CICLO DE ENTREVISTAS

Roberto García Moritán: "El peronismo se convirtió en una gran nada"

El empresario gastronómico y diputado de la Ciudad participó del Ciclo de Entrevistas realizado por estudiantes del Posgrado en Periodismo de Investigación de Perfil y la USAL. Su balance a un año de gestión legislativa. La apertura a una coalición con Javier Milei. Su definición del peronismo y sus perspectivas de continuar a disposición de lo que su partido le pida.

García Moritán
Roberto García Moritán participando del Ciclo de Entrevistas del Posgrado en Periodismo de Investigación Perfil-USAL | Posgrado Perfil-USAL

Roberto García Moritán estuvo en el Ciclo de Entrevistas organizado por estudiantes del Posgrado en Periodismo de Investigación Perfil-USAL, donde manifestó que está muy orgulloso del espacio que conformo con Ricardo López Murphy. Del cual se refirió como “el principal referente del partido más disruptivo y eficiente que es Republicanos Unidos el cual viene cumpliendo lo que prometió”.

El economista y político argentino también se expresó sobre el peronismo y diferenció el peronismo federal del kirchnerismo. “esta el modelo peronista federal, que defiende al laburante, el honesto, al que tiene vocación real y está el oportunismo que existe hoy como instrumento electoral” señalo Moritán, en el Ciclo de Entrevistas a cargo de Rodrigo Lloret, director de Perfil Educación.

—Hace un año usted fue electo como legislador de la Ciudad de Buenos Aires. ¿Qué análisis hace de este período que transcurrió como legislador siendo que no viene del ámbito político?

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—Estoy muy orgulloso del trabajo legislativo que hicimos con Marina Kienast porque somos dos diputados y la semana pasada sacamos nuestras primeras tres leyes y en estos días conseguiremos promulgar entre tres y cuatro leyes más. O sea que vamos a terminar el año con 12 proyectos de Republicanos Unidos, y es un logro importante porque no se cuántos partidos liberales en otras provincias, o en otros municipios pudieron sacar tantas leyes como nosotros. Por ejemplo, dentro de la misma legislatura el bloque de Milei está compuesto por seis diputados, son tres veces los diputados que tenemos nosotros y sin embargo ellos no han sacado ni una sola ley. No vinimos a la política a hablar en abstracto ni a hacer manifestaciones públicas de contento o de descontento, nosotros vinimos a trabajar en algo muy concreto que tiene que ver con cumplir con los pedidos de nuestros votantes, el tipo de clase media, el laburante, la pyme y en ese sentido creo que estamos haciendo bien nuestro trabajo. Tuvimos tiempo para dedicarle a nuestra vocación territorial, tiempo para poder contar nuestras ideas en los medios, tiempo para construir nuestro partido en términos federales en la provincia de Buenos Aires recorriéndola y además tiempo para hacer un trabajo legislativo de mucha significancia. Con lo cual estoy muy orgulloso del equipo que conformé con Marina Kienast y con Ricardo López Murphy a la cabeza, además del orgullo de como pudimos hacer avanzar con una coalición que tiene jugadores que piensan muy diferente a nosotros como el Partido Socialista, los radicales, la Coalición Cívica, Conciencia Ciudadana y el Pro.

—¿Cuáles son sus próximos pasos a seguir?

—En términos personales seguir en esta construcción y acompañar a Ricardo López Murphy en lo que sea necesario para que Republicanos Unidos siga su camino de crecimiento sumando legisladores y diputados nacionales. Entendí en este año la importancia de construir proyectos serios tanto para la ciudad como para la provincia, el país o para el lugar que quieran con el apoyo de las distintas legislaturas. Mi objetivo principal es ser parte de este equipo fantástico, seguir creciendo, seguir colaborando llevando adelante la batalla cultural y empujando en lo más alto posible al que es el mejor de todos los candidatos, que es Ricardo López Murphy, el principal referente del partido más disruptivo y eficiente que es Republicanos Unidos el cual viene cumpliendo lo que prometió.

—¿Qué piensa de Javier Milei?  

Es una persona muy inteligente que le vino a hacer bien a la discusión política pública y que puso en agenda muchos de los temas que creo que son importantes a tratar, como el peso de la política a la espalda de todos los argentinos. Te diría que eso es lo más destacable que puedo decir.

¿Haría una coalición con él?

