Cristóbal López, un empresario santacruceño cercano al presidente Kirchner, firmó un acuerdo con la empresa española Cirsa quele permitirá controlar estratégicos negocios de juego de azar en Buenos Aires: los casinos flotantes de Puerto Madero, cuyos ingresos ascienden a 1millón y mediode pesos por día.
De esta manera, la empresa ibérica oficializó el acuerdo con la patagónica Casino Club, controlada por López. Cirsa, por su parte, participará en Rosario delproyecto de un hotel con casino, informó hoy el diario El Cronista.
La empresa española informó en un comunicado que “gestionará sus casinos flotantes enBuenos Aires con Casino Club y Hapsa” –otra empresa de López- a través de la creaciónde una Unión Temporal de Empresas (UTE) en partes iguales.
Sin embargo, la empresa española no detalló cuánto abonó Cristóbal López por ingresar a los dos casinos flotantes, Estrella de la Fortuna y Princess, que ya llevan casiun mes cerrados por un supuesto conflicto gremial.
El cierre de los barcos no beneficia a nadie: ni a los empleados, ni al Estado – quepierde el 20% que las salas aportan de su recaudación- y mucho menos a la propia firma.
En julio vencía la concesión. Ahora, Cirsa está en mejor posición para renovarla con estanueva sociedad. Gente de López quedó al mando de los barcos.







