Alteración que puede ser inadvertida

Daltonismo: afecta a uno de cada 12 varones y puede confundirse con problemas de aprendizaje

Es una situación que afecta aproximadamente al 8% de los varones y al 0,5% de las mujeres. Especialistas advierten que detectarlo temprano evita dificultades, frustraciones y hasta interpretaciones equivocadas sobre su aprendizaje.

DALTONISMO: Afecta aproximadamente al 8% de los varones y al 0,5% de las mujeres. Foto: Freepick

Hay chicos que pintan el pasto de marrón, confunden lápices, tienen problemas para interpretar un mapa o no entienden una consigna escolar basada en colores. No necesariamente están distraídos ni tienen dificultades de aprendizaje. Puede haber otra explicación, mucho más sencilla y que suele pasar inadvertida: una alteración en la percepción de los colores: el daltonismo.

Se trata de una deficiencia congénita de la visión cromática que afecta aproximadamente a uno de cada 12 varones y a una de cada 200 mujeres.

La enorme diferencia entre sexos tiene una explicación genética. Las formas hereditarias más frecuentes -especialmente las alteraciones rojo-verde- están ligadas al cromosoma X. Como los varones tienen uno solo, basta con heredar la variante genética para manifestar la condición. En las mujeres, que poseen dos cromosomas X, la alteración es mucho menos frecuente. Y muchos llegan a convivir con ella sin siquiera saberlo.

Edad de riesgo

El problema suele hacerse visible entre los 5 y 7 años, justo cuando el color comienza a utilizarse intensamente como herramienta pedagógica. Allí aparecen las confusiones al pintar, clasificar objetos o resolver ejercicios. “Cuando el material didáctico usa colores sin ninguna otra alternativa visual, un chico no diagnosticado puede ser injustamente etiquetado de ‘distraído’ o con ‘dificultades de aprendizaje’, lo que genera una enorme frustración y baja autoestima”, advierte Francisco Ceballos, especialista del Servicio de Oftalmología del Hospital Universitario Austral.

Los tiburones son daltónicos, miopes y atacan surfistas porque los confunden con focas

En la Argentina existen herramientas sanitarias para buscar problemas visuales durante la edad escolar, aunque no siempre se cumplen. El Programa Nacional de Salud Escolar (PROSANE) contempla evaluaciones visuales y oftalmológicas, y su normativa original incluye expresamente el “examen de agudeza visual y detección de trastornos cromáticos”. Además, el Ministerio de Salud recomienda que, al ingreso escolar, los chicos tengan un control tanto de la agudeza visual como de la visión de los colores. El desafío es lograr que esa pesquisa alcance de manera sistemática a toda la población infantil.

Para Ceballos, una parte de la solución dentro del aula es sencilla y prácticamente no tiene costo: evitar que el color sea el único código para transmitir información. Una consigna, mapa, gráfico o ejercicio puede acompañarlo con palabras, números, símbolos, formas geométricas o patrones. La recomendación coincide con la importancia que especialistas internacionales asignan al diagnóstico precoz, precisamente porque numerosos materiales educativos dependen de colores o códigos cromáticos.

TEST Simple, para determinar su presencia.

Las consecuencias tampoco terminan con la escuela. Una percepción cromática diferente puede complicar la lectura de mapas y gráficos, la identificación del grado de maduración o cocción de alimentos y algunas señales. También puede condicionar el acceso a determinadas tareas en las que distinguir colores con precisión constituye un requisito de seguridad.

¿Y los anteojos especiales que prometen “corregir” el daltonismo? Conviene moderar las expectativas. Los modelos con filtros espectrales pueden aumentar el contraste entre determinadas tonalidades y ayudar a algunas personas mientras los utilizan, pero no modifican la alteración genética ni restituyen una visión cromática normal.

Quizás allí esté la principal paradoja: una condición relativamente frecuente, presente desde el nacimiento y sencilla de pesquisar puede permanecer oculta durante años. Detectarla antes de que un chico empiece a pensar que “hace mal” aquello que, simplemente, está viendo de otra manera puede marcar una diferencia considerable en su experiencia escolar.

cp