Con un final a lo grande, en un teatro Opera repleto de fans y con la participación especial delahora capocómico Jorge Lanata, Vidas robadas llegará a su fin esta noche, a las 22.30, tras ocho meses de estar en elaire por Telefé, en su segunda apuesta por una tira de ficción cargada de actualidad y deviolaciones a los derechos humanos.
Vidas robadas incluyó la trata de personas como eje central de la historia queprotagonizaron Facundo Arana, Soledad Silveyra y Jorge Marrale, que representa alvillano Astor Monserrat, un personaje que hasta simuló su propio suicidio, rememorando el mito deque el empresario Alfredo Yabrán (también suicidado, pero en la vida real) sigue vive yescondido.
Un Astor Monserrat que cayó en su propia trampa, y a punto de ser vengado por el capo di tutti capi de la trata de personas, el recién aparecido Claudio Kurtz (representado por Guillermo Francella). Un Bautista (Arana) que parece a punto decaer de un precipicio, cuando se enfrenta a Nicolás (Juan Gil Navarro), otro de los villanos de lahistoria, que tiene secuestrada a Juliana, la hija de Rosario (Silveyra) y víctima de la red detrata de personas que comanda Monserrat. Así terminó anoche el penúltimo capítulo, que hoydespejará todas las dudas y llegará a su final.
Tal como adelantó ayer el blog de Perfil.comExitoína , esta noche el periodista que acaba de debutar en el teatro de revista junto a XimenaCapristo, Jorge Lanata, también participará del elenco de la tira: hará el papel de“Oreja”, el informante de Fabio Pontevedra (Carlos Portaluppi), el ex fiscal amigo delprincipal héroe de la novela, Bautista.
Como hizo con otras producciones como Montecristo y Resistiré, Telefé televisará el gran final de Vidas robadas en el teatro Opera, en cuya primera fila estará sentada Susana Trimarco, madre de Marita Verón, una de lastantas víctimas de la trata de personas en Tucumán, que sirvió de inspiración para crearal personaje de Silveyra: una madre dispuesta a todo para recuperar a su hija y desbaratar lared de trata de personas.




