El transporte público en el AMBA comienza a mostrar señales de recuperación luego de una semana crítica. Según Luciano Fusaro, la clave está en el pago de subsidios adeudados: “esta semana, antes del viernes, se va a pagar una parte importante de la deuda que Nación tenía con las empresas”, lo que permitirá reactivar el funcionamiento del sistema.
El dirigente detalló que se trata de unos 50.000 millones de pesos correspondientes a febrero, fundamentales para sostener la operación diaria. “es dinero que reciben las empresas y que inmediatamente vuelcan a la compra de gasoil, insumos para operar”, explicó. A partir de esto, aseguró que las líneas comenzarán a recuperar su frecuencia habitual: “van a normalizar la frecuencia por completo”.
Actualmente, el sistema aún no alcanza su nivel ideal, pero muestra una mejora respecto a días anteriores. “no estamos en el ideal… pero sí estamos mejor que la semana pasada”, sostuvo, marcando una recuperación progresiva en la cantidad de unidades en circulación.
Subsidios, tarifas y aumento del gasoil
Uno de los principales factores que tensionan al sector es el aumento del precio del combustible. Fusaro fue contundente: “hay una disparada del precio del gasoil, producto de la guerra en Medio Oriente”, lo que impacta directamente en los costos operativos de las empresas.
Frente a este escenario, el Gobierno analiza alternativas para compensar la situación. “están estudiando un mecanismo compensador”, indicó, aunque todavía sin definiciones claras sobre si se implementará vía subsidios o ajustes tarifarios.
Sin embargo, el dirigente dejó en claro la postura del sector: “nosotros no queremos ser un sector subsidiado”, y agregó que el objetivo es alcanzar un esquema sustentable. “lo que nosotros queremos… es que nuestro costo esté cubierto por una tarifa de equilibrio”, explicó, proponiendo que la asistencia estatal llegue directamente a los usuarios que lo necesiten.
Cambios estructurales y eficiencia del sistema
Más allá de la coyuntura, el sector avanza en una agenda de mediano plazo para optimizar el servicio. Fusaro adelantó que se evalúan modificaciones en los recorridos: “hay líneas que circulan por una misma traza… con dos líneas en vez de tres es suficiente”, lo que permitiría reducir costos sin afectar la cobertura.
Estos cambios, sin embargo, no serán inmediatos. “no va a ser un cambio inmediato para los usuarios, porque requiere análisis”, advirtió, destacando la necesidad de estudios técnicos para evitar impactos negativos en la conectividad.
En paralelo, también se planteó la posibilidad de reducir la carga impositiva sobre el combustible. “si bajamos la carga impositiva, el precio del gasoil aumenta menos”, señaló, aunque reconoció que se trata de una medida compleja que excede a la Secretaría de Transporte.
Finalmente, Fusaro resumió el momento actual del sistema con cautela: “normalizado del todo, no, pero va a ser mejor de lo que vimos hace unos días”, reflejando un escenario de transición con expectativas moderadas.