POLICIA
acusado de liderar una banda integrada por civiles y efectivos

La confesión de un narcopolicía: “Yo no soy el Chapo Guzmán, solo vendí un poco de cocaína”

Casi al unísono que Omar “Turco” Asef dejaba de ejercer como policía en Neuquén, se convertía en el líder de una presunta banda que comercializaba cocaína en diferentes búnkeres del sur de la capital de esa provincia. Pero no lo hacía solo. La organización contaba con una pata civil y una policial, en la que se destacaba el comisario Miguel Ángel “Taka” Muñoz. Quien, según la acusación, organizaba operativos a pedido del líder y le filtraba información a cambio de un “sueldo semanal”. Ahora, once miembros de la banda están siendo juzgados por comercialización de estupefacientes.

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Entramado. Omar “Turco” Asef está sindicado como el líder de una banda narco integrada por policías, como había sido él. Pero su nombre comenzó a sonar tras la muerte de su novia Florencia Soto. | cedoc

“Por fin Taka, volviste a ser el comisario corrupto de antes”. El que festeja es Omar “Turco” Asef (50) acusado de liderar una banda de narcopolicías que está siendo juzgada en Neuquén. Taka era el jefe de la Comisaría 18 y en esa escucha era el receptor del mensaje. Ambos declararon en el juicio que los tiene sentados en el banquillo de los acusados y reconocieron su vínculo con este negocio ilegal. Aunque el presunto cabecilla le dijo al Tribunal que “lo quieren dejar” como si fuera el capo narco mexicano Joaquín “Chapo” Guzmán, pero que solo vendió “un poco de cocaína”. 

“Sinceramente estoy escuchando lo que están diciendo sobre mí, sobre mi gente; yo no soy el Chapo Guzmán, un jefe de una asociación ilícita tremenda en movimiento de gente, de datos, de policía, como si yo mandara a los policías”, sostuvo Asef en la segunda audiencia del debate luego de escuchar las pruebas que presentó el fiscal federal Miguel Angel Palazzani contra la organización que lideraría. 

La banda operaba principalmente en el sur de la ciudad de Neuquén, según la acusación, con diferentes puntos de venta de droga entre junio de 2019 y diciembre del 2020. Asef había sido policía hasta el supuesto inicio de su actividad ilícita y se convirtió en el líder de la organización que tenía una pata civil, entre los que estaba su hijo Yamil, y una policial, integrada por cuatro efectivos en actividad.

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Pero antes de ser detenido, su nombre sonó el mismo día en que se decretaba el aislamiento obligatorio por el coronavirus en marzo de ese año. Es que su novia había aparecido muerta con un tiro en la cabeza. Para, supuestamente, matarse usó un arma que era propiedad de Asef. Para la fiscalía Florencia Soto se suicidó, pero para la familia se trató de un femicidio (ver aparte).

Narcopolicías. “Yo no soy trigo limpio, vendía un poco de cocaína”, reconoció el Turco en la segunda audiencia del debate ante los jueces Simón Bracco, Alejandro Cabral y Marcos Aguerrido del Tribunal Oral en lo Criminal Federal de Neuquén, según detalla el sitio Fiscales. Y ante las consultas de la fiscalía aclaró: “Nos juntamos a vender unos gramos nada más; no es para tanto, usted señor me hace ver como el Chapo Guzmán”.

Asef dijo que “se quiso hacer como el jefe de una banda” y se juntó con “dos o tres chicos para vender un poco”. Con respecto a la pata policial de la organización explicó que “nos cruzamos información porque los conozco de antes”. 

Según la acusación de la fiscalía, los policías implicados cobraban un “salario semanal” por informar sobre investigaciones que los involucraban y realizar operativos para perjudicar a otras bandas. También les otorgarían droga y armas secuestradas en distintos allanamientos. 

Así fue como, en diciembre de 2020, fueron detenidos nueve de los acusados de integrar la banda de Asef, entre ellos el presunto líder y los efectivos involucrados. Dos meses después cayeron otros dos. Mientras que al día de hoy aún hay un prófugo: Cristian Gelves. 

En la pata policial de la organización estaba el ex comisario Miguel Ángel “Taka” Muñoz (48), titular de la comisaría 18 y quien sería el encargado de organizar operativos por orden del Turco. Mientras que otro de los apresados, curiosamente, era quien atendía las denuncias del programa “Neuquén te cuida”, referidas al narcotráfico.