Si, definitivamente. Creo que personas como Javier Milei le aportarían mucho a todos. La política en general sobre todo en los ámbitos legislativos se mide el peso por cantidad de votos y cuantas más personas cercanas a nuestras ideas con los objetivos que en común tengamos va a ser más fácil. Ellos tienen también varios concejales, legisladores, incluso hasta diputados con los que podríamos trabajar en conjunto para seguir empujando lo que nosotros creemos que son las ideas de la razón. Además, el desafío que tenemos por delante es grande e importante. que es terminar con el populismo. Esa es una de nuestras metas centrales en la política, con lo cual entiendo que todos aquellos que tengamos esa línea ideológica y ese pensamiento en ese orden de prioridades son bienvenidos. Espero que todos los personajes que quieran sacar el populismo de la Argentina se sumen así lo hacemos con más fuerza y para siempre porque lo difícil de esto no es ganar una elección ni tomar definiciones económicas, lo difícil va a ser acompañar a una sociedad que esta muy golpeada, abandonada, desilusionada y desesperanzada. Y es el trabajo que vamos a tener que hacer, muy cercano a muchas personas que van a necesitar un acompañamiento físico, emocional incluso hasta económico, va a haber que hacerlo entre todos. Va a ser un camino muy largo muy difícil donde vamos a necesitar además mucha convicción, compasión y generosidad. Entonces creo que todos tenemos que colaborar y cada uno donde mejor lo pueda hacer.

García Moritán 2

—¿Cómo define al peronismo hoy?

—El peronismo hoy es difícil de entenderse, te diría que el peronismo se convirtió en una gran nada. Fue durante mucho tiempo una gran confusión de ideas, tanto en el primer Plan Quinquenal como el segundo que muestran claramente que era una visión más oportunista en todos los sentidos, que otra cosa. Hoy por hoy se ve más manifestada que nunca y supongo que el que gane por fuera de Juntos por el Cambio va a ser el peronismo del mañana, y el peronismo de hoy es el que ganó ayer y será pasado mañana otro tipo de oposición que se reconvertirá. A fin de cuentas que está muy vinculado al populismo y en términos de riesgo político, a todo lo que nos hace mal.

—¿Dice que el peronismo es todo lo que nos hace mal?

—Creo que hay dos modelos peronistas. Está el modelo peronista Federal, que defiende al laburante, el honesto, al que tiene vocación real y está el oportunismo que existe hoy como instrumento electoral. Porque la realidad es que el peronismo se ha convertido en lo que podía ganarle a Juntos por el Cambio. Entonces hay una idea, una doctrina, pero se la usa, se la utiliza y se la manipula para ganar elecciones. ¿Qué es el peronismo hoy? y diría que el kirchnerismo, y lo que le gane la elección al Juntos por el Cambio del mañana. Ahora, ¿eso es el peronismo en su esencia?, no, el kirchnerismo no tiene nada que ver con el peronismo, pero usa la estructura, usa el corazón, usa la victoria, usa la nostalgia de las personas para ganar elecciones.

—Usted dijo en una entrevista que en Argentina se premiaba a los mafiosos y los violentos, y se castigaban las personas que hacían las cosas bien. ¿Donde están los mafiosos y los violentos?

—En el lugar más peligroso de todos, los que administran los hilos de la pobreza, los que hacen un gran negocio con los planes sociales y con los piquetes; en otra medida igualmente peligrosa, los sindicalistas que están desde siempre y que piensan en sus privilegios por encima de todos los trabajadores; después muchos políticos podrían entrar en esa categoría perfectamente. En un viaje que hice al Chaco empecé a recorrer diferentes situaciones donde quería entender qué es lo que estaba pasando, cómo vivía la gente de la provincia más pobre de la Argentina, y de las historias que me llevo con mayor preocupación, es que ellos llaman a una esquina el “piquetódromo”. Porque están acostumbrados a tener piquetes todos los días, salvo a la hora de la siesta, y a una cuadra del lugar donde cortan todos los días los piqueteros fueron a manifestarse los médicos residentes. A los médicos residentes los reprimieron, con mangueras, con tanques hidrantes, los maltrataron y trataron como delincuentes, y a una cuadra estaban los piqueteros. Los recidentes manifestaban: que habían estudiado, que trabajaban un montón de horas, que le pagan 45 pesos la hora y a ellos los reprimieron y cuando le preguntaron a la ministra al día siguiente por qué a ellos los habían reprimido y por qué a los piqueteros no, la respuesta de la ministra chaqueña fue “porque ustedes son pacíficos, porque no son violentos”. Esa es desde mi perspectiva, la Argentina del revés. Si hay unos que se merecen un mejor sueldo, una mejor condición, una mejor vida, que se los premie por los años de esfuerzo, de estudio, por la cantidad de horas que le ponen a las guardias, por la vocación y por el amor a lo que hacen y por la importancia de su trabajo, los que tienen que ser bien pagos son ellos. Ahora que les paguen lo mismo que a los piqueteros y que a ellos los repriman y a los piqueteros no, me parece que es el máximo de los absurdos.

—¿Cree que habría que reprimir a los piqueteros?

—No, lo que estoy diciendo es: por sobre todas las cosas, si hay un caso en el que no hay que reprimir es el de los pobres chicos que van a manifestarse, que cobran $ 45 pesos la hora. No hay que reprimir ni a los piqueteros, pero muchísimo menos a una persona que va a ejercer su derecho legítimo, pacíficamente, a preguntar si pueden resolver sus problemas, ya que ven que este método a los violentos les funciona.

