En tres plantas de la empresa aeronáutica Airbus en Alemania continúan hoy las
medidas de protesta contra los planes de ahorro y saneamiento
anunciados por la dirección.
En las factorías de Varel y Nordenham, en el norte del país,
los trabajadores mantuvieron paralizada la producción al
seguir con la huelga espontánea declarada ayer ni bien se conocieron los planes de
reestructuración.
En la planta de Laupheim, en el sur, los trabajadores fueron convocados a una asamblea
extraordinaria para analizar la situación. En las tres fábricas trabajan un total de 4.700
empleados.
De acuerdo a los planes de saneamiento,
las plantas de Varel y Laupheim serán vendidas, mientras
que
en Nordenham se buscará un socio industrial que asuma la
dirección.
Cientos de trabajadores se congregaron hoy delante de los portones de acceso de las fábricas
para expresar su
protesta por la eventual pérdida de puestos de trabajo. "No
vamos a aceptar los recortes tal como fueron anunciados", dijo hoy en Varel un miembro del consejo
de delegados de los trabajadores.
"No queremos la huelga, pero luchamos por nuestro futuro",
agregó.
El sindicato metalúrgico IG Metall, que ayer criticó los planes de reestructuración, exigió
hoy que se mantengan todas las plantas de producción del país.
"El plan de saneamiento tiene muchas sombras y pocas
luces", dijo la dirigente metalúrgica
Jutta Blankau, jefa regional del sindicato.
El plan de ahorro "Power 8" anunciado por la dirección de Airbus
contempla la eliminación de 10.000 empleos en total, 3.700
de ellos en Alemania.
Fuente:
DPA
Personal de Airbus "vuela", pero de indignación
En tres plantas de la firma aeronáutica siguen las huelgas. Aseguran que no van a aceptar los recortes y lucharán por su futuro. Las medidas de saneamiento incluyen despidos y cierre o cesión de plantas.