Washington - El Fondo Monetario Internacional (FMI) dio a conocer el martes un análisis,
desusadamente severo y preciso de la crisis actual, que calificó como un
"fracaso colectivo", cuyo costo para el sistema financiero internacional
puede llegar a 945.000 millones de dólares.
"Debemos comportarnos con un poco de humildad", estimó Jaime Caruana, director del
departamento de mercados monetarios y de capitales del FMI, en una conferencia de prensa.
"Ha habido un fracaso colectivo en la evaluación de la magnitud de la crisis y de su efecto
multiplicador hacia el resto del sistema, así como de los riesgos de reactivación desordenada que
se presentan", observó.
En su informe
semestral, el servicio del Fondo encargado de la vigilancia de los mercados cifró
en 565.000 millones de dólares las pérdidas potenciales de los bancos y de otras instituciones
financieras debido a la crisis del crédito hipotecario de riesgo (subprime), una estimación que
llega a 945.000 millones de dólares si se le agregan otras categorías de préstamos conexos.
"La crisis superó los límites del mercado estadounidense de 'subprime' para afectar
concretamente los principales mercados inmobiliarios -de empresas y residencial-, el crédito al
consumo y el crédito a las empresas", explicó el FMI pocos días antes de su reunión semestral de
abril.
Es la primera vez que la institución financiera internacional divulga oficialmente una
estimación en números de las pérdidas financieras mundiales debidas a la crisis del crédito, que se
originó en Estados Unidos. A mediados de febrero, el presidente del Eurogrupo, Jean-Claude Juncker,
se había referido a las estimaciones del FMI calculándolas en 400.000 millones de dólares. Esta
cifra actualizada a 565.000 millones de dólares fue obtenida de fuentes cercanas al organismo.
El monto de 945.000 millones de dólares incluye "otras categorías de préstamos y de bonos
iniciados o emitidos en Estados Unidos, vinculados al sector inmobiliario comercial, así como al
crédito al consumo y a las empresas".
Este informe, particularmente severo con relación a Wall Street, suena como una repuesta a
las críticas de que ha sido objeto la institución.
En la última asamblea, en octubre, muchos países emergentes habían recriminado al
Fondo, dominado por los países ricos, por no haber previsto la crisis porque ella nació en Estados
Unidos, y de tratar sus efectos con benevolencia. "El Fondo no tiene mucho que decir de
constructivo sobre esta crisis, ha sido muy prudente en sus recomendaciones y justifica esta
prudencia argumentando el carácter inédito de los problemas", había anotado el ministro de Finanzas
de Brasil, Guido Mantega.
A mediados de diciembre, el nuevo director gerente de la institución, Dominique Strauss-Kahn,
había anunciado un nuevo abordaje del tema: "Los acontecimientos ocurridos recientemente en el
mercado de crédito de los países desarrollados mostraron que la estabilidad financiera nacional e
internacional no es algo que se puede considerar como seguro", explicó cuando el FMI proyectaba un
nuevo programa de trabajo.
Asumiendo nuevamente su papel de gendarme, el Fondo denuncia "tomas de riesgo excesiva" y
"falta de rigor" por parte de "instituciones débilmente capitalizadas" y se dispone a recomendar
cambios en la forma de remunerar a los ejecutivos implicados en la administración de productos de
riesgo. Para contener la crisis, el FMI propone de aquí en adelante una "convergencia" de las
acciones adoptadas por los bancos centrales, una transparencia máxima de los bancos con relación a
su exposición al riesgo, más supervisión y una reforma de las agencias de calificación de riesgo.
El Fondo reconoce asimismo la necesidad de nuevas inyecciones de capitales por parte de los
fondos soberanos creados por países de Asia y del Golfo para reciclar su abundante liquidez.
Fuente: AFP
El FMI calificó la crisis de las subprimes como "un fracaso colectivo" que costará US$ 945.000 millones
En un lenguaje severo y poco habitual, el Fondo respondió a las críticas y se animó a ponerle cifras a la debacle financiera internacional.