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OPINIóN / elecciones 2019
lunes 5 agosto, 2019

Políticos sin política

Los cortocircuitos entre los políticos y la gente han erosionado la esencia de la doctrina.

por Gretel Ledo

Aristóteles sostenía que la verdadera felicidad consiste en hacer el bien. Foto: Wikipedia
lunes 5 agosto, 2019

Como islotes en medio de un océano así destellan luces muchos políticos esperando que alguna avioneta realice una parada técnica en su territorio, pero eso sí, llena de pasajeros. En vísperas de elecciones todos los votos son botines apetecibles.

Los cortocircuitos entre los políticos y la gente han erosionado la esencia de la política con su correlato esperado: crisis de esperanza. Ya directamente hablamos de esperanza, ni siquiera de confianza toda vez que se mancilló la creencia. ¿Qué está en juego en estas elecciones?

Lejos de resaltar los ropajes, las vestiduras, las ideologías, algo que pareciese más visceral está sobre la mesa: la política. Está en juego la política misma porque se encargaron los políticos de despojarla de su esencia, de su sentido.

La falta de ánimo y valor para tomar decisiones o afrontar situaciones comprometidas caracteriza a una persona pusilánime. La expectativa que se le asigna a un político se resume en la capacidad de respuesta que genere frente a demandas específicas. Aristóteles sostenía que la verdadera felicidad consiste en hacer el bien. Allí entra a jugar la política para materializar esa felicidad.

Los cortocircuitos entre los políticos y la gente han erosionado la esencia de la política

Hoy por hoy si bien hay más jóvenes que antes en los distintos colores políticos, aún existe una franja abultada de quienes consideran a la política como el arte del negociado y la tajada fácil. Ahora bien, más allá de esta mirada lastimosa, existe detrás un estadio individual no resuelto. Arrancamos trazando un panorama de rendición de cuentas donde se crea una expectativa hacia lo que me reportaría el país a nivel personal. El punto crucial responde a la pregunta: ¿servir a la Argentina o servirse de la Argentina? ¿Cuánto estoy dispuesto a sacrificar de mi yo para construir con mi alter?

En “Las teorías de la acción social”, Alan Dawe da una respuesta desde la integración a partir de una nueva moral cívica que regule la totalidad de la vida social. Se trata de un marco comunitario, social y moralmente adecuado al nuevo individualismo. Esta individualidad genuinamente moral se vincula con el funcionamiento en unidad que trae de por sí aparejado el bien común y con ello el bien de cada uno.

Si tenemos en cuenta que el individuo como tal recién se encuentra realizado en un marco social, entenderemos que servir al país trae como consecuencia el servirse a uno mismo. Aquí es donde debemos insertar la noción de política como el arte del beneficio al prójimo. Es una pena que muchos jóvenes aún no lo entiendan de esta manera. No comprenden que sus proyectos deben enmarcarse en un país distinto y, que para ello, es preciso su participación denodada hacia lo público y no tanto su desasosiego hacia lo privado. Sin mundo público no existe mundo privado. Porque todos y cada uno no vivimos en islotes incomunicados sino en una gran extensión que se llama Argentina.

Resignificar la política es tarea de todos, y mejorar la calidad institucional también

Resignificar la política es tarea de todos, y mejorar la calidad institucional también. Aristóteles afirmaba que el hombre es un zoon politikon, un animal cívico, social, político por excelencia. Los problemas públicos nos conciernen a todos. Intentar estar marginados de ellos es de por sí una tarea infructuosa porque cada uno de nosotros estamos atravesados por una realidad cotidiana de la que no podemos ser indiferentes.

Sencillamente porque cada una tiene un don, un talento, un actor dentro de sí que es preciso despertarlo del encanto de un sueño que a veces es la propia vida.
Eso no tiene valor. Si cada uno comprende que para poder dirigir, hay que primeramente poder servir, la dirigencia política de nuestro país sería otra y se haría
carne el mandamiento que reza: Amarás a tu prójimo como a ti mismo (Levítico 19:18).

En este camino estamos. Dichosos quienes lo transitamos hoy y no lo dejamos para otros: dirigir sirviendo.

*Analista Política. Magíster en Relaciones Internacionales Europa – América Latina (Università di Bologna). Abogada, Politóloga y Socióloga (UBA). Twitter: @GretelLedo


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