domingo 01 de agosto de 2021
OPINIóN público activo
12-06-2021 23:44

En busca de las audiencias

12-06-2021 23:44

Hace ya treinta años, la investigadora Ien Ang publicaba su conocido libro Desperately Seeking the Audience, donde planteaba entre otras cuestiones la dificultad de llegar a las audiencias, y las distintas mediaciones que había entre los mensajes de los medios y los receptores. Ang postulaba la importancia de investigar la manera activa y creativa en que los espectadores establecen sus propias significaciones y “construyen su propia cultura en vez de absorber pasivamente las significaciones predigeridas que se les imponen”. Este escenario, que tempranamente advertía Ang como complejo, ha mutado en la era digital donde las audiencias efectivamente han ganado mayor visibilidad e interés más allá del mercado de la publicidad. Así, por ejemplo, hoy las métricas en las redacciones permiten saber en tiempo real no solo las noticias que estamos leyendo sino también hasta dónde leímos y cuál es nuestro perfil sociodemográfico. Esas métricas marcan tendencias en las redacciones con periodistas que trabajan (en tiempo real) con los deseos/gustos de su público. A esto se suma que estos usuarios/as hoy son también productores de contenidos, lo que muestra un cambio significativo en torno a esa pasividad con que por muchos años fueron vistos. Desde ya no estamos planteando una mirada de empoderamiento, ni mucho menos populista, de quienes reciben información a diario, pero algunos datos permiten inferir que estamos frente a una transición.

Según datos de la Defensoría del Público de Servicios de Comunicación Audiovisual, durante 2020 recibieron 1.394 presentaciones de audiencias, que consultaron, reclamaron o denunciaron sobre 2.139 temas representados en los medios de comunicación audiovisuales. Y solo en abril de este año recibieron 425 denuncias. La región Buenos Aires fue la que más presentaciones tuvo, con 52,8% de los reclamos y consultas, seguida por la región Centro con 15,4%, Cuyo con 14,8%, la Patagonia con 7,3%, el NOA con 6,5% y el NEA con 3,4%. Los temas sobre los que las audiencias consideraron que los medios daban un tratamiento inadecuado fueron en primer lugar las representaciones estigmatizantes de género y LGBT+, protección de niños/ adolescentes y salud. También en menor medida se recibieron denuncias sobre la cobertura de hechos policiales, de temas de discapacidad y de diversidad étnica y racial.  Estos datos muestran que las personas, cuando reciben noticias o ficciones, se incomodan, son críticas y pueden disputar algunos de los sentidos que los medios proponen. Por ejemplo, las redes sociales explotaron de comentarios mientras miraban el primer programa de Marcelo Tinelli, que insistía con representaciones sexistas de las mujeres, y con una performance que las audiencias recibieron de forma negativa. Lo mismo sucedió cuando en el programa de entretenimientos de Leo Montero propusieron un juego de preguntas y respuestas con opciones sobre el lugar donde fue encontrado el cuerpo de Lola Chomnalez, quien fue víctima de un femicidio en 2014. Las críticas de los televidentes por las redes sociales obligaron al conductor y a la productora a pedir disculpas públicamente.

Esto muestra la pregnancia que han tenido algunos movimientos como el #Niunamenos, pero también un saber-hacer de los públicos que hasta hace pocos años permanencia invisibilizado. Los reclamos y la mirada crítica muestran tácticas fragmentadas, que en palabras de Ang permiten ver cómo los públicos de los medios se apropian simbólicamente de un mundo que ellos no han creado. Y tienen cosas para decir al respecto. Sin dudas, todavía queda mucho camino por recorrer, pero ya podemos vislumbrar (y festejar) los modos en que ciertas transiciones socioculturales impactan en el consumo de medios.

*Investigadora del Conicet, doctora en Ciencias Sociales. Autora de El delito y sus públicos. Inseguridad, medios y polarización.

Producción: Silvina Márquez.

En esta Nota