lunes 05 de diciembre de 2022

Las pruebas que comprometen al portero con el crimen de Ángeles

Los elementos probatorios que maneja la fiscalìa y que compromenten a Jorge Mangeri con el asesinado de la joven.

18-06-2013 14:30

El portero Jorge Mangeri quedó como el principal y único acusado por la muerte de Ángeles Rawson, la adolescente de 16 años asesinada hace una semana, al quedar en medio de la declaración que prestaba en la madrugada del sábado pasado le dijo a la fiscal: "Soy el responsable. Fui yo".

Mangeri quedó acusado de ser el presunto responsable de haber causado la muerte de Rawson horas después de haberla interceptado en el interior del hall del edificio sito en Ravignani 2360, PB de este medio, en momentos en que regresaba de una clase de gimnasia a las 09:50".

Las heridas: Según el informe de los peritos que revisaron a Mangeri "se corroboró la existencia de dos tipos de lesiones en su cuerpo. Las lesiones que dijo haber sufrido en apremios se corresponden en realidad con heridas que podrían haber sido realizadas por la víctima durante su defensa de un ataque. A la vez, se presentaban lesiones autoproducidas, posiblemente para enmascarar aquellas que habría sufrido inicialmente con motivo del ataque".

La mucama: La empleada de la casa de Ángeles, Dominga Trinidad Torres, la que reforzó las sospechas sobre el portero al señalar que la chica nunca llegó a la casa pese a que la cámara la mostraba acercándose al edificio.

Las contradicciones: Después de "las inasistencias injustificadas" a las citaciones previas, la fiscal mandó a buscar a Mangeri para declarar como testigo y -según el comunicado- "incurrió en continuas contradicciones" luego de decir que no había ido antes a los tribunales porque no lo dejaron y porque había sufrido apremios ilegales por parte de la policía.

La hipótesis: Una versión indica que habría habido una discusión entre la menor y el portero, que la chica le dijo "negro de mierda" y el encargado la atacó; la chica trató de defenderse -y le dejó marcas- y el encargado le habría propinado un golpe que desmayó a la chica y, no se sabe si suponiéndola muerta, quiso deshacerse del cadáver.

"Previo maniatarla de pies, manos y muslos, colocarle una bolsa plástica color verde en la cabeza e introducirla en una bolsa tipo consorcio de color negro, Mangeri la habría depositado en un container de residuos de la zona, para su recolección por los camiones compactadores", se informó.

Cómo sacó el cuerpo de Ângeles: El fiscal también se refirió que Mangeri "era una de las pocas personas que tenía acceso al sótano del edificio y que también trabajaba en el edificio situado enfrente de donde vivía la niña", donde se estaban "efectuando refacciones de cañerías" y se utilizan "bolsas de consorcio" para sacar los materiales a la calle.

"No sería extraño ver al encargado transportando bolsas de peso, como la que habría sido utilizada para descartar el cuerpo de la ofendida, parte de la cual fue secuestrada en el predio provincial del CEAMSE alrededor del cadáver", agregó la fiscal.

Asaro también ponderó que Mangeri conocía el horario de paso del camión recolector y que además solía hacer compras en un supermercado cuya bolsa fue usada para tapar el cadáver.

Actitud extraña: La fiscalía confirmó la macabra noticia en torno a que la muerte se consumó ya dentro del camión de basura compactador y se resaltó que resultó "por demás extraña la actitud posterior asumida por Mangeri, en el sentido de no saludar a la familia de la víctima, a pesar de la trascendencia de la tragedia sufrida, y sobre todo cuando los conocía desde hacía 12 años".

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