Los vecinos de Villa Lugano, uno de los barrios más relegados de la Ciudad de Buenos Aires, noolvidan la promesa que el jefe de Gobierno porteño, Mauricio Macri, hizo en plena campañaelectoral: el líder del PRO dijo que iba a hacer realidad un reclamo histórico, la construcción deun hospital público en la zona que se comenzó a edificar durante el mandato de Jorge Télerman.Transcurridos ocho meses de gestión, y mientras desde el ministerio de Salud aseguran que ya segiraron los fondos para continuar, reclaman que la obra está completamente paralizada.
“Macri hizo su campaña con la construcción del hospital para Lugano, ganó laselecciones por amplia mayoría en la zona y después paro la obra”, disparó el referente barrial Diosnel Pérez. Si bien norecuerda que el líder del PRO haya hablado de plazos, aseguró que, por ley, el primer módulo debería haber estado terminado en diciembre pasado, y el segundodebería estar ya avanzado. Hoy, en la esquina de Avenida Cruz y Escalada, lo único que se ve es elcartel naranja con los detalles de la construcción, maleza y el esqueleto base.
El inicio de la solución de un reclamo que lleva más de 20 años. El 11 agosto de2005 la legislatura porteña sancionó la ley 1769, donde se ordena la construcción del Hospital, unreclamo que comenzó en el 87. Si bien la norma expresa un año como plazo para su culminación, con Télerman se dilató y con Macri, explican los vecinos, directamente se frenó.
“En el presupuesto de este año no figuran los fondos para la culminación del primermodulo. Se ve que no esta en el plan del gobierno”, expresó en diálogo con Perfil.com el prestigioso cirujano Ricardo Zambrano, impulsor del Movimiento porun Hospital para Lugano. Según relata el especialista, el 15 de mayo fueron a la Comisión de Saludde la legislatura, donde les comunicaron, luego de realizar algunas consultas, que la obra estabaparada por falta de fondos.
Para Zambrano la construcción de un hospital de mediana complejidad, que según lo estipuladodebería tener tres módulos y 250 camas, es una necesidad urgente para una zona habitada por 300 milvecinos. “Para llegar al Piñeiro o al Santojanni son por lo menos 50 cuadras. Además estánabarrotados de gente y los plazos para conseguir cirugías o estudios más relevantes soneternos”.
“ Todo el sistema sanitario esta mal. De 11 tomógrafos hay 10 obsoletos y parados.Hay un solo tomógrafo y un solo resonador. Antes había en el Argerich y en el Fernández. Despuésesta la corruptela en negocios inmobiliarios, que tiene en vilo a los psiquiátricos”, expresóZambrano, y agregó que, de todos sus años de carrera, esta es la “ gestión mas catastrófica” que vio.
Palabra oficial. Consultado por Perfil.com, el director general de hospitales, el Doctor Oscar Pérez, explicó que“el año pasado hubo problemas económicos” y que la “decisión política decontinuar siempre estuvo”. Sobre la falta de fondos que indica Zambrano, el funcionariosostuvo que la semana pasada se giraron 10 millones de pesos a la Corporación Buenos Aires Sur,encargada del proyecto. “Los plazos ahora dependen de ellos”, indicó, y agregó que elretraso de la obra respondió a “ problemas burocráticos”.
Por su parte, Humberto Schiavoni, presidente de la Corporación Buenos Aires Sur, comentó queel Ministerio de Salud readecuó el proyecto durante los últimos 90 días y confirmó que el primerode agosto retoman la obra para que esté listo el primer módulo, con consultorios externos yatención primaria, en un plazo de entre 120 y 150 días. “Para el resto no hay aúnproyección”, completó Schiavoni.
La diputada Lidia Saya, presidente de la Comisión de Salud de la Legislatura porteña, explicóa Perfil.com que el dinero para el primer módulo ya esta en la Corporación Buenos Aires Sur y queel proyecto para la primer parte de la obra ya esta aprobado. El retrasó, agregó, fue producto de“la burocracia, que no se puede evitar porque después hay que justificar de donde salieronlos fondos”.
Si bien no habló de plazos firmes para la inauguración del Hospital, Saya dijo que “elproyecto esta terminado y la plata ya esta, nada debería obstaculizarlo”. Además de laedificación, la diputada apuntó a otros trabajos necesarios en la zona. “En paralelo a laconstrucción hay que gestionar los recursos humanos y los servicios”, expresó, y recalcó quecomo Villa Lugano es una zona que no tiene las instalaciones de agua, luz y gas necesarias para elbuen funcionamiento del centro de salud, “el Gobierno de la Ciudad debe iniciar ya las acciones necesarias con las empresaspara que el hospital tenga agua, gas y luz”.
Legitimo, pero no urgente. Para la defensora del Pueblo de la Ciudad de BuenosAires, Alicia Pierini, el reclamo de los vecinos de Lugano es legítimo, es necesario un hospital enLugano, pero hay temas más urgentes en materia de salud a resolver por la gestión del PRO.
“El problema que tiene hoy el sistema de salud pasa por la falta de insumos, que es responsabilidad de esta gestión, por la falta de enfermeras, que lleva muchos años, y porque no se hicieron los nombramientos de los médicos, acción que esta gestión si estarealizando“, destacó la ex diputada.
(*) Redactora de Perfil.com







