sábado 25 de septiembre de 2021
ECONOMIA CONSEJOS CLAVE
18-08-2021 11:28
18-08-2021 11:28

Pasos clave a la hora de pensar en dar cursos online

Conocé cuáles son los pasos más importantes para poder desarrollar tu propio curso, así como aspectos infaltables para tener en cuenta a la hora de dar clases o cursos virtuales. 

18-08-2021 11:28

A raíz de las vueltas de 180° grados que dieron nuestras vidas a partir del año pasado, la educación y formación no fueron excepciones. La permanente capacitación es un activo relevante para todo tipo de empresas y espacios de trabajo, y fue allí donde las posibilidades de tomar clases online cobraron tanto protagonismo.

Entonces, así como las formas de aprendizaje digital destacaron llamativamente durante el último año y medio, también ocurrió del otro lado del mostrador, es decir, en quienes empezaron a sentir la curiosidad o interés de dar clases o cursos virtuales.

Por todo esto, en este artículo abordaremos los pasos más importantes para poder desarrollar tu propio curso, así como aspectos infaltables para tener en cuenta. 

Si deseas hacerte con conocimientos para mejorar la planificación, ejecución y comunicación de tus cursos, podés hacerlo en este sitio.

¿Qué debés tener en cuenta antes de lanzarte a dar cursos digitales?

La etapa de planificación es más que necesaria, ya que sirve como punto de partida inicial, y también pueden surgir ideas o sugerencias que podés decidir no poner a prueba de entrada, pero que pueden serte útiles en próximos cursos.

Área temática

Primero que nada, tenés que poder definir un área temática. Idealmente se comienza con ideas “macro” y después recortás y achicás hasta tener un recorte claro y bien definido del curso.

Capacitación 20210818

Resulta de mucha ayuda para esto poder responder preguntas “guía” como las siguientes:

►¿Qué área/disciplina conozco mejor o es en la que tengo mayor experiencia?

►En base al punto anterior, ¿de qué tema, rama o especialización disfruto trabajar o podría hablar por horas sin aburrirme? (ya que, desde el origen, si elegís un tema que te resulta tedioso dar, puede resultarte contraproducente en el futuro).

►De esas áreas o disciplinas antes nombradas, ¿qué técnica, software o conocimiento son actualmente valorados en el mercado?; ¿qué contenidos o consejos me habría gustado haber recibido cuando arrancaba en esta disciplina o hobby?

Estas preguntas son disparadores, así que no tenés que tomarlas al pie de la letra, y podés incluir otras que te sirven para pensar la mejor manera de elegir el tema.

¿Nicho o tema más demandado?

Esto es algo que debés definir ya sea para tu comodidad al momento de pensar el programa y contenidos, o como estrategia de mercado

Porque, por un lado, si algo es muy requerido desde el público, no fallás en buscar enseñar eso. No obstante, apuntar a un nicho puede ser muy redituable y enriquecedor, ya que estarías atendiendo una porción del mercado y de ese campo disciplinar que puede no estar muy abordado, lo que es una ventaja diferencial.

Un buen tip para esto es buscar en plataformas de cursos cuáles son los más vendidos, por cuáles les consultan más para agregar, y así tendrías un paneo basado en opiniones reales.

Público

Acá vas a tener que sentarte de lleno y dedicarle plena atención, ya que definir el público al que vas apuntar dar el curso va a decantar en cuánto vas a tener que profundizar en la información y contenido que des, así como también en dónde y cómo salir a venderlo.

Capacitación 20210818

Entonces, tienes que poder definir de base si quieres apuntar a personas que desconozcan el tema, o que cuenten con conocimientos previos; si requieren de requisitos materiales como una computadora de alguna gama específica, o tener que instalar algún software en particular; si deben contar con algún material en sus casas (por ejemplo, si das de yoga, tener alguna colchoneta o algún tipo de elemento acolchonado para las clases); entre otras cosas.

