Acompañada de varias amigas, con tres custodios y dos camionetas, desembarcó cerca de las 4.30 de la madrugada del viernes y se quedó poco más de una hora en el populoso boliche. Bailó al compás de la música electrónica en la pista principal, hizo una breve recorrida por la pista de latinos y reggaeton y hasta se le animó al VIP donde no tomó alcohol, charló un rato con algunos RR.PP. y se fue.
Distendida y muy activa, se fue cerca de las seis de la mañana mientras intentaba, con la ayuda de su custodia, esquivar los flashes de algunos fotógrafos. “Estaba espléndida como siempre”, comentó uno de los RR.PP. más conocidos de la noche pinamarense y destacó su combinado look: tenía zapatos blancos, un mini negra y una chaquetita verde y violeta. Toda una princesa.
Florencia se aloja como todos los años en Terrazas del Mar, un hotel cinco estrellas ubicado en Avenida del Mar 148, a una cuadra de Bunge, la avenida principal de Pinamar. Abona $1.060 por noche por la suite que le alquilaron y, fuentes del hotel –que fue construido y administrado durante años por Alfredo Yabrán– explicaron que lo más probable es que se hospede allí hasta los primeros días de febrero. Por cuestiones de seguridad, ellos no saben cuándo partirá.
La joven K contrató una habitación tipo dúplex de tres ambientes. Si bien no es la suite presidencial, está entre las mejores del hotel. Tiene dos plantas: la de abajo con una cocina americana, un living comedor con mesa para ocho personas, un cuarto con dos sommier y un baño. En la planta de arriba hay un cuarto en suite donde duerme Florencia.