domingo 04 de diciembre de 2022
MODO FONTEVECCHIA COPA DEL MUNDO

Las cábalas, como paliativos de la angustia, de cara a Qatar 2022

Ricardo Antonowicz, psicoanalista especializado en deportes, analizó el motivo detrás de los amuletos y las costumbres en la previa del Mundial. Cómo impacta esto en el fútbol y en la Selección Argentina.

18-11-2022 12:52

El psicoanalista deportivo, Ricardo Antonowicz, aclaró las razones de las costumbres para ver un partido de fútbol y vinculó esta situación con la cercanía del Mundial de Qatar 2022. "Lo que nos lleva a utilizar las cábalas es el miedo". También explicó que los elementos "calman nuestra angustia y la ansiedad". A su vez, reveló en Modo Fontevecchia, por Net TV y Radio Perfil (FM 101.9) cuánto influye en los futbolistas argentinos de la Selección.

¿Cuál es la explicación racional para que alguien pueda creer en un objeto como cábala?

Los seres humanos usamos cábalas, que son rituales, y los llevamos a cabo con la esperanza de tener buena suerte y que se cumplan los objetivos. Utilizamos instrumentos como amuletos, que son simbólicos, y sirven para conseguir protección y bienestar personal. Pasa con las relaciones amorosas y también con el fútbol.

¿Qué punto de contacto tiene con el peluche o juguete que puede usar un chico para dormir?

En principio, esto tiene que ver con las madres. Cuando nacemos, el obstetra le pone el bebé a la madre. Ese abrazo establece una primera relación con el otro, que es un sentimiento de protección. Eso se constituye en un chico que percibe sus afectos. Cuando esto no sucede, quedamos en un total desamparo.

Muchas veces sentimos eso y necesitamos refugiarnos en objetos que nos acompañan para calmar la angustia y la necesidad de contacto con el otro.

La cábala de Foyth que volvió loco a los hinchas

El efecto psicológico en los futbolistas que se lesionan

¿Hay algo psicosomático en las lesiones de los jugadores de la Selección Argentina?

Los jugadores de la Selección Argentina, en general, juegan en Europa. Los campeonatos mundiales siempre se realizaron a mitad de año y los jugadores estaban más descansados. Ahora vienen con el desgaste de la finalización del año y no todos los cansancios son iguales. Los futbolistas vienen con cansancio y no debemos dejar de lado que venimos de atravesar una pandemia muy importante.

Esto afectó nuestro cuerpo y toda nuestra subjetividad. Los jugadores tuvieron que adoptar otro método de entrenamiento. Y el estrés de la pandemia también impactó sobre nuestro cuerpo. Hubo coincidencia en algunos jugadores lesionados, pero no sólo en el plantel argentino, sino en la mayoría de los que van al Mundial de Qatar.

Qué nos lleva a tener una cábala y el rol de la familia

Volviendo al tema de las cábalas, ¿eso funciona más en aquello donde hay pasión?

Eso depende de la estructura de cada sujeto. Lo que nos lleva a utilizar las cábalas es el miedo. Para la gente normal, en la neurosis obsesiva, ese temor trae esos pensamientos. La histeria produce el miedo en el cuerpo. Y en el fútbol, uno no elige ese deporte por azar, sino por las reglas que tiene. Como el ser humano tiene reglas en la vida, también elegimos por ese mismo motivo aquel deporte que vamos a practicar.

La cábala de Antonela Roccuzzo en el último mundial

Eso, muchas veces, condiciona. Y, en general, el fútbol tiene una estructura obsesiva. Entonces, aquella persona que tiene una neurosis obsesiva, encuentra un espacio para compensar sus cosas de la vida, para sentirse un poco mejor. Por eso se está más cerca de utilizar estos objetos fetiches, que tienen un valor personal, como puede ser una cruz o una foto.

Se ve, por ejemplo, con los futbolistas que llevan imágenes de su familia debajo de las medias. También en los vestuarios están llenos de vírgenes y velas. Encontramos una serie de elementos que calman nuestra angustia y la ansiedad.

¿Hay edades en que las cábalas son más usadas?

Eso depende de cada tradición familiar, que es la que transmite el uso de las cábalas. Están las que descreen de todo esto también. Pero nosotros tenemos una intimidad y es muy difícil conocerla si el otro no la comparte.

JL PAR