POLICIA
Sucedi en 2003 en Hurlingham

Comprometen más al policía acusado de gatillo fácil

Dos testigos pusieron en duda que la víctima haya disparado contra el policia bonaerense Cristian Solano. Hoy declara el chofer del patrullero, quien dijo que durante la persecución cerró los ojos porque sufre de vértigo.

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El juicio que se le sigue a un policía bonaerense acusado de asesinar a Rodrigo Corzo, de 27 años, en un caso de "gatillo fácil" ocurrido en 2003, continua con la declaración del compañero del imputado.

El sargento Ariel Nuñez, chofer del patrullero y compañero del acusado Cristian Solana, al momento del hecho que se juzga, ante los integrantes del Tribunal Oral Criminal 5 (TOC) de Morón.

Solana fue comprometido ayer por testigos y un perito balístico que pusieron en duda la excusa de que la víctima disparó contra la Policía, informaron fuentes judiciales.

Un empleado aseguró que vio el momento en que los dos policías del patrullero, entre ellos Solanas, se acercaron al auto de Rodrigo, abrieron la puerta del acompañante y luego escuchó un disparo.

Le plantaron un arma. Para la abogada querellante María del Carmen Verdú (de la Coordinadora contra la Represión Policial e Institucional ), éste fue el momento en que los policías, al darse cuenta de que habían matado a un inocente, le plantaron una pistola calibre 22 y la dispararon para simular el enfrentamiento.

Otra empleada de la remisaría también sostuvo que los vidrios del auto de Rodrigo, un Renault 19 gris, estaban cerrados, con lo cual se descarta la versión policial de que el conductor del auto les disparaba sacando el brazo por la ventanilla.

Además, un perito balístico oficial descartó la posibilidad de que desde la pistola calibre 22 encontrada en el auto de Rodrigo se puedan efectuar dos disparos consecutivos, como dijeron los policías, ya que, explicó, el arma se traba.

Durante la instrucción, Núñez declaró que no vio nada porque durante el seguimiento del auto de Corzo estaban por subir a un puente y, como él sufre de vértigo, cerró los ojos y aceleró.

Dos disparos. El crimen de Corzo ocurrió el 28 de junio de 2003 pasadas las 2.30 en el acceso al puente Santa Rosa de Villa Tessei, partido de Hurlingham, cuando el oficial inspector Solana disparó contra el automóvil donde se movilizaba el joven.

Solana indicó que vio venir de frente un automóvil que había realizado una maniobra sospechosa, por lo que ordenó al sargento Núñez, que conducía el patrullero, que lo siguiera.

Cuando los dos vehículos estaban por ingresar al puente Santa Rosa, Solana disparó dos veces contra el rodado conducido por Corzo.

Una de las balas ingresó por el baúl del auto, atravesó los asientos y perforó el corazón del joven, quien murió 28 segundos más tarde.

Luego del disparo, el auto de la víctima siguió andando en punto muerto hasta que se detuvo a tres cuadras.

Tanto Solana como Núñez dijeron que desde el auto de Corzo se habían efectuado dos disparos y, por esa razón, el oficial disparó en otras dos oportunidades.

Fuente: Télam