lunes 23 de mayo de 2022
ECONOMIA Criptomonedas
16-11-2021 21:50

Todo lo que tenés que saber sobre las Stablecoins, la criptomoneda de la estabilidad

La inestabilidad de los activos digitales lleva a la búsqueda de nuevas alternativas.

16-11-2021 21:50

Las criptomonedas se han vuelto muy populares por su alto rendimiento y rápido crecimiento, pero estos atributos se ven opacados por su volatilidad y fluctuación de precio. Un ejemplo de esto es lo sucedido en el día de la fecha, donde la criptomoneda más famosa del mundo, el Bitcoin, registró una caída del 9% y volvió a ubicar su valor en US$ 60.000, luego de haber alcanzado un máximo histórico en torno a los US$ 69.000 la semana pasada. A su inestabilidad se le suma un riesgo elevado y falta de garantías debido a que aún se encuentran en proceso de capitalización de mercado.

En este marco nacieron las Stablecoins, con el objetivo de combatir la alta volatilidad en las tasas de criptomonedas actuales. Estas monedas estables, según explican filiales bancarias como BBVA, se destacan por emplear algoritmos que evitan fluctuaciones o por estar vinculadas a otros activos que las respaldan, tales como dinero FIAT (dólar o euro), metales preciosos, bienes materiales como inmuebles u otras criptomonedas. 

Además de brindar la misma libertad financiera y capacidad de administración que cualquier otra criptomoneda, las Stablecoins se encargan de generar confianza, aclarar las tasas de conversión y facilitar la compra de artículos y servicios a través de estas divisas.

Actualmente, las monedas estables más reconocidas son Tether (USDT), TrueUSD (TUSD), Gemini Dollar (GUSD), DAI y USD Coin by Circle and Coinbase (USDC).

Tipos de Stablecoins

No todas las criptomonedas estables emplean el mismo método para intentar controlar la volatilidad de este tipo de cambio, es así que existen dos grupos de Stablecoins: las colateralizadas y las no colateralizadas. Dicha división se hace en base a si las monedas están o no respaldadas y a la estrategia que aplican en contra de la fluctuación.

El objetivo de las Stablecoins es combatir la alta volatilidad, evitar fluctuaciones y generar confianza

Las monedas estables respaldas son las llamadas colateralizadas, su objetivo es garantizar que cada moneda en circulación esté respaldada por propiedades en reserva. Así en este punto se encuentra una subdivisión según qué bien o activo es el que provee la ya mencionada garantía de respaldo:

  • Respaldadas por dinero FIAT: generalmente basan su estabilidad en el dólar estadounidense y son gestionadas por empresas que ocupan el lugar de entidad central. Es la opción más popular en la actualidad.
  • Respaldadas por bienes y materia prima: mantienen su valor estable ya que se anclan al precio de bienes, siendo el oro uno de los más comunes.
  • Respaldadas por otras criptomonedas: otras monedas digitales garantizan su valor y se obtienen a través de la cadena de intercambio. Es el grupo más controvertido.

Por su parte, las monedas no respaldadas, o no colateralizadas, son aquellas que evitan la volatilidad en base al empleo de algoritmos. En este tipo de Stablecoins es la misma cadena de bloques la que se encarga de regular el funcionamiento en base a “contratos inteligentes”, estos últimos son programas autoejecutables que generan o “eliminan” monedas de circulación en base a la oferta y demanda de la divisa digital.

Riesgos de las Stablecoins

Como en cualquier otro tipo de cambio, la inversión en criptomonedas puede representar varios riesgos. Las Stablecoins no son una excepción, por lo que existen ciertos peligros que deben ser tenidos en cuenta por sus compradores, así lo explica el experto en el tema Daniel Vargas.

Algunos riesgos claves que se cuestionan al tratar con este tipo de divisas son el de valor y el de respaldo. El primero hace referencia a que, a pesar de que las Stablecoins se anclen a monedas estables como el dólar, siempre se puede sufrir la devaluación y la inflación. Mientras que el segundo señala que utilizar estas monedas implica una confianza ciega hacia la entidades administradoras, ya que no es posible comprobar que las reservas sean reales o estén protegidas.

Además, se hacen presentes el riesgo de control, ya que las entidades pueden bloquear o dar fin al proyecto si así lo desean; el riesgo de regulación, en consecuencia de que diversos gobiernos buscan que acaten sus normas por pertenecer a entidades centralizadas y el riesgo de protocolo de seguridad, debido a que los sistemas centralizados suelen ser más vulnerables ante ataques cibernéticos.