LO QUE LOS DATOS DICEN DE CABA

Sola, vieja y desigual: la demografía de Buenos Aires ya parece un tango

Más mujeres que varones, hogares cada vez más pequeños, una franja norte envejecida que se atiende en prepagas y una franja sur que depende del hospital público. La “Encuesta Anual de Hogares 2025”, realizada por el gobierno porteño y publicada esta semana, ofrece el retrato detallado de cómo vivimos los porteños.

DATA. Hallazgos de la Encuesta Anual de Hogares 2025, elaborada por la Dirección de Estadística de la Ciudad. Foto: CEDOC / PERFIL


Buenos Aires tiene más mujeres que varones. Más adultos mayores que niños en varios de sus barrios del norte. Más hogares con una sola persona que con familias numerosas. Y una creciente brecha sanitaria entre zona norte y zona sur, que los números de la salud describen con detalle.

Estos son, resumidos, algunos de los hallazgos de la Encuesta Anual de Hogares 2025, elaborada por la Dirección de Estadística de la Ciudad y publicada esta semana.

El informe ofrece un retrato preciso de cómo vive, cómo envejece y cómo se cuida una ciudad de más de tres millones de personas.

Más mujeres, y más solas

El dato es estructural y permanente: las mujeres representan el 52,8% de la población porteña, frente al 47,2% de los varones. No es una particularidad local ni un dato nuevo, pero la encuesta permite ver dónde esa diferencia se vuelve más pronunciada. La Comuna 2 (Recoleta) registra la mayor brecha: 55,4% de mujeres contra 44,6% de varones.
 


Las comunas 6, 13 y 14 (Caballito, Núñez-Belgrano y Palermo) también muestran proporciones similares, con porcentajes femeninos que oscilan alrededor del 54 %. La excepción es la Comuna 1 -el microcentro y sus alrededores-, donde la distribución es casi paritaria: 50,4% de varones contra 49,6% de mujeres.

Esta mayor presencia femenina se cruza con otros datos del informe que muestran que las mujeres porteñas tienen tasas más altas de viudez -9,6% frente al 2,3% de los varones- y de divorcio o separación -19,1% contra 13%.

 En el grupo de 65 años y más, el peso de las mujeres viudas llega al 35,4%, mientras que los varones viudos en ese mismo tramo etario no superan el 10,4%.
En otras palabras, una cantidad significativa de mujeres mayores que viven sin pareja. 

La ciudad solitaria

Los hogares porteños son pequeños y el promedio de personas por hogar ya llega al 2,2. El 39,6% corresponde a hogares unipersonales y el 25,2%, a hogares de dos integrantes. En el otro extremo, los hogares de cinco personas o más representan apenas el 6% del total.

Pero incluso dentro de esa tendencia general a la reducción, hay diferencias notables entre zonas. En la Zona Norte de la ciudad, el peso de los hogares unipersonales supera al de la Zona Sur de manera considerable: 48,7% contra 31%.

Casi la mitad de los hogares del norte porteño está habitado por una sola persona.

La Zona Sur muestra el patrón inverso: allí, los hogares de cinco personas o más representan el 11,6% del total, casi cinco veces más que en el Norte, donde ese guarismo cae al 2,4%. Son dos modelos de habitar la ciudad que conviven a pocos kilómetros de distancia y que responden a lógicas demográficas, económicas y culturales completamente distintas.

Departamentos para todos

El tipo de vivienda predominante en Buenos Aires es el departamento: el 77,3% del parque habitacional corresponde a esa categoría. En Recoleta, ese porcentaje roza la totalidad: el 99,6% de las viviendas son departamentos. Las casas, en cambio, representan el 20,1% del total y se concentran en las comunas del sur y del oeste: las comunas 9, 8 y 10 encabezan ese ranking con porcentajes de entre el 40% y el 43%.

Hay, además, un 2,5% de viviendas que son piezas en hotel, pensión, inquilinato, conventillo o construcciones no destinadas originalmente a uso residencial. Ese porcentaje parece bajo en términos absolutos, pero se concentra en zonas precisas: en la Comuna (Constitución, San Nicolás) llega al 10,1%.
 


El hacinamiento sigue siendo un problema real, aunque acotado a ciertas áreas. El 6,8% de los hogares porteños vive en condiciones de hacinamiento -dos personas o más por ambiente-.

Una ciudad envejecida

Uno de cada cinco porteños (22,2% de la población) tiene 60 años o más. Es un número que define lo que los demógrafos llaman una "estructura envejecida". Pero ese envejecimiento no se distribuye de manera homogénea en el territorio. La Zona Norte es la más envejecida: allí, el peso de las personas de 60 años y más alcanza el 26,3% (Recoleta, Palermo, Núñez, Belgrano, Villa del Parque).

En el otro extremo, las Comunas 4 y 8 -La Boca, Barracas, Villa Lugano, Villa Riachuelo- muestran los valores más bajos de población mayor: 17,8% y 15,0% respectivamente. Y en esas mismas comunas, los menores de 20 años tienen una participación significativamente mayor.

Uno de cada cinco porteños (22,2% de la población) tiene 60 años o más.

Son, en cierto sentido, dos ciudades superpuestas. Una envejecida, concentrada en el norte, con hogares pequeños o unipersonales, alta proporción de mujeres mayores y viudas. Otra más joven, más poblada por hogar, con mayor presencia infantil, ubicada en el sur.

La salud según la zona

El acceso a la salud es, quizás, el indicador donde la desigualdad territorial se vuelve más tangible. En el conjunto de la Ciudad, el 19,3% de la población accede únicamente al sistema público de salud, el 46,2% tiene cobertura de obra social solamente y el 11,3% paga una prepaga por contratación voluntaria.

Pero esos promedios ocultan más de lo que muestran. En la Zona Sur, el porcentaje de quienes dependen exclusivamente del sistema público sube al 31%. En la Zona Norte, la medicina prepaga voluntaria alcanza al 22,7% de la población; en la Zona Sur, apenas al 4,9%.

La diferencia más fuerte aparece entre los menores de 20 años. En el promedio de la Ciudad, el 27,6% de esa franja etaria depende solo del sistema público. Pero en la Zona Sur ese porcentaje llega al 42,3%. Cuatro de cada diez chicos y adolescentes del sur porteño no tienen ni obra social ni prepaga. Su única red de contención sanitaria es el hospital público.

La Encuesta Anual de Hogares 2025 deja instaladas algunas preguntas: ¿Qué tipo de servicios necesita una ciudad donde casi cuatro de cada diez hogares son unipersonales y donde buena parte de esa soledad la protagonizan mujeres mayores? ¿Cómo se diseña una política de salud que no ignore que en algunos barrios cuatro de cada diez menores no tienen ninguna cobertura privada? ¿Tiene sentido hablar de "la Ciudad" como si fuera una sola, cuando el norte y el sur muestran estructuras demográficas y sanitarias tan divergentes?