El mercado inmobiliario del Área Metropolitana de Buenos Aires refleja una desigualdad cada vez más marcada. Así lo expuso Fernando Álvarez de Celis, quien explicó que “los precios siguen aumentando” en la Ciudad de Buenos Aires, mientras que el conurbano presenta un estancamiento sostenido.
De acuerdo con el informe, el valor promedio del suelo en la Ciudad pasó de 982 a 2.131 dólares por metro cuadrado en dos décadas. En contraste, el Gran Buenos Aires apenas registró variaciones. En ese sentido, remarcó que “hubo una disparidad muy fuerte, capital y Gran Buenos Aires”, evidenciando una brecha que no deja de ampliarse.
Expansión urbana y nuevas zonas de desarrollo
Sin embargo, el fenómeno no es homogéneo. Álvarez de Celis destacó que en las zonas periféricas se observa una fuerte revalorización. “todo lo que es la periferia de la Ciudad de Buenos Aires, las zonas que eran rurales, se van urbanizando”, explicó, señalando incrementos de hasta el 500% en algunos partidos.
Este crecimiento está vinculado a la expansión de barrios cerrados, que ya no se concentran solo en el corredor norte. “empezás a tener barrios cerrados en muchos más lugares”, afirmó, mencionando nuevos desarrollos en zonas como Moreno, Luján o La Matanza.
A pesar de esta expansión, el especialista advirtió que el núcleo del conurbano sigue rezagado: “queda congelado y con poca construcción también el Gran Buenos Aires”, lo que profundiza las diferencias territoriales.
Potencial constructivo y desigualdad territorial
Otro de los puntos clave del análisis es la disponibilidad de suelo. Según Álvarez de Celis, tanto la Ciudad como el conurbano cuentan con un amplio margen para seguir construyendo. “la Ciudad de Buenos Aires sigue siendo muy fuerte en terreno”, sostuvo, al tiempo que destacó el alto potencial constructivo existente.
Sin embargo, esa capacidad no se distribuye de manera uniforme. “hay más espacios en el sur, pero se sigue construyendo más en el norte”, explicó, evidenciando una lógica de mercado que prioriza las zonas de mayor poder adquisitivo.
La diferencia de precios entre ambas áreas es contundente. “hay una variación de aproximadamente 4 veces entre el sur y el norte”, indicó, con valores que pueden ir desde 600 hasta 8.000 dólares por metro cuadrado.
En este contexto, el especialista concluyó que la dinámica inmobiliaria responde más a factores económicos que normativos, consolidando un modelo urbano desigual donde la localización y el acceso al suelo continúan siendo determinantes clave.