El grupo de policías que una semana atrás se amotinara en la Jefatura de Policía de Posadas, en la provincia de Misiones, quedó en problemas esta mañana después de que el fiscal Christian Antúnez Nerenberg pidió su captura.
Los efectivos, que reclamaban mejoras salariales al gobierno provincial, fueron identificados y apartados de la fuerza. La gestión de Maurice Closs ligó la protesta con un juicio a ex policías por crímenes de lesa humanidad.
"El proceso que iniciará el debate público el 21 de marzo tiene un clima enrarecido por el amotinamiento policial del 22 de febrero, cuando un grupo de policías ocupó el Comando Radioeléctrico de Posadas y se extendió a otras unidades, con el argumento de que se trataba de un reclamo salarial", dice un comunicado de la gobernación.
Durante la negociación, el gobierno misionero le ofreció el último domingo un 42 por ciento de aumento pero los efectivos rechazaron la oferta.






