domingo 09 de mayo de 2021
SALUD Investigación en salud
07-08-2020 12:54

Estudian si ciertos antihipertensivos facilitan la infección por coronavirus

El 30% de los argentinos es hipertenso y cientos de miles de pacientes toman pastillas que podrían dejarlos más expuestos al SARS-CoV-2.

07-08-2020 12:54

Un grupo de expertos de la Facultad de Facultad de Farmacia y Bioquímica de la UBA está acelerando una investigación para desentrañar un misterio donde interactúan, en forma no conocida, tres protagonistas de la medicina actual: la "ECA-2", el coronavirus y un medicamento de uso común. La primera es una proteína presente en los tejidos pulmonares; el segundo es el responsable de medio millón de fallecidos y la tercera una de las medicaciones más utilizada para controlar la hipertensión arterial. Determinar esa relación es clave: un 30% de los argentinos es hipertenso y cientos de miles de pacientes toman, a diario, medicamentos que -eventualmente- podrían estar facilitando las infecciones por SARS-CoV-2.

"Hoy los medios hablan de la "ECA-2" y explican que esta enzima funciona como puerta de entrada del SARS-CoV-2 para colonizar las células de los tejidos pulmonares. Primero el virus se "pega" a la ECA-2, y luego una segunda proteína le abre al ARN viral el paso al interior de la célula "hospedadora", para que aproveche su mecanismo bioquímico y hacer copias virales", le explicó a PERFIL Mariela Gironacci, investigadora del Instituto de Química y Fisicoquímica Biológicas en la Facultad de Farmacia de la UBA.

La vacuna contra el coronavirus sería una protección temporaria

Pero esta experta del Conicet recordó que la misión original de la ECA-2 es otra: "es un componente esencial de lo que la fisiología conoce como sistema renina-angiotensina y cuya función es regular la presión arterial en las personas. Ese sistema tiene un componente que "aumenta" la presión arterial que se llama "angiotensina II" y otro que la disminuye y se la llama angiontesina 1-7. Justamente la función de la "ECA-2" es transformar la angiotensia II en la angiotensina 1-7.

Como al mismo tiempo la ECA-2 juega un papel clave en facilitar infección, Gironacci detalló porqué es importante que la ciencia entienda este tema y para eso acaba de recibir un subsidio de la Agencia de Investigación Nacional para completar el trabajo. "Uno de cada tres argentinos sufre hipertensión y suele ser gente de más de 60 años. Para controlarla toma diferentes medicamentos anthipertensivos. Y algunos de esos podrían estar causando que esas personas sean más proclives a desarrollar la infección por coronavirus".

Uno de cada tres argentinos sufre hipertensión y suele ser gente de más de 60 años

Según Gironacci ya hay una decena de grupos en el mundo corriendo una carrera para investigar el tema, porque ya hay indicios de pruebas hechas en animales de laboratorio en las que se comprobó que ciertas drogas anti-hipertensivas elevan los niveles de ECA-2. Y se está estudiando si eso se replica en las personas. Si llegara a ser así los cardiólogos podrían cambiar la medicación de esos pacientes para que sigan controlando su presión pero estén menos expuestos a la acción del coronavirus.

"Hay muchas dudas al respecto porque también hay estudios retrospectivos donde se observó que el uso de estos antihipertensivos no aumentaban el porcentaje de pacientes con COVID-19. O sea, por ahora no tenemos evidencias de que estos antihipertensivos eleven la ECA2 en los seres humanos. Incluso ya hay algunos trabajos científicos que sugieren que estas drogas no elevan el riesgo de contraer la enfermedad".

¿Cómo harán para completar el trabajo de campo? "En Argentina por ahora no podemos hacer autopsias de pacientes de Covid-19. Entonces vamos a usar muestras de tejido pulmonar generadas en colaboración con el servicio de patología del Hospital del Tórax Dr Cetrángolo y del Houssay de Vicente López. Analizaremos biopsias de pulmón de personas normotensas e hipertensas, tratadas con esas drogas, y mediremos los niveles de ECA-2, angiotesina II y angiotesina 1-7", explicó la investigadora.

Y concluyó: "el tema es crucial para muchísimas personas pero lo bueno es que -si logramos conseguir todos los insumos necesarios- en apenas 4 ó 5 meses de trabajo terminaríamos con los experimentos y tendríamos todos los datos para que los médicos puedan darle el tratamiento más seguro a estos pacientes".