—En la ciudad de Buenos Aires los médicos concurrentes y residentes están manifestándose por una recomposición salarial también. ¿Cuál es su opinión al respecto?

—Que tienen que resolver el problema cuanto antes, de mínima tienen que cobrar lo que es la canasta básica. Es un tema que por supuesto me preocupa, ahora qué es lo que está pasando con la Argentina, están creando una Argentina que siempre va a tener la sábana corta, están destruyendo todo el valor que tenemos, están destruyendo todas las variables que indican que a través del esfuerzo se puede salir adelante. Están haciendo pelota nuestros ahorros, nuestras inversiones, nuestras jubilaciones, nuestros negocios, nuestras rentabilidades. Hay una situación que es muy compleja y tenemos que resolver porque hoy son los médicos residentes, mañana van a ser los jubilados y pasado van a ser los comerciantes que tengan que cerrar sus negocios, con lo cual hay que hacer algo urgente.

—En la legislatura ha tenido debates con Ofelia Fernández. ¿Qué piensa de ella?

—Es una chica joven, muy inteligente con ideas equivocadas.

—¿En su opinión que habría que hacer con la gente que hoy está fuera del sistema y que depende de los planes sociales?

—Bueno tenés un problema grande, porque muchos proponen planes empalme. Desde mi punto de vista el plan empalme va a ser muy difícil que termine funcionando. Hoy por hoy tenés una masa de desocupación mucho más preparada, con más hábito al trabajo, con mejores aptitudes. Argentina necesita un shock de trabajo. No hay nada que pueda reactivar la Argentina si no es generar incentivos para que se contrate gente, hoy Argentina tiene un tercio de pymes de lo que tiene Chile y la mitad del pymes que lo que tiene Uruguay. Y para pagar una jubilación más o menos decente necesitas cuatro tipos que están registrados en blanco, donde tenés 5.2 jubilados, 1.7 pensionados, en el orden de siete millones. Y en el sector privado registrado tenés seis millones de personas: tenés que cuadruplicar tu sector privado, o sea tenés un problema estructural enorme. Hasta que eso no pase, hasta que la Argentina no genere los incentivos para poder cuadruplicar su sector privado, no vas a lograr darle trabajo a las personas que tuvieron tanto tiempo fuera del sistema. Hay que generar las condiciones para que la Argentina empiece a crecer, lo más rápido posible, con las mejores condiciones posibles. Ahora, a todas estas personas hay que acompañarlas, de la forma que sea, y generándoles incentivos personales para que ellos se sientan desafiados. No solamente para que ellos vayan recuperando la autoestima, sino también pensando en sus hijos. Para mí el gran desafío de las personas que han quedado fuera del sistema es recuperar a las generaciones que vengan. Es necesario para construir una Argentina de clases sociales ascendentes donde los hijos puedan superar a sus padres, Argentina viene hace setenta años de deterioro. Y quiero volver a lo que fueron los principios de la Argentina, donde venía una persona sin un centavo de Europa o el Norte de Brasil y en Argentina tenía una posibilidad, donde su hijo se convertía en universitario y su familia se convertía en clase media.

—¿Tuvo más inspecciones de organismos como AFIP cuando asumió como legislador?

—No, ninguno, aunque por supuesto como pyme, como gastronómico, las inspecciones son siempre un dolor de cabeza. Tuve una sola situación, entre 2009 y 2010, donde me pidieron plata. Lo denuncié con el diputado provincial Alex Campbell, y cayó con la policía y se lo llevaron, fue mi única experiencia negativa y fue hace muchos años.

—¿Sueña con ser presidente?

—De chico soñé con jugar al fútbol en Real Madrid, o con ser bombero: nunca soñé estar vinculado a la política. No me imaginé nunca ser legislador, pero hoy estoy muy entusiasmado con ser parte del equipo que recupera la Argentina. Nunca en mi vida estuve tan comprometido con algo como lo estoy ahora, todo lo que hago con mucha alegría, hasta las cosas más incómodas. Todo para mí es un aprendizaje, estoy muy agradecido. Y hoy por hoy mi convicción más absoluta es que Ricardo López Murphy, es el mejor de los candidatos de Republicanos Unidos. Es un grupo de personas muy comprometido, muy valiente y muy dispuesto a hacer lo necesario para que la Argentina vuelva a ser un país digno para todos: sin violencia, sin corrupción, sin narcotráfico sin tantos problemas, así que si la historia me permite ser parte de este grupo humano que vuelva los valores a mi país. Con eso me siento honrado, muchos me preguntan qué voy a hacer yo el año que viene: voy a estar lo que mi partido necesita que yo haga no tengo claro, cuál va a tener que ser mi lugar, pero estoy a disposición a hacer lo que mi ciudad o mi país necesitan.

 

 Por Patricia Miranda, Patricia Manni y Tomás Rodríguez

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