martes 09 de agosto de 2022
CICLO DE ENTREVISTAS Perfil Educación

Diego Bossio: “Batakis planteó unas propuestas económicas que fueron insuficientes”

El ex diputado del Frente para la Victoria participó del Ciclo de Entrevistas organizado por los estudiantes de Periodismo de la Escuela de Comunicación. Críticas a la interna oficialista, la herencia de Guzmán y las dudas sobre la flamante ministra de Economía.

14-07-2022 20:14

Diego Bossio participó de una conferencia de prensa organizada por los estudiantes de Periodismo de la Escuela de Comunicación del grupo Perfil, en la que sostuvo que la derrota electoral del oficialismo en las PASO de 2021 desnudó las “internas a cielo abierto” del Frente de Todos. A lo que agrego  que las tensiones internas eclosionaron “en la figura de Guzmán”, cuya salida fue “un tanto traumática” por el grado de incertidumbre generado, observó.

El ex director ejecutivo del ANSES señalo  que la actual  recomposición del gabinete no modificó sustancialmente el rumbo de las políticas económicas. Luego aseguro que, el acuerdo con el FMI exige “un cambio sustancial en la política tarifaria en la Argentina”.  También se refirió a la doble vara dentro del oficialismo ante la renuncia de Guzmán. “Algunos pedían que Guzmán se vaya y después, cuando se va, no les gusta la forma en la que se va”, declaro Bossio en el Ciclo de Entrevistas a cargo de Rodrigo Lloret, director de Perfil Educación.

—¿Qué cambia con la salida de Guzmán?

—La Argentina viene de crisis, es uno de los países que más crisis tiene del mundo. Cuando uno mira una serie de los años 60 a la fecha y empieza a ver qué países tienen caída del producto, caída de la actividad económica. Uno advierte que Argentina es uno de los países que más crisis tuvo en 1960 seguida por el Congo. ¿Esto qué significa? crecemos y caemos, crecemos y caemos, es un electrocardiograma nuestro producto bruto.  A eso se le suma un segundo análisis, que cuando uno mira el producto bruto de la Argentina todavía no superamos el del año 2011.  Aparece la pandemia, que es algo inesperado y una caída muy fuerte del PBI, con un gobierno con pocas herramientas, pero que utiliza al máximo sus herramientas fiscales, y aparece en 2021 un rebote muy fuerte, pero sin resolver cuestiones que tienen que ver con el acuerdo con el Fondo; además que se fueron pateando para luego dar un proceso electoral. Luego de la derrota electoral, la forma en la que el Gobierno tomaba sus decisiones cambió de manera drástica y aparecen las “internas a cielo abierto” lo llamo yo, las cartas y  las renuncias. Me da la sensación de que esto eclosiona en la figura de Guzmán, quien propuso un acuerdo con el Fondo. Este acuerdo fue votado por una parte del oficialismo; donde hubo una parte que se abstiene y que no participa del debate, y otra que vota en contra y ahí aparecen las diferencias más crudamente; pero fundamentalmente votado por la oposición. Yo creo que la salida fue un tanto traumática, pero yo no pedía que se vaya Guzmán. Hay algunos que pedían que se vaya, y después cuando se va no les gusta la forma en la que se va. Arman un nuevo esquema económico y la convocan a Silvina Batakis, quien es alguien que conoce de temas fiscales y que fue ministra de Hacienda en la provincia de Buenos Aiers. Pero tardó en armar su equipo y Batakis planteó unas propuestas económicas que fueran insuficientes. Yo creo que hay un Gobierno hasta la primera elección legislativa y luego hay una segunda interna muy fuerte. Está el acuerdo con el Fondo con diferencias muy profundas y Guzmán en el centro de la escena, diciendo: “Hay que cumplir un acuerdo con el Fondo, hay que tener cierta pauta fiscal, hay que tener cierta pauta monetaria”. Y parte de la coalición diciendo: “Esas reglas a nosotros no nos convencen”. Cuando no hay comunidad de acción y no hay comunidad de convicción aparecen estas grandes diferencias, que a veces se manifiestan en cartas, a veces en discursos o a veces en crisis. Esto evidentemente genera una zozobra y frustración muy grande en la sociedad. 

—¿El peronismo es responsable de esta crisis?

