investigadores en el estado

Cada día de la administración Milei perdieron el trabajo siete científicos

Desde que asumió el actual presidente, el sistema científico argentino atraviesa un fuerte período de contracción, medido por todos los indicadores.

CAIDA. Entre diciembre de 2023 y del 2025 se perdieron 5.750 puestos de trabajo vinculados a la ciencia en el sector público. Foto: CEDOC / PERFIL

Desde que asumió el actual presidente, el sistema científico argentino atraviesa un fuerte período de contracción, medido por todos los indicadores. Ahora, un nuevo informe elaborado por el grupo EPC-CIICTI, especializado en esta temática, analizó los datos sobre “Dotación de personal de la Administración Pública Nacional, empresas y sociedades”.

Encontró que entre diciembre de 2023 y diciembre de 2025 se perdieron 5.750 puestos de trabajo vinculados a la ciencia y la tecnología en el sector público, lo que equivale a un promedio de 7,5 científicos por día que dejaron de tener empleo. El dato surge del último informe de evolución del empleo científico elaborado por el Grupo EPC-CIICTI.

La inversión estatal en investigación y ciencia cayó al 0,16 % del PIB

La poda impactó de lleno en los organismos que dependen de la Administración Pública Nacional: 5.004 de los puestos perdidos corresponden a ese universo, mientras que otros 746 se explican por despidos y retiros en empresas del Sistema Público Nacional.

El informe advierte que más del 40% de las bajas en organismos se concentró en el Conicet, aunque también se destaca la destrucción de empleo en el Inti, el Inta y otras instituciones clave para el entramado científico y productivo del país.

El caso del CONICET merece un capítulo aparte. En apenas dos años se perdieron 1.306 becas y 782 cargos de investigadores de carrera, lo que suma 2.088 posiciones menos que en diciembre de 2023. La contracción no solo afecta a quienes quedan fuera del sistema, sino que compromete la formación de nuevas camadas de científicos y la continuidad de líneas de investigación consolidadas.

Desde el Grupo EPC-CIICTI advierten que el ajuste se apoya en la idea de que el sistema científico argentino estaría “sobre-expandido”. Sin embargo, el propio informe subraya que cualquier comparación internacional desmiente ese diagnóstico. Según datos de la OCDE, la Argentina cuenta con apenas 3 investigadores cada mil personas de la población económicamente activa, mientras que los países con mayor nivel de desarrollo alcanzan cifras cercanas a los 10 investigadores por mil.

En un contexto de escasa inversión privada en investigación y desarrollo, la reducción del empleo público en ciencia no solo implica un recorte presupuestario: también redefine el lugar del conocimiento en la estrategia de desarrollo del país. Y deja abierta una pregunta cada vez más incómoda: ¿cuánto ajuste puede soportar un sistema que, lejos de sobrarle recursos, arrastra desde hace décadas un problema de escala y de inversión?