Washington - Los últimos poseedores de títulos de la deuda privada de Argentina se
niegan a enterrar el hacha de guerra y quieren presionar a los países del
Grupo de los Ocho (G8) para conseguir que el gobierno argentino mejore su oferta.
La asociación estadounidense de acreedores
American Task Force Argentina anunció hoy en una conferencia en Francfort,
Alemania, que envió una carta a la canciller Angela Merkel para alertarla sobre la
situación de los pequeños acreedores e incitarla a incluir el asunto en su agenda.
Además, esta asociación sigue cabildeando de manera activa en Estados Unidos para atraer la
atención del gobierno de
George W. Bush.
Argentina reestructuró en 2005 su deuda con los acreedores privados, valorada en 81.800
millones de dólares. Un 76,15% de los acreedores privados, a quienes se reembolsó en torno a 34,4%
de sus créditos, dieron su acuerdo inmediatamente. Y la cifra de acreedores que aceptaron la
propuesta argentina no dejó de aumentar desde entonces.
Según la
American Task Force Argentina, sólo un 5% de los acreedores todavía se niega a
vender sus títulos.
El impacto del cese de pagos decretado por Argentina a fines de 2001 sobre los acreedores en
el mundo fue mucho más duro de lo que indican las cifras oficiales, afirma la asociación
estadounidense. Según sus cálculos,
el monto global ascendería a 173.000 millones de dólares, de los cuales 5.600 millones para
Alemania.
A las pérdidas directas la asociación agrega la imposibilidad de obtener ganancias
en términos de aspectos fiscales, pero también el impacto de la devaluación del peso argentino
sobre el valor de los activos a manos de empresas extranjeras en Argentina y la caída en la bolsa
de la cotización de los grupos más expuestos.
Fuente:
AFP
Bonistas de los EE.UU. piden auxilio al G8
Se trata de los agrupados en la asociación estadounidense American Task Force Argentina. Quiere, a través de una nota, alertar al G8 sobre la situación de los acreedores defaulteadosy ponerel reclamo enagenda.