Marianela Núñez hizo historia en Londres con Timeless, su primer espectáculo propio en el Royal Ballet
La bailarina argentina celebró sus 28 años en la prestigiosa compañía británica con una producción diseñada a partir de sus obras favoritas y los compañeros que marcaron su carrera. The Guardian la consagró como “la Messi del ballet”.
La reconocida bailarina argentina Marianela Núñez estrenó este miércoles 29 de julio Marianela – Timeless, el primer espectáculo propio de su extensa trayectoria en el Royal Ballet de Londres. La producción, concebida como una celebración de sus 28 años en la compañía, se presenta en el escenario principal de la Royal Opera House y permanecerá en cartel hasta el domingo 2 de agosto.
El proyecto representa un nuevo hito para la artista nacida en Buenos Aires, quien no solo protagoniza la propuesta, sino que también seleccionó las obras y los compañeros con los que deseaba compartir el escenario. El resultado es un recorrido por momentos esenciales de su carrera y, al mismo tiempo, un homenaje a la compañía británica que se convirtió en su hogar artístico.
Marianela Núñez brilló ante el rey Carlos III en una gala histórica del Royal Ballet de Londres
La programación oficial contempla cinco funciones y reúne ballets de un acto, divertimentos clásicos y piezas destacadas del repertorio del Royal Ballet. Cada presentación tiene una duración aproximada de dos horas y 50 minutos, con dos intervalos y acompañamiento musical en vivo.
Timeless, una carta de amor al Royal Ballet
Núñez definió Timeless como una “carta de amor” dirigida a la compañía, a sus colegas y al público que acompañó su crecimiento. La intención no fue construir una retrospectiva convencional ni anunciar una despedida, sino agradecer a quienes hicieron posible su permanencia durante casi tres décadas en una de las instituciones más exigentes de la danza mundial.
La bailarina diseñó el programa a partir de las personas con las que quería volver a bailar. Entre los artistas elegidos se encuentran Vadim Muntagirov, Matthew Ball, William Bracewell y Patricio Revé, el bailarín cubano incorporado recientemente al Royal Ballet como principal. También participan Fumi Kaneko, Mayara Magri, Akane Takada, Mariko Sasaki, Calvin Richardson y otros integrantes de la compañía.
Según explicó, esos compañeros le permitieron ganar confianza, asumir riesgos, abandonar su zona de comodidad y mostrarse vulnerable sobre el escenario. La selección, por lo tanto, no responde solamente a criterios técnicos: reconstruye vínculos personales y artísticos que resultaron decisivos durante diferentes etapas de su vida.
Las obras elegidas por Marianela Núñez
Todas las funciones comienzan con In the Night, creación de Jerome Robbins con música de Frédéric Chopin. La obra explora distintas formas del amor a través de tres parejas y ocupa un lugar especial entre las preferencias de Núñez por la profundidad que alcanza mediante una construcción aparentemente sencilla.
Marianela Núñez vuelve al Colón: dos noches para la historia
Después de una serie de divertimentos, el espectáculo concluye con Marguerite and Armand, el ballet de Frederick Ashton con música de Franz Liszt. Inspirada en La dama de las camelias, de Alexandre Dumas hijo, la pieza fue creada originalmente para Margot Fonteyn y Rudolf Nureyev y relata la relación trágica entre una cortesana y su joven amante.
Aunque Marguerite and Armand fue elegida en distintas oportunidades como obra de despedida por grandes figuras de la danza, Núñez descartó que su inclusión anticipe un retiro. “No hay fecha de vencimiento”, afirmó la artista, decidida a continuar bailando mientras conserve la pasión, la fortaleza y el deseo de subir al escenario.
De Buenos Aires a la cima del ballet mundial
Nacida en Buenos Aires, Marianela Núñez comenzó a bailar a los tres años y a los seis ingresó al Instituto Superior de Arte del Teatro Colón. A los 14 ya interpretaba papeles solistas y participaba de giras internacionales, una evolución precoz que llamó la atención de figuras y compañías fuera de la Argentina.
En 1997 ingresó a la escuela superior del Royal Ballet y un año después se incorporó formalmente a la compañía. Fue promovida a primera solista en 2000 y alcanzó la categoría de bailarina principal en 2002, cuando tenía apenas 20 años. Desde entonces interpretó los grandes personajes del repertorio clásico, dramático y contemporáneo.
Su carrera recibió algunas de las distinciones más importantes de la danza. Ganó el Premio Laurence Olivier en 2013 por su contribución artística, fue elegida mejor bailarina en cuatro ediciones de los Critics’ Circle National Dance Awards y recibió la Orden del Imperio Británico (OBE) por sus servicios a la danza.
La “Messi del ballet” que conserva intacta su pasión
En la antesala del estreno, el diario británico The Guardian la presentó como “la Messi del ballet”, una comparación que alude tanto a su origen argentino como a la excelencia y continuidad de su carrera. Núñez respondió con humor que, en realidad, a Lionel Messi deberían llamarlo “el Núñez del fútbol”.
Más allá de la broma, la bailarina reconoció una conexión con el futbolista: ambos encuentran felicidad en la práctica misma de aquello que aman. “Dame mis zapatillas y estoy enamorada”, resumió Núñez al describir una vocación que continúa guiando su vida después de décadas de ensayos, funciones y exigencia física.
A sus 44 años, la artista asegura haber aprendido a convivir con los nervios, las inseguridades y las jornadas en las que el cuerpo no responde de la manera esperada. Esa aceptación sostiene también la filosofía de Timeless: la belleza no depende de alcanzar una perfección absoluta.