Con una cierta preocupación debido a un fuerte incremento de los precios en los alimentos en
septiembre pasado (0,8 por ciento) y aprovechando las fuertes subas en el consumo que exhiben los
supermercados,
el Gobierno selló un nuevo acuerdo con el sector supermercadistas que prorroga el
congelamiento de los precios de una canasta de cerca de 300 productos de primera necesidad hasta
diciembre de 2007.
Con las elecciones de octubre del año que viene a la vista y con la suba de precios
de los alimentos como gran preocupación de los votantes, el Gobierno acordó con los directivos de
las cadenas más importantes mantener en el freezer un listado de aproximadamente 300 productos, ya
congelados desde abril pasado.
La prórroga del entendimiento se acordó durante una reunión que mantuvieron ayer
por la noche en la Casa de Gobierno los empresarios del sector con el presidente Néstor
KIrchner y el secretario de Comercio Interior, Guillermo Moreno. Además estuvo presente la
ministra de Economía, Felisa Miceli y los directivos de Leader Price, Caffefour, Jumbo-Disco,
Toledo, Coto, Wall Mart y La Anónima.
En abril. Hace unos meses el Gobierno había convenido un acuerdo hasta fines de
este año. Pero con una preocupante inflación de 0,9 por ciento en septiembre, el kirchnerismo
decidió sacarse un problema de encima.
En ese entonces, se había acordado que habría revisiones bimestrales por el temor de
las empresas a eventuales aumentos salariales o en las tarifas de los servicios públicos que
terminaran impactando sobre los costos de operación de los supermercados.