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Día Nacional del Sobregiro Ecológico: ¿de qué se trata y por qué preocupa a los ambientalistas?

Un estudio elaborado por Greenpeace afirma que, a partir del 3 de julio de 2025, la Argentina comenzará a utilizar reservas que no se reponen, profundizando el deterioro ambiental y comprometiendo el bienestar de las futuras generaciones.

Día Nacional del Sobregiro Ecológico: ¿de qué se trata y por qué preocupa a los ambientalistas?
03-07-2024 | 12:28

El 3 de julio de 2025, la Argentina alcanzará su Día Nacional del Sobregiro, por lo que, a partir de esa fecha, viviremos a crédito ecológico, utilizando reservas que no se reponen, profundizando aún más el deterioro ambiental y comprometiendo el bienestar de las generaciones futuras, según da cuenta un reciente estudio elaborado por Global Footprint Network.

“El Día del Sobregiro no es una efeméride, sino un recordatorio de los límites que estamos cruzando, sino una oportunidad para repensar nuestras prioridades”, señaló Matías Arrigazzi, especialista en Biodiversidad de Greenpeace Argentina. “Proteger los bosques, conservar los glaciares y promover una transición energética justa son pasos fundamentales si queremos construir un modelo de desarrollo que esté alineado con los ciclos de la naturaleza y no en su contra”, agregó el especialista.

Continuar en esta senda significa no solo perder biodiversidad y ecosistemas claves, sino, lo que es más grave y preocupante aún, agravar los impactos sociales y económicos de la crisis climática. "Si no se toman decisiones estructurales basadas en la ciencia, el bien común y el principio de equidad, el sobregiro se adelantará cada año. El panorama es preocupante pero reversible si se actúa con decisión", señalaron desde Greenpeace.

Según datos oficiales, la Argentina está consumiendo casi el doble de lo que su territorio puede sostener. “Hemos perdido el 30 % de nuestros bosques nativos, se deforestan más de 100.000 hectáreas por año en el Gran Chaco y cientos de miles de hectáreas de bosques y humedales se ven afectadas por incendios, en su mayoría provocados por el accionar humano”, explicó Arrigazzi.

Entre tantas otras consecuencias graves, la pérdida de los hábitats naturales afecta directamente a especies emblemáticas, muchas de las cuales se encuentran en peligro de extinción. “En la Argentina, casos como el del yaguareté —que hoy sobrevive en apenas el 5 % de su territorio original— reflejan con crudeza cómo la expansión de la frontera agropecuaria, la deforestación y la fragmentación de hábitats están empujando al colapso a ecosistemas enteros. El 3 de julio de 2025 cruzamos una línea invisible pero determinante: vivir dentro de los límites del planeta ya no es una opción, es una urgencia", concluyeron desde Greenpeace.

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