Ni los granos ni el petróleo pudieron escapar ayer a la incertidumbre de los
mercados financieros mundiales y volvieron a sufrir caídas de alrededor del 5 por ciento.
En la bolsa de Chicago,
la tonelada de soja perdió un 4,7% y quedó en 413 dólares al cierre de la jornada,
mientras que el trigo cayó un 5,1% y el maíz sufrió el desplome más abrupto con 5,3%, lo que dejó a
los granos en el precio más bajo del año.
Para el Gobierno, el derrumbe en el valor de las commodities agrícolas combinado con la caída
en el precio del petróleo (que ayer cerró en 91 dólares) es una
mezcla peligrosa.
Implica no solamente que
la recaudación por retenciones bajará drásticamente sino que, además, la gestión
de Cristina Fernández “perderá a su prestamista de última instancia”, advirtió el
diario
El Cronista.
Si, como sostienen algunos analistas, el precio del petróleo sigue bajando,
las arcas del gobierno del venezolano Hugo Chávez comenzarán a vaciarse
rápidamente, lo que para Cristina significaría el fin de los salvatajes de último momento.
Pese a que la más reciente operación de venta de bonos a Chávez generó efectos catastróficos
sobre el mercado bursátil local,
la posibilidad de financiación era siempre una opción tentadora para el gobierno K.
En este nuevo escenario, la gestión de Cristina Fernández deberá ver cómo hace frente los
12 mil millones de dólares que la Argentina deberá refinanciar en 2009, el doble
que este año.
Otro de los puntos que monitorea de cerca el Ministerio de Economía es la evolución de la
situación brasileña, que el lunes sufrió el desplome de la bolsa de Sao Paulo, que perdió un 7,59%
en una sola jornada. Los analistas prevén que un eventual enfriamiento de la economía brasileña
repercutirá casi inmediatamente sobre el mercado local.
Mal para la Argentina: cayeron el petróleo y los granos
A pesar de la "fortaleza" que pregona el Gobierno, la novedad implica una baja considerable en la recaudación, al tiempo que reduce la posibilidad de financiación proveniente de Venezuela.