El Telescopio Espacial James Webb logró captar por primera vez un exoplaneta en plena formación dentro de un disco de escombros visto desde uno de los polos de su estrella. “Es un artículo bastante clave, en el sentido de que es lo que todos esperábamos, pero todavía no se había dado ese paso”, aseguró Enric Pallé, investigador del Instituto Astrofísico de Canarias. El hallazgo fue realizado por el equipo de Anne-Marie Lagrange y publicado en Nature. “Nuestras observaciones revelan un fuerte candidato para un planeta que configura la estructura del disco de escombros de TWA 7", señaló Lagrange.
El planeta fue bautizado como TWA 7b, y orbita a una distancia de 52 unidades astronómicas de la estrella TWA 7, que tiene apenas 6,4 millones de años. Según los autores, se trata de un planeta gaseoso con una masa un 30% menor que la de Júpiter. “Este resultado preliminar muestra la emocionante nueva frontera que Webb está abriendo”, indicó la Agencia Espacial Europea (ESA). “Este observatorio nos permite capturar imágenes de planetas con masas similares a las del sistema solar”, señaló Mathilde Malin. El descubrimiento mejora los modelos teóricos sobre formación planetaria.
Para su detección, los científicos utilizaron un coronógrafo, que bloquea la luz de la estrella, y el espectrógrafo MIRI, sensible al infrarrojo. “Como los planetas son cuerpos pocos luminosos, estamos enceguecidos por la luz de la estrella alrededor de la cual giran”, explicó Lagrange a AFP. La imagen muestra una fuente térmica en el corazón de uno de los tres anillos del disco, lo que confirmó la existencia del exoplaneta. Este sería el más pequeño captado en imágenes hasta ahora. Su detección representa un salto técnico sin precedentes.
“El VLT y el telescopio milimétrico ALMA observaron todos estos discos protoplanetarios de gas y polvo y determinaron que había huecos en los anillos”, indicó Pallé. “Esto se asociaba a que allí se estaban formando planetas que, por efecto gravitatorio, limpiaban la órbita, pero la prueba no se ha obtenido hasta ahora, gracias al James Webb”. Para Pallé, “es como si pudieras ver un bebé en su primera media hora de vida”. Detectar estos “planetas bebés” es clave para entender la diversidad de los sistemas planetarios.
Francisco J. Pozuelos, del Instituto de Astrofísica de Andalucía, subrayó: “Esto nos acerca cada vez más al Santo Grial de poder ver planetas tipo Tierra en la zona habitable de su estrella”. Hasta ahora solo se habían detectado planetas gigantes. “Ahora estamos hablando de uno más pequeño que Saturno, es decir, es un paso cuantitativo importante”, dijo. Este avance demuestra el potencial del James Webb para estudiar mundos similares al nuestro. Los científicos ya seleccionan nuevos sistemas prometedores para futuras observaciones.
Un equipo internacional liderado por Anne-Marie Lagrange detectó, por primera vez, un exoplaneta en plena formación en el disco de escombros de una estrella, gracias a imágenes directas obtenidas con el telescopio James Webb.
El hallazgo del planeta TWA 7b, más pequeño que Saturno, abre nuevas puertas al estudio de sistemas planetarios y refuerza el potencial del James Webb para observar planetas similares a los de nuestro sistema solar.







