De un lado, la sed de triunfo de Colombia, una gran selección, dirigida por un argentino con el sello de José Pekerman, Néstor Lorenzo. Del otro, la Argentina de Lionel Scaloni, con su gloria a cuestas, con nada que perder, salvo el prestigio ganado y la gloria de que desde la Copa América 2021, torneo en que se “anota” torneo que gana… Atrás quedaron la Finalissima con Italia y el Mundial de Qatar 2022. Llegó a los Estados Unidos a defender su título y mierda que lo defendió. Apenas un gol en contra en seis partidos, una definición por penales y los rivales fueron pasando de a uno.
El enfrentamiento con los “cafeteros” tiene una pica moderna. No es un clásico, los colombianos quieren jugar con la Argentina siempre, y nos dieron varios disgustos, incluido un 5 a 0 en la cancha de River que casi nos saca del Mundial de 1994. Están cada vez mejor, compiten cada vez más, pero la Scaloneta tuvo un plus que no se consigue entrenando, ni trabajando, ni rezando.
No tuvo la pelota siempre la Argentina, no tuvo muchas chances de gol, no siempre ganó en el área propia. Pero supo cuándo y cómo jugar el partido. Cuándo sacarle ritmo al rival y cuándo apretarlo contra su arco. Cómo salir adelante en los errores y cómo provocarle errores al rival.

Así, después de varios momentos de palo y palo, cuando quizá era el mejor momento de Colombia en el suplementario, una doble intervención de Paredes, que como Lautaro, había arrancado en el banco, lo puso al Toro de cara al arco, en el borde del área y con pelota dominada. Golazo, amigos. Golazo del goleador de la Copa América 2024 y a cobrar.
Quedaron unos minutos más para que Colombia intentara la hazaña. Pero lo que no pudo cuando jugó mejor que el rival, no lo iba a conseguir con el resultado y el reloj en contra. Fue un gran rival, nos costó una enormidad, pero la Argentina fue más y en el mejor partido de la Copa, se llevó el triunfo que buscó los 120 minutos que se jugaron.
Cómo fue el partido Argentina Colombia en la final de la Copa América 2024
Argentina arrancó con todo, en tres minutos tuvo dos avances más que interesantes. A los 38 segundos Argentina tuvo la primera, con una linda jugada colectiva que pifió Julián Álvarez en el medio del área. La segunda fue a los dos minutos, que lo cortaron a Tagliafico cuando pisaba el área y terminó en el córner.
Pero Colombia rápidamente le quitó el protagonismo y la pelota, en base a buenas conexiones y presión alta. Con James Rodríguez libre, siempre fue un peligro para el arco argentino, que manejó todos los hilos del ataque colombiano.
Hacia los 18 minutos del primer tiempo, sin profundizar, la Argentina retomó un poco el control de la pelota y con una linda jugada desde la banda izquierda de Di María, terminó en un remate mordido de Messi que pudo ser más peligroso.

Un partido de ajedrez pero con buenos toques, cambios de frente, velocidad, de un lado y del otro. Colombia con mayor y mejor tenencia, la Argentina un poco más punzante en las pocas que tuvo. El primer tiempo terminó con un 0 a 0 y la espera por ver si Lionel Messi podía seguir tras una torcedura casual cuando se forzó para tirar un centro.
Finalmente Messi decidió salir a jugar el segundo tiempo, más allá de las dudas que se tuvieron en el final del primer período. Lo tuvo la Argentina en un gran toqueteo que complicó mucho a la defensa colombiana, pero entre Alexis y Di María no pudieron resolver ni aprovechar lo lejos que había salido el arquero Vargas.
A los 12, Vargas le tapó un remate cruzado a Di María, quizá en el mejor momento de la selección en el partido. El complemento fue más picante, con una Argentina más firme, soltando más a los volantes para que lleguen a posición de ataque, aunque Colombia siempre tuvo velocidad y buenas asociaciones para acercarse al arco argentino.

Parecía que la Argentina se quedaba cuando tuvo que salir su capitán. Le costó mucho superar anímicamente la salida de Messi, pero de a poco se fue metiendo en partido nuevamente. A los 30 lo tuvo, pero Nico González, que metió el centro, había recibido en off side.
Colombia lo buscó por arriba, que ganó siempre pero no le acertó al arco. Su juego siempre fu prolijo, rápido, pensado y preciso, hasta los rechazos largos encontraban a un compañero con quien jugar, alguien que la baje y encuentre a un compañero con quien tocar.
En el tiempo suplementario Argentina lo fue a buscar, como en el final de los 90 minutos reglamentarios. Desde el juego y desde los cambios. Sin Messi, Di María intentó comandar los avances argentinos, apoyado por De Paul. Pero fue Paredes el que cortó una pelota, jugó para un costado y terminó recibiéndola Gio Lo Celso, que se había equivocado en dos o tres intervenciones, para dejar solo a Lautaro Martínez y que le rompiera el arco a Colombia, se consagrara goleador de la copa y pusiera su firma para que Argentina ganara la cuarta final consecutiva. Salud, Toro. En tu pie derecho está el nuevo título para el viejo y querido fútbol argentino.
Resultado Moral (homenaje a la querida Solo Fútbol): Argentina 2 - Colombia 1
CP