Pese a que los números de la desocupación no son los mismos que en el estallido de la crisis de
fines de 2001, un estudio indicó que
el crecimiento del trabajo “no implicó una mejoría en la calidad del
empleo” necesario como para “revertir el deterioro acumulado en los años
anteriores”.
De acuerdo al informe realizado por los especialistas del Centro de Estudios para el
Desarrollo Argentino (CENDA), el mercado laboral mantendría en los próximos años su crecimiento,
aunque “a un ritmo menor”, mientras que manifestó que
“los salarios han quedado rezagados en los niveles del año 2001”.
"No está claro -se indicó por parte de los técnicos del Centro-, en parte por las
dificultades para medir la evolución del nivel de precios, si en el año 2007 continúan mejorando o
si, por el contrario, están perdiendo poder adquisitivo".
El estudio del CENDA explicó que "la disparidad entre la evolución que presenta el Producto y
el Empleo, por un lado, y la de los Salarios y las Condiciones de trabajo, por otro, explica la
vigencia de numerosos conflictos y reclamos sindicales".
Los especialistas expresaron que
"un punto crítico" en el actual marco que presenta el mercado laboral argentino está dado
por "la evolución" que presenta el salario.
"El actual esquema de tipo de cambio alto -refirió el informe- contribuye a que se logre un
fuerte crecimiento de la economía y del empleo: la devaluación cambiaria implicó, en un primer
momento, una caída de los salarios reales superior al 30 por ciento y una fuerte transferencia de
ingresos corrientes desde los asalariados hacia los empresarios".
Se explicó que "recién luego de cuatro años, y con una economía que crece a tasas chinas, se
llegó a revertir esa caída inicial" y, según los especialistas del CENDA, "las remuneraciones
actuales no son, en promedio, diferentes de las del año 2001 y están por debajo del promedio de la
década del noventa".
Fuente: DyN
La suba del empleo no cambiará la precarización laboral
Informe del Centro de Estudios para el Desarrollo Argentino (CENDA) señaló que el empleo seguirá creciendo, aunque “a un ritmo menor”. El alza en la ocupación “no implicó una mejora en la calidad” de trabajo.