miércoles 10 de agosto de 2022
CIENCIA Día Mundial contra el cáncer

Cómo se vive la reconstrucción mamaria después de una mastectomía

La historia de Andrea Carluccio, quien once años después pudo cerrar la peor etapa de su vida que la marcó para siempre.

04-02-2022 07:55

Si bien su diagnóstico sucedió cuando tenía 42 años, Andrea Carluccio (56) recién ahora pudo cerrar el ciclo de un proceso que marcó su vida con una cicatriz emocional muy profunda, ya que, cuando recibió el diagnóstico de cáncer de mama, tenía una beba de dos meses y amamantaba. “Estaba embarazada cuando me encontraron dos nodulitos que no llamaron la atención, sólo había que controlarlos mediante ecografía”, narró.

Andrea Carluccio explicó que no esperó mucho para hacerse los estudios necesarios, puesto que relató: “Le pedí al médico la orden y él me decía que era demasiado pronto. Insistí y me llevé la indicación para una ecografía. Mi beba nació en marzo y en mayo ya me hice el estudio. Noté que la doctora tardaba en la mama derecha, y luego de cambiarme me enfrenta y me dice: ‘¿Usted qué piensa hacer con esto?’ y yo le respondí: ‘controlarlo’. Y ahí, sin anestesia, me dijo que no había nada que controlar, que a simple vista era malo”.

Andrea Carluccio: "Sin anestesia, me dijo que no había nada que controlar, que a simple vista era malo".

Andrea salió del consultorio y afuera la esperaban su mamá con la beba. Sintió que la médica había sido desconsiderada al decirle semejante noticia tan de golpe. “Después lo agradecí, porque con ese sacudón no tardé en llamar al obstetra, me derivaron rápido y al mes, ya estaba operada”, recordó.

Pasó por una mastectomía (extirpación del pecho) que es el tratamiento de elección y hace que cerca del 90% de las mujeres superen la enfermedad, pero también conlleva un fuerte impacto psicológico.

La mastectomía hace que cerca del 90% de las mujeres superen el cáncer de mama.

“El cáncer de mama implica indudablemente un estresor y posiblemente un punto de inflexión en la vida de cualquier mujer. El impacto dependerá de múltiples factores como el momento vital en que irrumpe el diagnóstico, el estadio en que la enfermedad es descubierta, las posibilidades de tratamiento oncoespecífico, su red de soporte social, su historia familiar en relación a la enfermedad, los recursos internos y externos de afrontamiento y la conexión con su espiritualidad entre otras cosas”, explicó Gonzalo Sánchez Velazco (M.P. 95.625) director de la escuela de cuidados paliativos con orientación en salud mental del Colegio de Psicólogos de la Provincia de Buenos Aires Distrito XV.

tratamiento contra el cáncer de mama. 20220203
Andrea Carluccio junto a su beba tras el diagnóstico.

El diagnóstico concreto decía: cáncer ductal invasivo con metástasis en ganglios. “Yo sólo repetía: sálvenme que tengo dos nenas”, afirmó Andrea. En ese momento, su hija mayor tenía sólo ocho años y Andrea pasó de amamantar, a no tener un pecho. La mastectomía se vive como una mutilación. El pecho es una parte fundamental en el cuerpo de la mujer: contribuye a su identidad y en su autoimagen.

“Más allá de los cambios físicos hay un impacto psíquico, emocional y cognitivo del cual también es importante ocuparse. El autoconcepto, la imagen que tenía de sí misma, los proyectos y quizás el modo en que se vincula con los demás se han visto teñidos por la experiencia de esta enfermedad y la incertidumbre a la que confronta”, detalló Marcela Acri (M.P. 94.882), secretaria de la escuela de formación de cuidados paliativos con orientación en salud mental del Colegio de Psicólogos de la Provincia de Buenos Aires Distrito XV.

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Andrea Carluccio en pleno tratamiento contra el cáncer de mama.

“Nunca me cuestioné por qué a mí, pero después sí un poco me cuestioné el momento: solo a dos meses de ser mamá”, confesó Andrea. Durante ese periodo no podía cargar a la beba, además de que veía poco a sus hijas porque estaba inmunodeprimida. “En la segunda quimioterapia dejé el pelo en la almohada de la clínica”, describió. En este estado, permaneció durante poco más de un año.

Andrea Carluccio: "En la segunda quimioterapia, dejé el pelo en la almohada de la clínica".

La familia fue muy contenedora. Entre una quimioterapia y otra, debía prepararse con análisis de laboratorio. No terminaba de recuperarse que ya le tocaba otra vez. Entre su marido, su madre y sus tres hermanos formaron un equipo clave para sostenerla a ella y a sus hijas.

“No podía mirarme. Salí de la operación y fue todo tan rápido que fue un gran proceso aceptar que me faltaba un pecho. Todo el tiempo esa cicatriz me recordaba por lo que pasé. Al momento de levantarme y ponerme la prótesis. Al bañarme también”, resaltó Andrea.

Los psicólogos coincidieron en que, en muchas oportunidades, las mujeres en situación de enfermedad refieren sentirse inseguras, ansiosas, con pérdida de autoestima, autonomía e incluso percepción de perdida de dignidad

Reconstrucción total mamaria basada en implantes

A  Andrea le llevó unos siete años contemplar otra operación. Sus valores metabólicos se habían disparado: influyó el post parto, dejar de menstruar y alterar los niveles de las hormonas. En total aumentó 12 kilos que pudo bajar y la oncóloga le insistía en reponer el pecho que le habían extirpado.

Andrea aumentó 12 kilos tras el tratamiento.

“Fui a ver varios cirujanos, pero no me sentí contenida, atendida. Lo mío no era de coqueta”, justificó. Pasó la pandemia y finalmente encontró un especialista con el que se sintió confiada para encarar una reconstrucción mamaria. Cómo su mastectomía había sido radical, “tenía piel y costillas. El cirujano sacó grasa de atrás de mis rodillas para rellenarme y poder ponerme la prótesis”, destacó.

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Así luce hoy Andrea Carluccio tras la reconstrucción mamaria.

“La reconstrucción basada en implantes es el tipo más frecuente de reconstrucción mamaria. Tradicionalmente se realiza separando el músculo pectoral mayor, colocando un expansor de tejido por debajo y suturando el músculo nuevamente en su lugar para sostener el implante; posteriormente, el expansor de tejido es reemplazado por el implante permanente” detalló Juan Manuel Serén (M.N. 107.174), cirujano plástico especialista en cirugía mamaria.

La reconstrucción basada en implantes es el tipo más frecuente de reconstrucción mamaria.

Ahora se hace la reconstrucción mamaria basada en implantes prepectorales, con una malla quirúrgica sintética y totalmente reabsorbible. “Es el próximo paso de evolución en la reconstrucción mamaria basada en implantes. Un procedimiento más rápido y simple”, resumió el cirujano y agregó que el dolor y el tiempo de recuperación se reducen notablemente con esta técnica. Además, los resultados estéticos desde el inicio son excelentes.

Desde su operación de reconstrucción, Andrea se ve y se siente diferente. Está contenta de haber dado un paso más, “de estar completa”, afirmó. Siente que con esta operación al fin pudo darle un punto final a este capítulo de su historia que le llevó once años superar. “Esta cirugía, la elegí yo”, concluyó.

CP