“Antes de equivocarme tenía un legajo intachable, sin antecedentes delictuales”, sostuvo Muñoz en el juicio luego de escuchar los alegatos de apertura y reconoció ser “culpable de alguna de las conductas señaladas”. 

Según su relato, conoció a Asef cuando trabajaron juntos en la Comisaría 1. “Me equivoqué y entablé una relación con Asef, que comenzó como una relación de mero informante, y luego mutó a ser yo quien le pedía dinero porque tenía problemas económicos”, manifestó.

Pero el ex comisario Taka se quiso distanciar de la acusación que habla de que, además, los proveía de armamento. En esa línea sostuvo que aunque en las escuchas “pareciera” que él le entregó un arma al Turco “no fue así” y que le daba a entender a Asef que tenía la pistola que le pedía solo para “mantener una buena relación”, pero que en realidad “no tenía ninguna” para ofrecerle.

Uno de los allanamientos en los que se hizo foco en el juicio fue el que ordenó el comisario sobre la calle Tierra del Fuego. Asef reconoció en su declaración que le había pedido a su cómplice que lo lleve a cabo para sacar del negocio a una banda contraria. Por su parte, Muñoz dijo que no lo hizo “exclusivamente” porque el Turco se lo pidió, sino que también porque “necesitaba tener un allanamiento positivo”. 

“Digamos que lo utilicé como informante y además porque no tenía un peso y esa plata la usé para pagar impuestos y comprar comida para mi casa”, se justificó el comisario. 

Las escuchas incorporadas a la causa con respecto a ese allanamiento son elocuentes. “Vos sos comisario Taka, ¿cuánto tiempo te estoy pidiendo para que me hagas un allanamiento a una oficina de mierda?”, le reclamaba Asef por la demora en concretar el operativo. 

Más tarde, Muñoz le informa que se va a concretar el allanamiento. “Por fin, Taka volviste a ser el comisario corrupto de antes, eso es lo que vale, me emocionás, se me caen las lágrimas”. No es al único.

 

“Florencia no fue”

Florencia Soto (26) apareció con un disparo en la cabeza en marzo de 2020. Su hija, que en ese momento tenía 3 años, estaba durmiendo en la habitación, pero aparentemente no vio nada. Su pareja dijo que ella se suicidó y que la encontró muerta en su casa en la provincia de Neuquén. La fiscalía archivó la causa desestimando la hipótesis de que se haya tratado de un femicidio y avaló la teoría que la joven se quitó la vida. La familia apeló y ahora el juez Gustavo Ravizzoli pidió que se desarchive.

“En enero la fiscal había archivado la causa y a mí me notificaron recién en abril. Nos dieron cinco días para apelar. Lo hicimos y el 6 de mayo el juez desarchivó la causa y autorizó que se realice la pericia psicológica que pedíamos”, cuenta a PERFIL Verónica Leal,la mamá de Florencia. 

Hacía menos de dos meses que Florencia estaba de novia con el ex policía Omar Asef. “Mi hija empezó a cambiar seguido el celular. Una amiga declaró que él le prohibía todo y le rompía los teléfonos. Pero de todas esas cosas nos enteramos tarde”, se lamenta Verónica. 

“El día del hecho se lo ve entrar y 15 minutos después salir. Para mí, en esos 15 minutos pasó todo”, dice la mujer y asegura: “Florencia no fue”.

 

La banda

◆ Omar Asef llegó a juicio como organizador del delito de tráfico ilícito de sustancias estupefacientes en la modalidad de comercialización y tenencia con fines de comercialización.

◆ La banda tenía una pata civil integrada por: su hijo Yamil Asef, Braian Aarón Catalán, Mariano Alejandro Carrizo, Juan Ignacio de Gennaro, Ailia Del Carmen Rodríguez Rubilar y Carlos José Rubilar.

◆ Los policías implicados son: el ex comisario Miguel Ángel “Taka” Muñoz, el ex sargento Gustavo Samuel Ortega y Christian Damián Navarro (ex oficial de la Dirección Antinarcóticos) y Pablo Ángel García Saldías (ex oficial del Departamento de Delitos contra la Propiedad).