martes 18 de mayo de 2021
DEPORTES longevidad deportiva
02-05-2021 06:28

Esos pibes de 40

El momento del retiro de los futbolistas se estira cada vez más. los cambios de hábitos y las metodologías de trabajo en los clubes son determinantes. Y la pasión de los jugadores.

02-05-2021 06:28

San Lorenzo le ganó a River en el Monumental y la figura fue Sebastián Torrico. El goleador de Lanús este torneo, otra vez, es Pepe Sand. Al Tanque Silva lo habilitaron para volver a jugar y ahora está buscando club. ¿Tienen algún punto en común estos jugadores? Sí: los tres superaron los 40 años y pasaron por encima la fecha de vencimiento de los futbolistas. Y no son los únicos.

Torrico, el arquero del Cuervo, superó por un año la barrera de los 40. Y dice que quiere seguir por lo menos hasta los 42. La semana pasada volvió a atajar después de más de un año parado por la pandemia y por una luxación en el hombro derecho. Y deslumbró.

La lesión en el hombro ocurrió el 14 de marzo de 2020, cuando arrancaba la cuarentena que sólo iba a durar un par de semanas. En ese momento Torrico tenía 40 años, debía pasar por el quirófano y el fútbol estaba parado sin fecha de retorno. Era, sin dudas, el momento ideal para anunciar el retiro y esperar la plaqueta que Tinelli le iba a obsequiar antes de un partido en el Bajo Flores.

Pero jugó sus últimas fichas al regreso. Y ganó el pleno. Se operó, se recuperó y volvió en su mejor versión. Para los hinchas de San Lorenzo sigue siendo San Torrico, el tipo que protegió su arco cuando ganaron la Copa Libertadores en 2014. Casi siete años después le siguen prendiendo velas.

El Pepe. Cuando José Sand debutó en Primera, algunos de sus actuales compañeros de Lanús todavía no habían nacido. Es más: el 9 del Granate es seis meses mayor que Luis Zubeldía, el entrenador. Pero ahí sigue el veterano, justificando cada fecha por qué es el mayor goleador de la historia de Lanús.

“Cada vez me cuesta más entrenar por la edad”, confesó hace poco más de un mes, cuando arrancó la Copa de la Liga. Y reconoció: “Mi carrera hubiera sido un poquito mejor si hubiese entrenado de otra manera, como lo hago ahora”.

El ídolo de Lanús está a meses del adiós. Su contrato finaliza en junio de este año y todo indica que no lo renovará. Con ese perfil bajo que lo caracteriza, dejará el fútbol de Primera a punto de cumplir los 41. 

Revancha a los 40. Santiago Silva tuvo un 2020 intenso. Y no sólo por la pandemia. Cuando volvió el fútbol después del parate por la cuarentena, el Tanque no pudo regresar: estaba castigado con dos años de suspensión por doping positivo a raíz de un tratamiento de fertilidad para poder tener un hijo.

Hace diez días el Tribunal de Disciplina de la AFA lo indultó y quedó habilitado para jugar. ¿Qué fue lo primero que dijo Silva? “Algún equipo me va a querer”. Después de más de un año sin jugar oficialmente y con 40 recién cumplidos, el Tanque no se resigna.

La lista sigue. Está Cristian Lucchetti, el arquero de Atlético Tucumán, que con 42 años es el jugador con mayor edad del fútbol local. Y, claro, ídolo del Decano.

En Rosario, Maxi Rodríguez también es un prócer. De Newell’s, claro. Regresó al leproso en 2018 para cerrar su tercera etapa en el club y su carrera. Ahora, con 40, es consciente que está jugando tiempo de descuento: “Mi carrera hoy pasa por acompañar a los más chicos y apoyar en todos los sentidos. Cuando me toque el último partido de este semestre pensaré lo que voy a hacer”.

En La Plata, el referente de los futbolistas interminables es Lucas Licht. Hace un mes cumplió 40 y sigue en la lucha como emblema y capitán de Gimnasia.

 

“Jugar les da felicidad”

Gustavo Otero, preparador físico de Independiente, define como “longevidad deportiva” al rango de rendimiento de los futbolistas que llegan vigentes a los 40. Para lograrlo, explica, hay dos parámetros.

“Uno es la vocación por hacer un trabajo que les encanta, que no quieren dejar. Estos futbolistas disfrutan mucho el día y día, y cada vez lo disfrutan más porque saben que el final está cada vez más cerca. Jugar seis meses más, un año más, es darle felicidad a sus vidas”, explica.

El otro factor, para Otero, es que en los últimos años cambió la metodología del trabajo: “Ahora es mucho más sano, a los jugadores no se los agrede desde el punto de vista físico ni médico. Hubo épocas que no había doping, por ejemplo, y era normal que los jugadores jugaran infiltrados o anestesiados. Ahora hay mucha más consciencia, se privilegia la salud antes que jugar a cualquier precio”.

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