Los productores nucleados en la Federación Agraria Argentina (FAA) y en Confederaciones
Rurales Argentinas (CRA) realizaron hoy una jornada de protesta en tres puntos del
interior del país y a su término dejaron planteada la posibilidad de convocar a un paro por diez
días durante la segunda mitad de febrero.
La protesta, cuyo acto central se realizó en la localidad santafesina de
Villa Constitución con la presencia de unas cien personas, también incluyó
movilizaciones en las ciudades de
Bahía Blanca, Oncativo y Paraná.
La medida, según sus organizadores,
expresó el rechazo al aumento en las retenciones a las exportaciones de soja y un reclamo
para que se instrumente "un cambio de política agropecuaria" que contenple los intereses
de los pequeños y medianos productores.
"El sujeto y el objeto de la política agropecuaria deben ser el productor y su familia y junto
con ellos el interior del país", dijo
el titular de la FAA, Eduardo Buzzi, al hablar en el acto de Villa Constitución,
realizado bajo la lluvia a la vera de la ruta que une las ciudades de Rosario y Buenos Aires.
"De lo que se trata -agregó- es de aprovechar las fenomenales condiciones que tiene nuestro
país para garantizar la dignidad a todos sus habitantes, algo que el actual modelo de desarrollo,
basado en la concentración y extanjerización, no consigue".
Buzzi, durante una conferencia de prensa realizada en horas de la tarde en la
Capital Federal, habló de la posibilidad de realizar una paro agropecuario "de por
lo menos diez días" y dijo que esa propuesta será discutida en las próximas horas con la dirigencia
de Confederaciones Rurales Argentinas.
El dirigente
reconoció que los productores se ven beneficiados por la política cambiaria
oficial que mantiene una dólar alto favorable a las exportaciones y por los subsidios que
el Gobierno aplica en el precio del gas oil, aunque dijo que se trata de una política general que
también favorece a otros sectores.
Buzzi dijo que el incremento en las retenciones aplicadas a las exportaciones de soja "son
una confiscación para que haya más superávit fiscal y así pagar la deuda externa,
pagarle al Club de París, pero no son para defender el bolsillo de los
argentinos".
El ruralista reclamó una "agenda común" en un plazo de "8 o 9 días".
El gobierno entiende que la diferencia cambiaria y la demanda sostenida de productos primarios
desde el exterior aporta al campo una ganancia extraordinaria y por ello interviene con medidas del
tipo de las retenciones y otros acuerdos de precios.
Además del efecto recaudador, el Ministerio de Economía procura mediante las retenciones la
contención del precio de los alimentos, regido por el valor de exportación.
El último aumento de cuatro puntos porcentuales dispuesto por la ministra Felisa Miceli en
las exportaciones de soja, hasta 27,5%, fue implementado a los efectos de subsidiar el precio
interno de otros alimentos con un volumen estimado en u$s400 millones.
En tanto, el acto convocado en Villa Constitución contó con la asistencia de un centenar de
pequeños y medianos productores sojeros del sur de Santa Fe y el norte de la Provincia de Buenos
Aires, que pese a la intensa lluvia se ubicaron al borde de la Ruta 9 y entregaron volantes a los
choferes de autos y camiones que transitaron con normalidad bajo la supervisión de la Gendarmería.
El encuentro tuvo como principales protagonistas, además de Buzzi, a
Néstor Víttori, vicepresidente de Carsfe (entidad que adhiere a CRA); Pablo
Orsolini, vicepresidente primero de la FAA; y entre otros también se hizo presente la diputada
María del Carmen Alarcon, ex integrante del Frente para la Victoria.
Al hablar en el acto, Buzzi y Víttori, dijeron que existe "poca posibilidad de diálogo" con
el Gobierno, a la vez que anticiparon la posible realización de un paro en la segunda quincena de
febrero, medida que se decidiría entre el 1 y el 2 de febrero.
En Bahía Blanca, otra de las ciudades en donde se movilizaron los productores, el presidente de la Confederaciones de Asociaciones Rurales de Buenos Aires y La Pampa (Carbap), Pedro Apaolaza, dijo en declaraciones a Radio América: "El Gobierno es impermeable a todo lo que no surge de sus propias ideas".
Carbap fue la primera asociación epresaria en denunciar públicamente, la semana pasada,
intimidaciones del secretario de Comercio Interior,
Guillermo Moreno.
Si bien reconoció que no hay mucho consenso entre los productores agropecuarios y el
Gobierno, estimó que "es probable al final se logre un acuerdo". De todos modos, advirtió que "si
se produce un nuevo paro [del campo] deberá ser la consecuencia lógica de la falta de diálogo y de
disposición del Gobierno a aportar algún tipo de solución".
El otro foco se llevó adelante en la salida del Túnel Subfluvial , del lado de Paraná , donde
también hubo una asamblea de productores que realizaron cortes intermitentes cada 20 minutos, por
espacio de casi dos horas.
Más temprano,
Apaolaza reclamó al Gobierno que sea "un poco más democrático" y escuche al sector
agropecuario que viene pidiendo cambios en la política oficial, especialmente en lo que hace a la
aplicación de retenciones a las exportaciones.