cada tres años desde el año 2000. PISA se desarrolla en ciclos trienales. Cada edición incluye una evaluación principal y la posterior publicación de resultados, que se difunden aproximadamente un año después de la implementación del operativo. Los resultados son representativos a nivel nacional y no permiten identificar a estudiantes ni escuelas de manera individual.
El presupuesto educativo se redujo en un 50% según la UBA
En 2025 el área principal fue Ciencias, mientras que Matemática y Lectura fueron evaluadas como dominios secundarios. El desempeño en Matemática fue el peor de toda la serie histórica nacional. En un país donde el presupuesto para la enseñanza pública cayó más de un 45% bajo la gestión libertaria, el informe muestra que la caída fue de 11 puntos en Matemática (Argentina había obtenido 378 en 2022); de 12 puntos en Lectura, desde los 401 puntos de la edición anterior; y de 13 puntos en Ciencias, donde había alcanzado 406.
Estos datos sirven para que los gobiernos puedan tomar decisiones de política educativa con mayor evidencia, y para que la sociedad continúe involucrándose en una cuestión tan fundamental como lo es la educación de los adolescentes.
"Los docentes y las instituciones educativas siempre pueden hacer una diferencia: allí se juegan la libertad, el compromiso y la responsabilidad profesional en comunidad. El trabajo que realizan día a día es la base sobre la que se sostiene el derecho de cada estudiante a aprender, y sobre la que debemos seguir construyendo con el objetivo de revertir la trayectoria que este informe describe", sostuvo Carlos Horacio Torrendell, secretario de Educación.
Argentina en Matemáticas tuvo su peor calificación
Paradójicamente, las matemáticas son el talón de Aquiles de los estudiantes de un país donde su presidente es economista: Argentina obtuvo 367 puntos, frente a los 378 de 2022 y los 379 de 2018, es decir, perdió 11 puntos en solo tres años. La diferencia es de 96 puntos, frente a un promedio de 463 puntos en los países de la OCDE.
En los últimos exámenes PISA, solo el 24% de los alumnos argentinos alcanzaron al menos el nivel 2, que significa que pueden interpretar y reconocer situaciones simples que pueden representarse de forma matemática, como la comparación de la distancia total entre dos rutas alternativas. La media de la OCDE de alumnos que superan este umbral es casi el triple, del 65%.
En los niveles más altos, el panorama también es preocupante: casi no hubo estudiantes argentinos en los niveles 5 y 6, mientras que en el promedio de la OCDE el 8% alcanzó esos desempeños.
En Argentina, solo pudieron resolver problemas que requieren procedimientos rutinarios, siguiendo indicaciones simples y utilizando la información presente de manera directa. Esos estudiantes tuvieron dificultades para hacer inferencias, incluso cuando fueran explícitas y cercanas a la situación, e incluso las interpretaciones literales de los resultados les generaron un desafío irresoluble.
También cayó en Lectura y Ciencias
En Lectura, Argentina obtuvo 389 puntos, cuando había alcanzado 401. El promedio de la OCDE fue de 461 puntos. Solo el 40% de los estudiantes argentinos alcanzó al menos el nivel 2, frente al 69% promedio de la OCDE. Es decir, seis de cada diez alumnos quedaron por debajo de lo que se esperaba.

Ese nivel implica, entre otras capacidades, poder identificar la idea principal de un texto, localizar información a partir de criterios explícitos y reflexionar sobre la forma o finalidad de un texto. El 59,6 % de los estudiantes argentinos se encuentran en el nivel bajo (Nivel 1), un porcentaje apenas mayor al promedio de AméricaLatina.

En Ciencias, Argentina obtuvo 393 puntos. El promedio de la OCDE fue de 482 puntos, por lo que la distancia entre ambos resultados alcanzó los 89 puntos. El 41% de los estudiantes argentinos llegó al menos al nivel 2, frente al 74% promedio de la OCDE. El 59% quedó por debajo de ese umbral y apenas el 1% alcanzó los niveles 5 o 6.
Los estudiantes que alcanzan el nivel básico en Ciencias pueden, por ejemplo, explicar científicamente un fenómeno y utilizar datos sencillos para determinar si una conclusión es válida.
El 16,6% de los estudiantes de Argentina alcanza el Nivel 3 o superior, una proporción menor a la de Uruguay y Chile, los dos países de la región con mayor presencia de estudiantes en los niveles de desempeño más altos.
Casi la mitad tiene bajo desempeño en las tres áreas
Uno de los datos más preocupantes de la evaluación surge al observar el desempeño conjunto. A los 15 años, el 48,8% de los estudiantes argentinos presenta un desempeño bajo simultáneamente en Ciencias, Lectura y Matemática. En el promedio de los países de la OCDE, esa proporción es del 19,7%.
Además, el informe señala una profundización de las desigualdades de aprendizaje. Entre 2022 y 2025 se amplió la distancia entre los estudiantes con mejores y peores resultados en Matemática y Ciencias, mientras que en Lectura la brecha no mostró cambios relevantes.
Los resultados marcan un cambio respecto de PISA 2022. En aquella edición, realizada después de la pandemia, Argentina prácticamente había mantenido sus resultados mientras se registraba un fuerte deterioro de los aprendizajes en numerosos países. En 2025, en cambio, Argentina cayó en las tres áreas evaluadas, en paralelo con un nuevo retroceso internacional.
