sábado 26 de noviembre de 2022
CIENCIA En 2010 apenas 67 alumnos se graduaron en la argentina

Pocos estadísticos para alta demanda

El campo profesional se revolucionó por los datos disponibles en internet, pero hay muy pocos interesados en las carreras afines. Poca valoración social y errores en los análisis.

01-06-2013 06:22

A la estadística se recurre tanto para cualquier búsqueda en internet, organizar góndolas en los supermercados, desarrollar nuevos fármacos, para detectar fraudes y hasta para mejorar el sabor de una cerveza. Y el avance de la tecnología e internet hace que cada vez haya más información para analizar. Sin embargo, los profesionales en estadística son difíciles de encontrar y el futuro no parece promisorio.

El Ministerio de Educación de la Nación informó que los egresados en tecnicaturas, licenciaturas y posgrados en Estadística sumaban juntos apenas 67 en 2010 (último dato disponible) y, el total de estudiantes, unos 1.073.

La licenciatura en Estadística de la Universidad Nacional de Rosario (UNR) es la más antigua en el país y, entre los años 1950 y 2012, se graduaron en esa casa de estudios 952 estadísticos. En la Universidad Tres de Febrero (UNTREF) se dicta desde 1998 y tiene 60 egresados. La Universidad Nacional de Catamarca es otra de las tres instituciones en las que se cursa la licenciatura y, en 2010, contaba con 42 estudiantes en toda la carrera. Los estadísticos no sólo son pocos en el país, sino también en el mundo y, para darle más visibilidad a esta disciplina, el Instituto Internacional de Estadística declaró al 2013 como el año de la estadística.

Desde la UNR, María Teresa Blaconá, directora de la Escuela de Estadística, aseguró que la demanda laboral de estadísticos es mayor que la oferta, lo que lleva en ocasiones a recurrir a alumnos. La demanda surge de empresas y organismos de salud pública, transporte, el Indec, grupos de investigación y consultoras de estudio de mercado.

De todas maneras, señaló: “No hay una conciencia social de que quien no es estadístico no puede hacer ese trabajo. Una encuesta la hace cualquiera y los resultados se toman como valederos. No hay ninguna legislación”. Para Blaconá, así como un balance no tiene valor si no tiene la firma de un contador, las estadísticas deberían estar avaladas por un profesional en estadística. “La demanda es mayor que la oferta y, si bien la situación mejoró, todavía ocupan lugares profesionales que no son estadísticos, lo que lleva a errores metodológicos y en las conclusiones. Existe una falta de valorización de la profesión, en especial de las personas que realizan la búsqueda y selección de personal”, coincidió Ana Haedo, directora de la Maestría en Explotación de Datos y Descubrimiento del Conocimiento o data mining de la UBA.

Usos. “La estadística se aplica para dar solución a problemas de la vida”, definió Julio Di Rienzo, presidente del Grupo Argentino de Biometría y profesor de la Maestría en Estadística Aplicada de la Universidad Nacional de Córdoba. Su uso en todas las ciencias experimentales llevó a que profesionales de otras disciplinas estudiaran estadística a través de posgrados. “Esta demanda está motorizada por la creciente disponibilidad de datos en casi todas la actividades profesionales”, aseguró Di Rienzo, quien como biólogo aplica la estadística para ahorrar tiempo y dinero en las investigaciones que buscan encontrar en plantas genes más resistentes a enfermedades.

La estadística vinculada con la informática a través de simulaciones se utiliza para desarrollar ensayos clínicos y fármacos, e incluso los psicólogos especializados en psicometría buscan patrones de conducta a través de análisis estadísticos. Tanta información disponible llevó al surgimiento de la “minería de datos” para poder procesarla. “Sirve para la detección de fraudes y de autorías a través de palabras, de una letra de canción o del orden de las palabras y su frecuencia”, aclaró Haedo, entre los tantos usos del data mining al que suelen recurrir con frecuencia los bancos.

De visita en Buenos Aires para realizar un estudio con profesores de la Facultad de Ciencias Exactas y Naturales de la UBA, el español Daniel Peña, rector de la Universidad Carlos III de Madrid y ex presidente de la Sociedad Española de Estadística e Investigación Operativa, habló de la necesidad de más profesionales y de un mayor conocimiento a nivel de la población general de estadística porque “nos enseña a movernos en situaciones de incertidumbre”. Y agregó: “ha servido para derribar prejuicios como que los inmigrantes cometen más delitos o que las mujeres son incapaces de hacer ciertas cosas”.

 

“Ocultar datos siempre es un error”

De visita en Buenos Aires, el español Daniel Peña, rector de la Universidad Carlos III de Madrid y ex presidente de la Sociedad Española de Estadística e Investigación Operativa, opinó sobre las denuncias al Indec acerca del manejo de datos. “Ocultar la información, modificarla o falsificarla siempre es un error y se vuelve contra quienes lo hacen. Para que la gente y las empresas puedan tomar buenas decisiones, es importante que sepan cuál es la realidad”.

Como lo indica la raíz de su nombre, la estadística surgió a partir de la necesidad de los Estados de tener información sobre la población como cantidad de nacimientos o muertos para poder así adoptar políticas. “Creo que todos lo gobernantes en todos los países tiene la tentación de manipular las estadística, por eso no hay que dejarles que las toquen ni que se acerquen. Hay que crear leyes que reglen el sistema estadístico y que hagan imposible a los políticos meterse con ellas porque todos querrán utilizarlas a su favor”.

Peña también recomendó “un poquito menos de ideología y un poquito más de ciencia para lograr tener una sociedad mejor y más igualitaria y evitar muchas de las manipulaciones que utilizan los políticos y quienes quieren vendernos algo”.

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