—Yo soy peronista. Hay muchos compañeros míos que agarran y me dicen, “hoy esto no es el peronismo. El que nos gobierna hoy es Alberto Fernández. viene de un esquema de la Ciudad de Buenos Aires, más progresista. Esto no es peronismo”. Yo no me animo a decir si esto es o no es peronismo. Hay muchos compañeros del peronismo que forman parte del Gobierno, hay otros que no, mi caso. Yo lo que sí veo es que hay una característica propia de este gobierno que no tiene nada que ver con los valores históricos del peronismo. No en términos de a qué sectores defiendo y a qué sectores no defiendo, sino en la actitud para gobernar. El otro día miraba una encuesta y decía: ¿usted quién cree que puede sacar  de este momento de crisis a la Argentina? Y el peronismo estaba siempre arriba. Hay problemas, y el peronismo daba tranquilidad y orden, pero lamentablemente ha caído esa percepción por parte de la sociedad,  en donde el peronismo no garantiza necesariamente un orden y una gobernabilidad. ¿Y por qué? por lo que decíamos recién, la derrota electoral, las no coincidencias en quienes conducen en el espacio, las internas descarnadas propias de las características del peronismo. Las cuales hicieron que la sociedad empiece no solo a frustrarse por los resultados, sino que entienda que hay un proceso de descontento agravado. Y que efectivamente no lo pone al peronismo enfrentando situaciones como habitualmente lo hizo. El peronismo habitualmente siempre tenía una conducción, esa conducción es fuerte, es dura, avanza sobre un tema, cuando se toma una decisión todo avanza, y acá pareciera que estamos siempre en estado deliberativo. Bueno, a ver qué opina uno, qué opina el otro. Se arma una mesa, se institucionaliza y ahí hay una contradicción muy fuerte con el ADN propio del peronismo.

REPORTAJE A DIEGO BOSSIO 20220712

 

—¿Qué cambia con la designación de Silvina Batakis como ministra de economía?

—Yo considero que los cambios si no son sustanciales, no van a generar efecto en la sociedad, y lo que propuso Batakis en estas primeras horas, sin  entrar en personalismos de si es Batakis o Guzmán o quién sea; es primero la ministra pudo hacer. No pudo hacer mucho más, pero no propuso cambios sustanciales a los que proponía Guzmán. Si uno recuerda en las últimas crónicas o en las últimas peleas del esquema de Guzmán con fundamentalmente un sector de la coalición gobernante era que, “¡Che, vos estás ajustando demasiado, vos estás pidiendo al Banco Central determinada ortodoxia, estás queriendo cumplir un acuerdo con el Fondo!”. Ayer la ministra ratificó el acuerdo con el Fondo, dijo que iba a pagar, que iba a controlar a través de las pautas presupuestarias y las cuotas presupuestarias el gasto público. Y en definitiva, lo que está planteando es cumplir ese acuerdo que tuvo la desavenencia o tuvo un conflicto con una parte importante de la coalición, con lo cual la pregunta creo que se responde sola. Me parece que acá lo que hay, es que no cambia la política sustancialmente. Excepto que la situación crítica de los mercados haya advertido a la coalición gobernante que algo tenemos que hacer.

Usted planteó que las primeras medidas de la ministra fueron insuficientes. ¿Por qué?