En Ciencias, el país había obtenido 391 puntos en 2006, 401 en 2009, 406 en 2012, 404 en 2018 y nuevamente 406 en 2022. Los 393 puntos de 2025 lo devuelven prácticamente al nivel registrado al comienzo de la serie.
En Lectura, el resultado de 389 puntos es inferior a los 402 de 2018 y los 401 de 2022, aunque todavía supera los 374 puntos obtenidos en 2006, el peor registro argentino en esa área. En Matemática, en cambio, los 367 puntos de 2025 constituyen el peor resultado de la serie comparable.
La OCDE estima que una diferencia de alrededor de 20 puntos puede utilizarse como referencia aproximada del aprendizaje que adquiere un estudiante durante un año de escolarización.
Argentina quedó octava en América Latina
La posición argentina también es desfavorable al compararla con los demás países latinoamericanos que participaron de PISA 2025. De los 13 países de la región que participaron, Argentina quedó octava en las tres áreas: Ciencias, Lectura y Matemática.
En Ciencias, Uruguay lideró la región con 445 puntos, seguido por Chile con 442, Costa Rica con 424, Colombia y México con 414, Brasil con 409 y Perú con 406. Argentina y Ecuador obtuvieron 393 puntos.
El retroceso argentino también modificó su posición frente a Brasil. En 2022, Argentina había obtenido 406 puntos en Ciencias y superaba por tres puntos a Brasil. En 2025, Brasil alcanzó 409 y Argentina cayó a 393, por lo que ahora la diferencia es de 16 puntos a favor del país vecino.
Además, mientras Argentina perdió 13 puntos en Ciencias, otros países latinoamericanos mejoraron: Costa Rica sumó 13 puntos, El Salvador 12, Uruguay 9, Brasil 6, México 4 y Colombia 3. Paraguay también perdió 13 puntos y Guatemala tuvo una caída mayor, de 22.
En Lectura, Chile encabezó América Latina con 436 puntos, seguido por Uruguay con 423, Costa Rica con 416, México y Brasil con 408, Colombia con 399 y Perú con 390. Argentina obtuvo 389, apenas un punto menos que Perú.
En Matemática, Uruguay alcanzó 405 puntos, Chile 403, México 388, Costa Rica 387, Perú 382, Colombia 381 y Brasil 377. Argentina quedó octava con 367 puntos, apenas por encima de Ecuador, que obtuvo 366.
Argentina también quedó atrás en resolución informática
PISA 2025 incorporó además una nueva evaluación de resolución computacional de problemas. La prueba buscó medir la capacidad de los estudiantes para resolver problemas en entornos digitales mediante herramientas de programación básicas.
Las tareas requerían experimentar, analizar datos, construir y corregir producciones digitales y modificar estrategias a partir de la información y la retroalimentación recibidas.
Argentina obtuvo 403 puntos, frente a los 500 del promedio de la OCDE.
En América Latina quedó novena entre los 13 países participantes. Se ubicó por debajo de Chile (466), Uruguay (462), México (453), Costa Rica (452), Perú (436), Colombia (432), Ecuador (422) y Brasil (406), y por encima de El Salvador (401), República Dominicana (379), Guatemala (369) y Paraguay (352).
Un deterioro que también se observa a nivel mundial
Los resultados de PISA 2025 muestran un deterioro de los aprendizajes a escala internacional, con una caída particularmente marcada en Lectura.
En los primeros lugares volvieron a aparecer los sistemas educativos de Asia oriental. Las jurisdicciones chinas de Beijing, Shanghái, Jiangsu y Zhejiang, agrupadas por la OCDE como B-S-J-Z (China), y Singapur obtuvieron los desempeños más altos en el conjunto de Ciencias, Matemática y Lectura.
También se ubicaron entre los diez sistemas con mejores resultados en las tres áreas Estonia, Japón, Corea del Sur, Macao (China), Taipéi (China) y Reino Unido.
“Los resultados de PISA 2025 confirman una tendencia que no podemos ignorar: 8 de cada 10 estudiantes argentinos de 15 años no alcanzan los niveles mínimos en Matemática, y la caída se repite en Lectura y Ciencias”, sostuvo Víctor Volman, director ejecutivo de Argentinos por la Educación.
El especialista señaló además que, aunque hubo señales positivas en Lengua en la evaluación Aprender 2025, los resultados muestran la necesidad de sostener una estrategia educativa durante toda la trayectoria escolar y reforzar especialmente el aprendizaje de Matemática.
Los factores que explican las diferencias
El informe de PISA 2025 también analiza los factores asociados a los resultados y advierte que el nivel socioeconómico continúa siendo el principal condicionante estructural de los aprendizajes. También se observan diferencias según las condiciones de vida de los estudiantes: quienes trabajan y aquellos cuyas madres tienen menor nivel educativo presentan, en promedio, desempeños más bajos.
Sin embargo, el estudio señala que el origen socioeconómico no determina por completo los resultados. Entre los factores sobre los que sí es posible intervenir aparecen la curiosidad y la disposición hacia el aprendizaje, el acompañamiento familiar, el ausentismo y la disponibilidad de recursos materiales y educativos en las escuelas.
El ausentismo adquiere especial relevancia: incluso entre estudiantes de condiciones socioeconómicas similares, quienes faltan con mayor frecuencia obtienen peores resultados. Algo similar ocurre con los recursos escolares: entre alumnos de contextos socioeconómicos desfavorables, aquellos que concurren a escuelas con menor escasez de materiales y recursos educativos alcanzan mejores desempeños