Hace ya dos años que el kirchnerismo decidió modificar las cifras oficiales sobre la economía
según su conveniencia. En enero de 2007, el Instituto Nacional de Estadísticas y Censos (INDEC)
fue intervenido y quedó bajo el control del
Secretario de Comercio Interior, Guillermo Moreno. Desde entonces, las sospechas y denuncias sobre
las mediciones se hicieron constantes, al punto que
comenzaron a tomarse como referencia las
estimaciones de agencias privadas.
Hasta ahora, la mayor distorsión se había dado en el Índice de Precios al Consumidor (IPC),
que
calculó una inflación anual del 7,2 por ciento
, mientras que las estimaciones privadas calculan que la inflación real es cercana al triple
de esa cifra. Pero el INDEC habría comenzado a distorsionar y manipular otros indicadores de la
actividad económica.
Los datos del INDEC muestran un crecimiento que no coincide con los números de la
recaudación difundidos por la AFIP, Según un informe del Instituto para el Desarrollo Social
Argentino (IDESA) publicado por el diario
Ámbito Financiero.
Por ejemplo, el instituto conducido por Ana María Edwin sostiene que
la economía creció 7,6% en septiembre, un 5,3% en octubre, 4,6% en noviembre y 7,4% en
diciembre. Para la AFIP, sin embargo, la recaudación del IVA creció un 31% en octubre, 24%
en noviembre y sólo 13% en diciembre, respecto a idénticos meses de 2007. Si a esas cifras se les
resta la inflación real, la caída sería aún mayor.
Ahora se sospecha, además, que
el INDEC manipulará los índices de desempleo, que hoy se ubica en 7,3 por ciento.
Según la metodología de medición actual, desocupado es quien no tiene trabajo y ha buscado uno en
los últimos 30 días. La Encuesta Permanente de Hogares comenzó a modificar la definición y a
preguntar si se buscó empleo
en la última semana, en lugar del último mes, según informó el diario
La Nación.
De esta forma, se evitaría considerar como desocupado a quienes hayan buscado empleo durante
las tres semanas previas a la del sondeo, pero que no lo hayan hecho en la semana más reciente. La
diferencia entre ambas mediciones sería de unas 350.000 personas: si quedaran sin empleo, aún así
no aumentaría el índice de
desocupación.
Ahora el INDEC manipulará los índices de desocupación
Modifican la Encuesta Permanente de Hogares para excluir a 350.000 desocupados. La brecha entre las cifras reales y la "realidad INDEC".