La denuncia que hizo el fiscal Manuel Garrido por un supuesto pago ilícito por $54 millones del ministerio de Economía al grupo de aseguradoras Accolade Pool tiene nuevas matices. Según informa hoy el diario Ámbito Financiero hubo un caso similar en marzo de 2001 y con los mismos beneficiados.
Aquel año la empresa Astilleros Mestrina cobró un reclamo por la construcción del buque Navenor.
El pago que salió desde el Ministerio de Economía fue sólo en parte a Mestrina. El resto fue cedido
a Donatel SA, empresa uruguaya
vinculada al presunto cobro fraudulento de las
aseguradoras en 2007.
Astilleros Mestrina demandó al Estado por más de $5 millones
por una construcción realizada en 1981. Veinte años después, la Dirección General de
Administración y la Dirección de Entes Liquidados viabilizaron el desembolso que fue en gran parte
para Donatel SA. El apoderado de Mestrina cuando se realizó el pago fue Walter Oscar Bonavera, uno
de los imputados en la denuncia de la Fiscalía de Investigaciones Administrativas (FIA) por el
presunto desembolso de $54 millones, según consignó
Ámbito.
Todos juntos. Bonavera actuó como apoderado de la empresa Aquamarine en el pago de los $54
millones realizado en 2007. Por su parte, Jorge Enrique Rodríguez fue designado apoderado de
Donatel, implicada en ambos casos. Rodríguez recibió más de $9 millones de pesos en su
cuenta cuando Juan Cayetano Intelisano firmó la resolución Nº 200 desde el ministerio y aprobó el
desembolso.
Según información publicada por el matutino,
Bonavera también tendría un vínculo familiar con el croata Iván Holjevac, dueño del Hotel
Las Cumbres y principal beneficiado en el pago de 2007. Bonavera además era amigo y padrino de la
hija de
Luis Tarzia, procesado en la causa de la
efedrina y fallecido el 1 de enero de este año.
Ponele la firma. El desembolso a Mestrina habría sido aprobado por el entonces subsecretario
de Administración Patrimonial, Andrés Troha. En el área ya trabaja junto a él, Juan Intelisano,
firmante del desembolso realizado por parte del Estado al grupo de aseguradoras y Yolanda Eggink,
vinculada al caso Grecco, de similar
maniobra.
La misma metodología. Hace 2 años, las siete empresas demandantes agrupadas bajo la
denominación Accolade Pool, acusaban que la Caja Nacional de Ahorro y Seguro (CNAS) tenía contratos
incumplidos de reaseguro, celebrados en el exterior entre 1977 y 1982. En base a esto le reclamaron
durante años al Estado el pago de esa deuda, de dudosa legitimidad. La cabeza visible del pool fue,
desde el comienzo, Iván Holjevac.