Formato

Esta parte puede abrirse en muchas posibilidades, y está dado por lo que te resulte más cómodo a la hora de pensar cómo enseñar lo que definiste, pero también pensar en uno o más formatos que puedan resultarle útiles a los usuarios, y que también así eso diversifique tus cursos para captar a más público.

Entre los distintos formatos, los más comunes son:

Clases grabadas: este formato resulta muy cómodo, ya que lo más trabajoso es justamente el hecho de armar las clases y filmarlas, pero una vez terminado ese paso sólo queda hacerlo llegar al público objetivo.

Una ventaja: una vez hecho, ya puedes concentrarte en nuevos cursos, y significa de alguna manera que recibas ingresos pasivamente. Una desventaja: es un formato limitado, ya que no hay lugar para las correcciones, preguntas o puestas en común, lo que lleva a muchas personas a preferir en algunos casos el formato presencial.

Clases en vivo: es el formato más “friendly” o ameno, ya que aunque muchas personas buscan cursos online, resulta muy provechoso mantener ese contacto humano y el “ida y vuelta” entre docente y estudiante.

Una ventaja: el hecho de poder realizar consultas, sugerencias, o abrir debates es la elección favorita para muchas personas. Una desventaja: requiere de estar presentes en un horario determinado, lo que es un limitante para muchas personas, que pueden elegir ver esas clases grabadas luego.

Ebooks o PDFs: ya sea que sientas mayor comodidad desde la escritura, en vez de la oratoria y presencia de las clases filmadas o en vivo, o que el formato resulta conveniente para ciertos tipos de contenido, esta opción es muy usada como complemento o como opción alternativa.

Una ventaja: el lenguaje escrito puede fijarse distinto al escuchado, además que en muchos casos es muy benéfico tener contenidos por escrito en vez de perderse intentando tomar notas en clases en vivo o de las grabadas. Una desventaja: hay quienes eligen los cursos online para ver del otro lado a alguien enseñando, por lo que leer puede resultarles una opción poco atractiva.

De la misma manera, puedes ver de complementar tus clases ya sea con material audiovisual como películas, videos, slides o presentaciones, o recomendar libros o textos, todo en vías de optimizar el proceso formativo de tus estudiantes, y mejorar la calidad de tus clases.

Armar el contenido

Ya en este punto, puedes tranquilamente ponerte en tu escritorio y comenzar a desarrollar los contenidos del curso, basándote en el recorte que hiciste, y siempre teniendo en mente el tipo de formato para el que pensás producirlo.

Si no sabes cómo ordenar el contenido, una clave es pensarlo desde lo más general, a lo más específico. Otro, es pensarlo como un proceso cronológico, en el que para llegar al conocimiento más complejo o al tema más nuevo, poder pasar por lo anterior.

Un tip útil es buscar en Internet cómo están armados otros cursos relacionados al tema que elegiste, ya que así puedes inspirarte a partir de eso y pensar mejores formas de armar el programa de tu curso.

No olvidar: certificado o material práctico

Para muchas personas es de vital relevancia que un curso otorgue algún tipo de certificación o prueba de la conclusión de un curso. Así que no dudes en investigar cómo hacer para certificar tu curso, ya que es un activo muy demandado por todo tipo de público.

Otro paso que muchos cursos no consideran, es el hecho de tener algún tipo de entrega práctica, trabajo final o de muestra evaluada. Esto, que es bien típico del formato de taller, es un activo clave para vos y para tus estudiantes.

¿Por qué? Porque así pueden fijar mejor los contenidos, pueden usar ese material que produjeron para incluirlo en su portfolio profesional, y también porque al final del curso puedes contar con esas producciones como ejemplos de lo que se aprende a hacer en tus cursos.

Ese tipo de materiales son muy atractivos para captar potenciales futuros estudiantes, ya que una cosa es describir tu curso, sus contenidos y lo que sabrán hacer luego, otra cosa es poder mostrar qué elementos o conocimientos de calidad aprendieron y pusieron en marcha tus estudiantes.

Fuente: GoodlyMedia