—Porque la ministra dice que hay que cumplir el acuerdo con el Fondo. El acuerdo con el Fondo pone algunas pautas: no podés emitir más de 1 punto del PBI, o sea, para financiar el déficit se recurre al financiamiento del Banco Central y eso no puede ser más de 1 punto del PBI. El déficit fiscal tiene que ser más o menos dos y medio puntos del PBI, la tasa de interés tiene que estar por encima de la inflación (tasa de interés real positiva) y tenés una pauta de acumulación de reservas. Ese es el programa que firmó y que planteó a la sociedad Guzmán, que no tuvo apoyo de gran parte del oficialismo. Para cumplir con esa meta, vos tenés que hacer un cambio sustancial del gasto público. ¿De dónde te podés agarrar?, podés hacer lo que hizo la ministra ayer, porque evidentemente no tiene muchas herramientas. La ministra Batakis no cuenta con herramientas legislativas donde va al Congreso de la Nación y le votan una ley para transformar el Estado, para modernizar. Entonces ¿de qué se agarra Batakis? se agarra de la administración y pone un tope a las cuotas. Entonces, vos sos un Ministerio, tenés presupuestado 100 pero te mando 70 para gastar, es decir, empiezo a ordenar de esa manera. Pero si vos no hacés un cambio sustancial en la política tarifaria en la Argentina, no vas a lograr la meta. Y lo que ha pasado durante todo este tiempo, y me parece que ha sido el nudo del conflicto, es que aumentó el precio de la energía a nivel internacional, por una guerra. Y en Argentina, los precios de las tarifas han quedado muy por debajo del resto de los precios, del dólar y del resto de los precios de la economía siendo que todo eso se cubre con subsidios. Así cuando no hay recursos suficientes para atacar esos subsidios, se tiene que recurrir al financiamiento monetario. Entonces, cumplir con esa pauta del FMI requiere de medidas mucho más sustanciales y requiere que la sociedad te crea. Y el crédito que ha perdido este Gobierno, al que una parte importante de la sociedad le ha dado la espalda, perdió ese nivel de popularidad que tenía a inicios de la pandemia con un 80% de imagen positiva. Todo ese crédito se ha perdido, entonces es muy difícil llevar adelante medidas si vos no tenés el crédito de la sociedad o la sociedad no está convencida de que “esta vez va en serio”.

—¿Batakis tendrá una mayor aceptación desde la Secretaría de Energía?

—No sé. La verdad que no lo sé. Es cierto porque es el nudo del conflicto. Es decir, Guzmán decía: “yo tengo que cumplir con una pauta presupuestaria, tengo que cumplir con una pauta fiscal”. Los subsidios significan más o menos 3,2% del PBI de déficit. Bueno, si hay un montón de gente que está recibiendo subsidios y tiene ingresos muy altos, evidentemente no estamos haciendo una política distributiva apropiada, adecuada. Es decir, los subsidios son para el que no tiene recursos, para el que no la está pasando bien, como para el que tiene recursos abundantes o tiene otras posibilidades. Entonces, lo que decía Guzmán es, “el esquema de tarifas es pro ricos. no pro pobres”. Bueno, hay que pensar un esquema en donde las tarifas de alguna manera tengan una mirada más de distribución. Y la verdad que fueron muchos meses, y fueron los meses más importantes porque el consumo de energía más sustancial es en esta etapa. Entonces cuando implementes el subsidio, posiblemente sea tarde porque justamente el mayor nivel de consumo de gas, de fueloil y de fuentes energéticas que hay que subsidiar sea en esta etapa, que es la etapa del invierno. No es eficiente aplicar políticas distributivas con las tarifas, eso está estudiado. ¿Eso significa que se puede hacer o no se puede hacer? Sí, se puede hacer. Pero no es lo más eficiente, porque es un sector en donde vos tenés que dar señales de precio para que se invierta, para que haya mejor distribución, para que haya mejor producción de energía y demás. Supongamos que decidimos hacer política distributiva con las tarifas, es decir, a algunos cobrarles más, a otros menos, hacer subsidios cruzados y demás. Eso es una tarea muy difícil, muy compleja porque tenés que decidir. Los sectores más humildes se calefaccionan con artefactos que tienen resistencias, y consumen mucho más que un hogar de clase media alta, que tiene otra tecnología para calefaccionar su hogar.  Con lo cual, el consumo no es un proxy del nivel de ingreso Los criterios pueden ser los ingresos, puede ser la zona donde vivís. Todo eso significa una inteligencia, una modernidad del Estado muy fuerte y evidentemente les está costando poder llevar adelante ese tipo de cosas. No hay una modernidad del Estado para poder aplicar este tipo de cosas y eso es una falencia propia de quienes  lo conducen  y de quienes lo gobiernan.

—Agradecemos su participación en este Ciclo de Entrevistas con los estudiantes de periodismo de Perfil Educación y le damos la posibilidad de cerrar el reportaje con un comentario final.

—Me parece que la Argentina tiene elementos para agarrarse, tiene elementos para soñar, tiene elementos para dar la pelea. Yo creo que la Argentina tiene un gran futuro. Las barreras que tenemos de no diálogo, de falta de conversación, de grieta a veces innecesaria: campo-industria, peronismo-antiperonismo, me parece que hay que superarlas y hay que pelear por la Argentina. Porque es lo que vale la pena.

Carla Manzo, Sasha Avila, Cesar Augusto
Estudiantes de Periodismo Perfil Educación
Escuela de Comunicación