La presidenta de la Nación, Cristina Fernández de Kirchner
anunció nuevas medidas económicas para afrontar la crisis financiera global, con
consecuencias en el Argentina. En una conferencia desde Olivos, la primera mandataria señaló que el
Estado aportará más de 13.000 millones de pesos para promover el consumo, la inversión, y preservar
los puestos de trabajo.
"Ésta es una reunión que
no me hubiese gustado tener que hacer", señaló Fernández de Kirchner ante la
comitiva de funcionarios públicos, dirigentes sindicales, gobernadores y empresarios que escuchan
su discurso para presentar lo que considera "un plan de contingencia".
"Vamos a incentivar producción, la inversión, el trabajo, el empleo, y el consumo, destinando
13.300 millones de pesos en distintos instrumentos, algunos apuntando a la oferta,
esto es a capital de trabajo a exportaciones a proyectos de inversión que mejoren también la
competitividad; y otros destinados a apuntalar la demanda y el consumo", indicó la primera
mandataria.
Kirchner reconoció que se van a "utilizar los canales de financiamiento, el ahorro público
que ha dejado de ser administrado por las AFJP y que ha pasado al Estado", lo que equivale a
un monto de aproximadamente 7 mil millones de pesos. Para ello "el sistema va a
ser licitación a través del Mercado Abierto Electrónico (MAE), para darle transparencia absoluta al
proceso, con tasa del 11 por ciento", explicó.
"Estos planes
no son para sostener la rentabilidad de un país que crece al 8 o al 9 por ciento, eso es
imposible. Esta plata del Estado es el ahorro de todos los argentinos. La perinola ha
caído para que todos pongan la parte que le corresponde poner a cada uno", aseveró Cristina.
El objetivo es "recrear un mercado de capitales que permita el acceso al crédito de los
sectores vinculados a la producción" y las colocaciones serán con tasa fija "a un año para otorgar
certeza al sistema de crédito", afirmó Cristina.
La condición excluyente para poder acceder a cualquier línea de crédito, "sea de
financiación, proyectos de inversión, de trabajo, por parte de cualquier empresa, va a ser
imprescindible que mantenga su planta de personal".
"Nadie que considere a los trabajadores como variable de ajuste en la nómina de
personal va a poder acceder a este tipo de financiamiento", completó la mandataria.
Préstamos para el consumo. La Presidenta anunció, entre otras medidas, que se
destinarán 3.500 millones de pesos, con un máximo de hasta $5.000, para alentar el consumo. Serán
unos 7.000 "créditos orientados a sectores de línea blanca (electrodomésticos pequeños), una
industria muy importante que tiene en toda la línea de valor, del que produce hasta que
comercializa, unos 50 mil trabajadores".
La industria "propiamente dicha" recibirá 1.250 millones de pesos y otros 3.100 millones irán
a
"la industria
automotriz, que ha tenido caídas mundiales muy importantes"
, reconoció la mandataria.
"Hoy leía, en letras de molde, como siempre, que ha caído" la venta de automóviles, dijo la
Presidenta y lo atribuyó a la necesidad de "asustar un poco más, si hay crisis en el mundo, esta
cosa de los argentinos de si hay crisis tener más que todo. Es una cosa más que para la economía,
para la psicología".
"Tenemos que fomentar la adquisición del primer 0 km. Moyano me contaba que en
estos años de crecimiento le contaban los representantes locales, cómo había aumentado la compra de
autos y motos usadas. Con este plan queremos que un sector pueda acceder a algo con lo que no
contaba y seguir sosteniendo a un sector que entre obreros, autopartistas y comercialización
representa a 150.000 trabajadores".
El sector automotor es, sin embargo, uno de los más afectados por
la incipiente
crisis. La fabricación de utilitarios y camiones, por su parte, recibirá créditos por 650
millones de pesos.
Noticias para el campo. El sector agropecuario podrá obtener "1.700 millones de
pesos para prefinanciación de exportaciones y capital de trabajo", dijo la Presidente, aclarando
que "nadie piensa en prefinanciar la exportación de una gran multinacional, sino la de las pequeñas
economías regionales."
También anunció una baja del 5 por ciento para las retenciones a la exportación de granos,
excepto para la soja. El trigo pagará una tasa de 25% y el maíz del 20%. Las retenciones bajarán,
además, un punto porcentual extra por cada millón de toneladas que super el promedio de exportación
de los granos, que para el trigo se calcula en 13 millones anuales, y en 15 millones para el maíz,
según explicó la mandataria.
Cristina presentó su "plan de contingencia" ante la crisis
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